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21 de Octubre de 2014

Cómo "Civilizar" a los Pueblos Primitivos

Por Brittany Tedesco

Hace años me senté a la mesa con una mujer que asistió a la cena de cumpleaños de un amigo común. Aunque ella profesa ser cristiana, comentó lo triste que es que los misioneros invaden las tribus primitivas para "civilizarlos".

Yo habría estado de acuerdo si ella se hubiera referido al colonialismo extranjero, donde los invasores entran y urbanizan la tierra, obligando a los pueblos autóctonos a vivir en reservas. Pero a medida que la conversación continuó, me di cuenta de que ella veía a estas tribus de la como a los animales o insectos en peligro de extinción. Ella deseaba que la gente los dejara en paz. Además, ¿qué derecho tienen los cristianos de infiltrarse en sus culturas y quitarles sus identidades?

Muchos antropólogos comparten su punto de vista. Por ejemplo, en Perú, que se cree que contiene el mayor número de tribus "no contactadas" del mundo, después de Brasil y Papúa Nueva Guinea, los antropólogos han presionado para dar estatus de protección a las tribus aisladas en la jungla para protegerlas de la influencia externa.

El pueblo asháninca, que reside en las selvas de Perú, es uno de los muchos grupos tribales primitivos que viven con el temor de los dioses espirituales. Y sus creencias particulares los han llevado a victimizar a sus niños por generaciones.

Cuando surge un problema, como una enfermedad o una lesión, los pobladores asumen que alguien despertó a un espíritu maligno... y generalmente echan la culpa a los niños. A las órdenes de su chamán, se ha sabido de padres que han castigado a sus hijos por presuntos actos de brujería golpeándolos, quemándolos con fuego o agua hirviendo, e incluso enterrándolos vivos.

En Tanzania, los albinos son asesinados por las partes de sus cuerpos, ya que se cree que contienen poderes mágicos para enriquecer a la gente. Esto fue comenzado por los brujos.

De hecho, el sacrificio humano es una práctica frecuente entre las tribus que usan el vudú, el animismo, y otras formas de brujería.

Y me atrevería a decir que incluso en esta época de relativismo cultural, la mayoría de la gente en los países desarrollados consideraría a estas prácticas culturales "incivilizadas" o "bárbaras".

Carolyn Fluehr-Lobban, una antropóloga secular, quien se consideraba a sí misma una relativista cultural, tuvo conflictos internos después de estudiar cómo algunas culturas africanas trataban a las mujeres. Eso la enfureció. Cuando enfrentó a algunos de los hombres de esas culturas, le dijeron que se fuera. Ellos utilizaron su argumento a favor del relativismo cultural contra ella. Si los estándares éticos y morales sobre lo que es correcto e incorrecto están relacionados con una sociedad o cultura en particular, ¿Qué derecho tiene de cambiar esa cultura?

Touché.

Fluehr-Lobban no es cristiana. Ella no tiene ninguna base para corregir el comportamiento de estas tribus salvo su propio sentido de moralidad. Y, sin embargo, está dispuesta a intervenir y tratar de cambiarlos ¿para qué? ¿Para que actúen de manera más "civilizada"?

Ella es citada en el libro de Tim Keller “The Reason of God”: "Cuando hay una elección entre la defensa de los derechos humanos y defender el relativismo cultural, los antropólogos deben elegir proteger y promover los derechos humanos. No podemos ser espectadores”.

Entonces, ¿hay una diferencia entre lo que ella quiere hacer y lo que los cristianos quieren hacer en cuanto a las tribus primitivas?

Ella exige cambios externos. Los cristianos ofrecen un cambio de corazón.

Cuando una vida se entrega a Cristo, el Espíritu Santo viene a esa vida y la transforma desde adentro hacia afuera.

Las personas que una vez se identificaron sólo por su etnia o cultura, ahora tienen una nueva identidad. Han sido trasladadas desde el dominio de la oscuridad al reino de Su amado Hijo (Colosenses 1:13).

En Cristo “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”. (Gálatas 3:28).

En primer lugar, los cristianos son ciudadanos del reino de Dios. La cultura es secundaria. Esforzarse y luchar para mantener una identidad se vuelve discutible.

Cuando los corazones cambian y las mentes se renuevan a través de la Palabra de Dios, la vida empieza a cambiar. Las relaciones se restauran. El comportamiento que muchos consideran "incivilizado" o "bárbaro" cambia naturalmente o, mejor dicho, de manera sobrenatural.

El evangelio eleva. Cuando se siguen los principios de Dios, se produce vida y se evitan las consecuencias naturales del pecado.

Debido a que los misioneros autóctonos apoyados por Christian Aid Mission se preocupan lo suficiente como para compartir el evangelio con la tribu Ashaninka, su perspectiva sobre el valor de los niños ha cambiado. Y a medida que descubren el significado del sacrificio de Cristo en la cruz y Su regalo de amor incondicional, ya no son esclavizados por el temor de los espíritus.

Su cultura ha cambiado. Creo que se puede decir que se han civilizado, aunque eso es una forma trivial de decirlo. En realidad, han cambiado su vieja identidad por una nueva.

En su libro Exclusion & Embrace, Miroslav Volf afirma que el cristianismo ofrece la forma menos opresiva para la auto-imagen y la identidad. ¿Cómo es eso? Debido a que esta identidad no se basa en el rendimiento o la conformidad, sino que se basa en Cristo.

En Cristo podemos dejar de vernos a nosotros mismos como un grupo étnico o un género. Somos mucho más que eso. Somos hijos y amigos del Dios vivo. ¿Por qué íbamos a querer aferrarnos a una identidad menor?


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