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25 de febrero de 2014

Mantengamos la Fiesta Andando

Por Brittany Tedesco

"Sólo hay una cosa que estamos seguros que puede hacer que los ángeles salten y griten. Es cuando un pecador se convierte, allí es cuando los ángeles se regocijan”.

Algunos de ustedes pueden reconocer esa frase de una canción del conjunto Gaither Vocal Band que fue popular en los años 80. En realidad no estoy segura si era popular o si mi madre la escuchaba continuamente cuando yo era una niña, porque aún recuerdo casi cada palabra de esa canción a pesar de que han pasado décadas desde la última vez que la oí.

La canción decía que los ángeles no bailaron cuando por primera vez se encendió una lamparita en un pueblo. No lo hicieron cuando se inventó la primera computadora. Ni siquiera cantaron una "melodía angelical" cuando el hombre pisó la luna.

Esa canción, aunque cursi, transmitió el mensaje: los ángeles celebran cuando un pecador se salva.

Mi mamá me recordó la canción, que se refiere a las palabras de Jesús en Lucas 15: 7, cuando hace poco le envié un mensaje con la noticia de que alguien muy cercano a mí había aceptado a Cristo como su Salvador.

Sabemos que hay gozo en el cielo por una sola alma, pero imaginen el júbilo cuando más de una persona entra en el Reino de Dios, cuando docenas e incluso cientos a la vez aceptan al Señor Jesús.

Christian Aid apoya el trabajo misionero realizado por los lugareños en sus propios países, porque creemos que son más eficaces, que tienen la capacidad de traer más almas al Reino de Dios en menos tiempo, precisamente porque tienen menos obstáculos que los extranjeros.

En otras palabras, están manteniendo la fiesta en el cielo. Y nosotros los ayudamos.

¿Cómo los ayudamos? Paso 1: Les enviamos asistencia financiera. Paso 2: Nos mantenemos fuera de su camino.

Recientemente fuimos visitados por un genio del mercadeo que nos dio algunas instrucciones útiles. Como ya he mencionado brevemente en una entrada anterior, algunas personas consideran que Christian Aid es "el secreto mejor guardado". Pero estamos dando pasos de bebé y siguiendo un montón de consejos sobre cómo hacer que deje de ser un secreto.

"¿Que hace que vuestra organización sea única?", nos preguntó.

"¡Oh, yo sé! ¡Yo sé! “Grité y levanté mi mano en el aire, saltando en mi silla... en mi mente.

"Dejen que lo diferente en ustedes sea vuestro mensaje", dijo.

Me gustaría gritar nuestra cosa diferente a los cuatro vientos, pero por ahora lo voy a resumir en cuatro palabras: No somos sus patrones.

"Ellos" los misioneros autóctonos a quienes ayudamos. Y "sus patrones", significa que nosotros no los empleamos para que trabajen para nosotros. No les imponemos nuestra agenda o les decimos cómo hacer el ministerio. No ponemos condiciones a la ayuda que ofrecemos, aparte de pedirles un informe sobre cómo se ha utilizado la ayuda.

Literalmente, observamos su trabajo, escuchamos su visión, y los apoyamos con la ayuda financiera que necesitan. Somos como un ninja sigiloso trabajando detrás de las escenas. Nadie nos ve. No va a encontrar un orfanato o templo con el nombre de Christian Aid Mission en él. No somos dueños de una parte de los ministerios a los que asistimos, ellos tienen el 100 por ciento del control.

Casi todos los líderes de los ministerios que ayudamos participaban activamente en el trabajo misionero antes de que Christian Aid los descubriera, y habrían encontrado una manera de continuar si no los hubiéramos ayudado. Muchos ya habían recibido ofertas para asociarse con otras organizaciones (financiación ofrecida a cambio de una participación en el ministerio). Muchos rechazaron esas ofertas, prefiriendo cumplir con sus visiones lentamente y de manera constante aunque con pocos recursos.

He oído que muchos misioneros autóctonos no podían creer que Christian Aid quisiera ayudarlos a alcanzar sus metas... y ayudarlos a hacerlo a su manera. Creemos que su manera de hacerlo es mejor que cualquier cosa que nosotros podamos hacer.

Y la prueba está en los números. Muchas almas están escuchando el evangelio de alguien de su misma etnia, de una manera que pueden entender. Y muchos están respondiendo.

Estamos dando a los ángeles algo que celebrar.

Oh, la fiesta que los ángeles deben tener cuando las almas perdidas regresan a casa.

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