Blog

8 de julio de 2014

El Problema con el Boletín de Oración

Por Brittany Tedesco

La semana pasada estuve en San Antonio, Texas, en el sofocante sol, pero disfrutando de preciosos momentos con mi familia, a quien rara vez veo. Pude experimentar un par de días de la vida de mi hermana, una madre y ama de casa con dos hijos pequeños. Siempre he apreciado a las mamás que se quedan en casa. Mi madre fue una de ellas. Es un trabajo importante, pero ingrato y agotador, lleno de peleas de niños, coordinación de actividades, preparación de comidas que luego reciben críticas, y respondiendo preguntas ... montones y montones de preguntas.

Mi sobrina se subió a mi regazo y me preguntó qué significaba la palabra "importante". Sin detenerme a pensar comencé: "Bien, querida, la palabra "importante "significa algo que es muy impor..." vacilé, tratando de pensar en una palabra que ella entendería. "¿Necesario"? No. "¿esencial"? No.

Después de regresar a Virginia, le dije a mi marido cuanto luché para explicar la palabra "importante" a una niña de 4 años de edad. El sugirió que podría haber dado ejemplos de cosas importantes. Un par de cosas de inmediato vinieron a mi mente: Comer, dormir, estudiar ... orar.

Hace unos años, la oración probablemente no habría calificado muy alto en mi lista de "cosas importantes". Con toda honestidad, yo lo veía como el último recurso. Algo que usted hace cuando ha agotado todas las demás posibilidades.

Aquí, en Christian Aid Mission, enviamos una guía mensual de oración llamada Boletín de Oración. Por cada día del calendario incluimos un pedido de oración de un ministerio autóctono al que asistimos. Estos pedidos de oración tienen montos en dólares unidos a ellos. Y de vez en cuando, esto se convierte en el foco de una discusión.

¿Debemos incluir cantidades en dólares en una publicación llamada Boletín de Oración? ¿Es la palabra "oración" sólo un intento apenas velado para que la gente de dinero? Tal vez debería llamarse Boletín de Dinero. ¿No sería más honesto?

Hace unos años habría respondido: "Tal vez lo sería. No somos un ministerio de oración, sino un ministerio de recaudación de fondos. Equipamos a los misioneros autóctonos con las herramientas que necesitan para difundir el evangelio, ayuda real, tangible".

Ahora me rio. "¿Ayuda real, tangible"? Como si la oración no fuera nada. Como si el dinero lo fuera todo y la oración no el 90% (o más) de lo que realmente se necesita.

Mientras estuve en San Antonio visité la iglesia de mi hermana. Mientras el pastor enseñaba acerca de Jesús alimentando a las multitudes (un grupo de 5,000 y otro de grupo de 4,000), hizo una pregunta:: "¿Quién alimentó a esa gente?"

Si hubiera respondido "Jesús", la respuesta habría sido incorrecta. La respuesta correcta? Los discípulos.

"Dadles vosotros de comer" Jesús les dice (Marcos 6:37). Los discípulos se resisten. "¿En serio?¿Se supone que debemos hacer un acto de magia con los recursos que tenemos para darles de comer?", dijeron (parafraseado por mí).

Esto es lo que sentimos a veces aquí en Christian Aid. Lanzamos una necesidad. A veces la necesidad es tan grande como 5,000 personas que necesitan ser alimentadas en algún lugar del mundo. "Dadles vosotros de comer!" Le decimos a nuestros patrocinadores ... y luego nos preguntamos si estamos colocando una carga demasiado grande sobre ellos. Las necesidades son infinitas. ¿Tenemos que pedir dinero interminablemente? No queremos abrumar a nadie.

Volviendo a la historia, que estoy segura usted conoce bien, con un poco de persuasión de Jesús, los discípulos le entregan la materia prima: un pequeño almuerzo de cinco panes y dos peces. Jesús los toma, ora y la comida milagrosamente se multiplica.

Pero el trabajo de los discípulos no termina ahí. Ellos toman el alimento de Jesús y lo distribuyen. Ellos alimentan a esas personas.

Estoy segura de que mi analogía es obvia. Dios podría satisfacer todas las necesidades en el Boletín de Oración, y algo más ... pero Él decide que usemos: nuestros "pequeños almuerzos", pero lo más importante, nuestras oraciones. Es la oración lo que abre la puerta a lo milagroso.

Como el pastor lo resumió: "La falta de oración lleva a la impotencia, lo que conduce a la incredulidad". Para ilustrar el punto, cortó un pan en unos 20 trozos pequeños, colocó las piezas en una cesta y la pasó por el pasillo, pidiendo a la congregación de varios cientos que "comiera y se saciara".

Si creemos que cada mes podemos satisfacer todas las necesidades en el Boletín de Oración por el esfuerzo humano nos engañaremos a nosotros mismos. Claro, podemos recopilar las necesidades, imprimir, y distribuir el Boletín de Oración cada mes. Podemos recoger las donaciones y distribuirlas a los ministerios en el extranjero ... pero sin la oración, vamos a ser como el pastor tratando de alimentar a cientos de vientres con un pan.

La oración es importante. No es un último recurso y no es sólo un sentimiento agradable. Mueve el corazón de Dios, y es lo que hace que el Boletín de Oración funcione.

Necesitamos sus oraciones.


Email this page Print this page
Commentarios


SC: WEBCAM