Blog

4 de abril de 2014

Fe

Por Brittany Tedesco

Hace casi 10 años, cuando empecé a trabajar en Christian Aid Mission, me llamó la atención la pobreza de los misioneros nativos a los que asistimos. La mayoría vive en países con un nivel económico muy bajo, con gobiernos opresivos donde las personas trabajan duro y se esfuerzan por ganarse la vida.

Durante ese primer año de escribir para nuestra revista bajo la dirección Dr. Bob Finley, el fundador de Christian Aid, traté de describir las condiciones de vida de aquellos a los que asistimos usando palabras como "estilo de vida" y "nivel de pobreza". El tachaba esas frases. Me decía que un "estilo de vida" implica elección. Ellos no tienen otra opción. Vivir por debajo del umbral de pobreza es una frase que entendemos en los Estados Unidos... pero nuestra definición de pobreza y la de ellos es muy diferente.

Cierto. La mayoría de nosotros probablemente ni siquiera podemos imaginar vivir en una choza de barro y tener que bañarnos en un río como un estilo de vida.

Me enamoré de estos nativos misioneros, muchos de los cuales no saben de dónde vendrá su próxima comida, y sentí una vaga sensación de culpa por tener tanto en comparación con lo que ellos tienen.

Casi me enamoré de estos misioneros nativos, "¿Qué clase de fe es esta? Seguro que en América no tenemos idea de lo que es a sacrificarse como lo hacen ellos", pensé. Entonces encontré una carta de un patrocinador llamado Richard, que había enviado una donación de US$10. El dinero, escribió, provenía de la venta de plasma. Él no tenía nada y estaba durmiendo en un colchón en el sótano de una iglesia.

Más tarde me enteré de una mujer que fielmente le dio una ofrenda a Christian Aid a pesar de tener que lavar sus platos en la bañera. Ella necesitaba un nuevo fregadero en la cocina, pero optó por ofrendar el dinero en vez de ahorrar para el fregadero.

Raúl, nuestro Director de Desarrollo, acaba de regresar de Nueva Inglaterra, donde visitó a varios patrocinadores que han ofrendado con regularidad a lo largo de los años. El informo que los hogares y los edificios de la iglesia estaban en malas condiciones. Para poder reproducir el vídeo que había llevado a una de las congregaciones pequeñas, ellos extendieron una sábana a través de la pared. A pesar de su evidente falta de recursos, le dieron a Raúl una ofrenda generosa. Él fue hospedado en varias casas humildes, y observó lo mucho que se sacrifican para seguir dando a los siervos de Dios apoyados por Christian Aid.

Recibí una carta de una pareja de 90 años de edad que nos ha apoyado desde el año 1970. Ellos han vivido en una casa móvil durante los últimos 40 años, ahorrando una pequeña cantidad de cada cheque de jubilación para sus gastos. Ella trabajó limpiando casas hasta la edad de 80 años. Cuando el año pasado su horno se rompió, supuso que tendrían que mudarse a unas viviendas del gobierno en una zona con alta criminalidad. Aun así, ellos siguieron ofrendando.

¿Qué clase de fe es esta?

Es la fe que almacena tesoros en el cielo "donde ladrón no llega, ni polilla destruye". (Lucas 12:33).

Es la fe que sabe que “la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee". (Lucas 12:15).

Es la fe que se opone a la cultura americana de más cosas, más cosas.

Es la fe del que opta por negarse a sí mismo para dar al Señor.

Aunque la mayoría de nosotros le diría a la mujer que lava sus platos en una bañera que compre un fregadero para la cocina y luego siga dando, ella voluntariamente optó por negarse a sí misma el fregadero y seguir ofrendando.

Su fe le dijo que su Padre "sabe que tenéis necesidad de estas cosas" y " buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas" (Lucas 12:30-31).

Finalmente Dios le proporcionó un nuevo fregadero para la cocina. También proveyó un nuevo horno para la pareja de ancianos en el hogar móvil, completamente gratis.

Loading the player...
Raúl Hernández, Director de Desarrollo de Christian Aid Mission.

"La fe no es sólo una parte de la vida cristiana, lo es todo", dice el pastor James MacDonald, del ministerio Caminando por la Palabra.

¡Qué inspirada estoy por nuestros preciosos patrocinadores que realmente "andan por fe, no por vista" (2 Corintios 5:7).

En las palabras del fallecido misionero Jim Eliot, dan lo que no puede guardar para ganar lo que no puede perder.

Email this page Print this page
Commentarios


SC: WEBCAMSP