De Nuestra Presidenta

Frutos en Cada Estación... Aprendiendo de los Missionarios

Junio de 2014

Estimados amigos,

Gracia y paz a vosotros, en el precioso Nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Es con alegría que os escribo acerca de dos acontecimientos que nos bendijeron recientemente en Christian Aid Mission. Cada uno refleja el amor devoto y el trabajo de nuestro fundador y presidente, el Dr. Bob Finley.

Consideren conmigo el fruto de estos ministerios.

Aun con cicatrices de las palizas que recibió mientras estuvo en prisión por su fe, Paul* y su esposa Lydia* nos visitaron y compartieron sus historias con nosotros. Estamos admirados de todo lo que el Señor ha hecho en Nepal desde que, en 1951, Prem, el mentor de Paul, llevó el evangelio al reino hindú de Nepal. Hoy se estima que allí hay 2 millones de cristianos gracias a aquellos primeros creyentes que perseveraron en una nación no alcanzada previamente por las Buenas Nuevas de la justificación por la fe en Cristo. Paul y Lydia continuaron y ampliaron el trabajo de Prem, con un enfoque en el evangelismo y la capacitación de la próxima generación de líderes. Además, los missionarios entrenan líderes cristianos en un instituto bíblico, movilizan a los fundadores de iglesias, mejoran la condición de las mujeres y reorientan a los pastores a través de su proyecto “Terminado Bien”. Ellos están llegando exitosamente con el evangelio a las tribus no alcanzadas y a segmentos de la sociedad.

En la abundancia y la necesidad, estos misioneros autóctonos sirven al Señor a pesar de todos los desafíos. Ellos usan todos los medios disponibles y presionan para cumplir la visión que Dios les ha dado de plantar un testimonio de Cristo en medio de todo linaje y lengua.

"Necesitamos ayuda", dijo Lydia cuando informó acerca de las 300 nuevas iglesias, cinco orfanatos, un instituto bíblico, programas de capacitación, centros de rescate, centros de formación profesional y proyectos, y la visión de crear un centro de retiro para todas las iglesias de Nepal.

Nosotros oramos por ellos, pero también queremos ayudarlos económicamente. Su trabajo produce frutos en cada estación del año. Ellos son como los plantados junto a corrientes de agua viva que leemos en el Salmo 1. Están llenos de la sabiduría y el fervor del Señor, y nosotros los respaldamos con alegría con todo nuestro corazón, al igual que nuestro fundador hizo desde el comienzo con Prem. Pero queremos hacer aún más.

Ustedes se darán cuenta en el Boletín de Oración que incluimos que los missionarios fortalecen a los fundadores de iglesias proporcionándoles semillas para comenzar proyectos de generación de ingresos. Los pastores reciben ofrendas de arroz y leña de las personas a las que ministran, pero, básicamente, viven por fe. Ellos instan a los pastores para que alberguen a niños necesitados y ayuden a los pobres. Aunque la mayoría de los pastores tienen pequeños huertos, un pequeño proyecto para ganancias adicionales les ayuda a sostenerlos y atraer a la gente a sus casas, que pregunta: "¿Tiene huevos? ¿Tiene leche?". Y, junto con las mercancías, les dan el Señor Jesús. ¿Van a ayudar?

Esta semana ocurrió otra cosa que nos recordó la obra fundacional de nuestro propio misionero “autóctono”, el Dr. Bob Finley.

Cynthia Finley recibió una placa de una iglesia coreana en Charlottesville en honor del Dr. Finley, que dice: "... en reconocimiento por el apoyo continuo y su extraordinaria generosidad".

Una vez pastoreada por el Dr. Finley, la iglesia coreana local de Charlottesville recientemente dedicó su nuevo y hermoso santuario. En una carta conmemorando la dedicación, Bob escribió: "Entre enero y junio de 1950, cuando conduje reuniones evangelísticas en Corea, me sentí profundamente conmovido por el fervor y la devoción de que fui testigo entre los cristianos coreanos en las iglesias donde había ministrado. En la iglesia Nam Dai Mun en Seúl, vi a más de 1,000 miembros asistir a las reuniones de oración al amanecer siete días a la semana. Muchos creyentes del pueblo de Dios en Corea eran los más fervorosos que jamás había conocido en cualquier parte del mundo".

Bob sabía que quería una congregación coreana en el edificio de la sede de Christian Aid, y el Señor lo concedió. Durante tres años él predicó la Palabra de Dios en los servicios dominicales, una experiencia que todavía atesora. Él escribió para el servicio de dedicación: "Es mi oración que las bendiciones de Dios continúen sobre ti, y que tu influencia para Su reino se haga sentir en toda Corea, y hasta lo último de la tierra".

A medida que el reino de Dios avanza en todas las partes del mundo, debemos cuidar a estos preciosos siervos, tanto aquí como en el extranjero.

No podríamos hacer lo que hacemos sin vuestras oraciones devotas y ofrendas generosas. Alabamos a Dios por ustedes y oramos diariamente que él aumente sus bendiciones en vuestras vidas, así como en las vidas de vuestroas seres queridos.

A Dios sea la gloria,


Cynthia Finley
Presidenta

PD: Mientras lean las peticiones de oración y mediten en las Escrituras en el calendario adjunto, sepan que oramos fervientemente por nuestros hermanos y hermanas en el campo misionero, así como también por ustedes. Creemos de todo corazón que Dios es fiel. Él proveerá. Consideren en oración cómo Él les usará, Sus vasos de misericordia, para ayudarlos a alcanzar las últimas tribus de la tierra, un día, un solo corazón y una sola ofrenda a la vez.

*Nombre cambiado por seguridad

Haga clic aquí para ver las cartas anteriores de la Presidenta.

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