Blog

15 de noviembre de 2013

El Método

Por Brittany Tedesco

En 1947 Kon Tiki comienza su viaje por mar

Hace unos meses vi una película fascinante llamada Kon Tiki, que se basa en la aventura del explorador noruego Thor Heyerdahl, quien quería demostrar que la Polinesia fue colonizada por peruanos. Para ello construyó un catamarán con los únicos materiales de que disponían los sudamericanos en la época precolombina, y en 1947 comenzó su viaje con cinco de sus amigos escandinavos desde Perú hasta las islas del Pacífico.

La balsa era un conglomerado de bambú, una balsa y otros tipos de madera unidas por cuerdas de cáñamo. A pesar de su miedo a ahogarse y a la abundancia de tiburones nadando debajo de la embarcación rústica, Heyerdahl se negó a utilizar la tecnología moderna.

En la película, uno de los tripulantes de Heyerdahl le pidió que utilizara las cadenas de metal que traían para asegurar mejor la balsa, ya que le preocupaba que el cáñamo no fuera a durar toda la travesía. Pero Heyerdahl, en un despliegue espectacular de determinación audaz, tomó las cadenas de su amigo y las arrojó al mar. Toda su teoría dependía de usar el mismo método que usaron los nativos siglos antes. El método era todo y, en este caso, significaba usar las técnicas primitivas.

Gabriel Barau, el líder de un ministerio autóctono de Nigeria, acerca de quien escribí en un artículo anterior, da testimonio de la importancia del método, no para probar una teoría, sino para la construcción del Reino de Dios. En su caso, también significó volver de nuevo a una forma de vida primitiva y vivir como los pueblos que trataba de alcanzar.

Niños de la tribu Koma, descubierta por Gabriel Barau en 1983

En 1983 Barau entró en una comunidad étnica Koma, una tribu que comía gusanos y vivía desnuda en una selva. En la jerga misionera actual eran "no contactados", es decir, ni una sola persona entre ellos había oído jamás el mensaje del evangelio. Los investigadores estiman que cerca de 3,000 grupos étnicos en el mundo hoy en día todavía no han sido contactados... y se requiere que alguien fuera de su círculo étnico comparta las Buenas Nuevas con ellos.

Barau, nacido en la tribu Tarok, cruzó fronteras étnicas para entrar en territorio Koma. Sin embargo, a pesar de la diferencia en la herencia tribal, era otro nigeriano que simplemente vivía en una comunidad más civilizada, la que dejó voluntariamente para vivir entre los Koma, adoptar sus costumbres, integrarse a su cultura... y ganar sus corazones para Cristo. En 1989, los primeros misioneros Koma comenzaron evangelizar a su propio pueblo.

Barau enfrentó menos obstáculos viviendo entre los Koma que los que tendría alguien de fuera de su país o del continente, pero todavía hubo barreras, por eso su método fue crítico para la receptividad de su mensaje. Demandó pensamiento, estrategia, sacrificio y fe.

Los exploradores del Kon Tiki sabían que su teoría se basaba en el método de viajar. Es una visión compartida por muchos misioneros autóctonos en un país que contiene pueblos “no contactados” sólo que ellos no están tratando con teorías y balsas, sino con la salvación y almas. Con tanto en juego, el método de ir es crítico... y sus métodos han sido efectivos.

Email this page Print this page
Commentaris


SC: WEBCAMSP