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6 de noviembre de 2014

La Diferencia Entre Usar y Equipar

Por Brittany Tedesco

El noventa y nueve por ciento del esfuerzo misionero y el apoyo financiero cristiano van a lugares donde la iglesia ya está presente.

Impactante, ¿no es así? Si vamos a alcanzar al mundo para Cristo, será mejor empezar a hacer las cosas de una manera un poco diferente.

Encontré esta estadística en el sitio web de la “Iniciativa Isacar”, de la que recientemente Christian Aid Mission se convirtió en miembro. Es una coalición de personas y organizaciones que se formaron en torno al objetivo de ver un mundo con cero grupos no alcanzados con el evangelio. Uno de los principales objetivos de Isacar es utilizar los recursos de la misión de una manera más informada y estratégica.

Para ello, muchos han comenzado a buscar a los misioneros autóctonos, que están haciendo el 95% del trabajo pionero en una forma efectiva entre los pueblos no alcanzados del mundo de hoy.

Cuando Bob Finley comenzó Christian Aid en la década del 1950 recibió una gran cantidad de críticas por sugerir que la gente apoyara a los misioneros autóctonos en lugar de enviar misioneros al el extranjero. Pero a medida surgieron más estudios sobre la efectividad de los misioneros autóctonos, cada vez más organizaciones comenzaron a utilizar a los nacionales.

Suena como una buena cosa, ¿verdad? Bueno, hay un problema con mi declaración anterior y tiene que ver con esa palabra "utilizar".

Permítanme explicar.

Imagine que usted vive en los Estados Unidos. Digamos que vive en una ciudad deprimida económicamente donde muchas personas viven por debajo del umbral de pobreza. La violencia de las pandillas es rampante. En su ciudad no hay ninguna iglesia. Su corazón anhela compartir el amor y la esperanza de Jesucristo con su comunidad... pero ¿cómo?

Después de mucha oración e investigación, siente que el Señor le ha dado una visión de un centro comunitario, que proveerá un lugar para que los adolescentes con problemas puedan reunirse, actividades para niños después de la escuela, y recursos para adultos, como consejería bíblica y formación vocacional.

El único problema es que usted no tiene dinero. Así que hace lo que puede con lo que tiene. Usted se convierte en un padre substituto de un niño con problemas y finalmente lo lleva a Cristo. Lo anima a invitar a sus amigos a su casa, y antes de que se dé cuenta, está liderando un estudio bíblico para adolescentes. Varios de ellos aceptan a Jesús como Salvador. Sus padres notan el cambio en su comportamiento y comienzan a asistir.

Sabe que muchos de estos padres están luchando con sus propios problemas de adicción, o están en una relación abusiva. Necesitan asesoramiento. Así que encuentra a otros cristianos que están dispuestos a ayudarle, y comienza a usar la Palabra de Dios para aconsejar a estos padres.

En la ciudad se corre la voz acerca de su trabajo. A través de una serie de eventos, un ministerio en un país escandinavo se entera de su alcance. ¡Le ofrecen dinero! ¡Su visión de un centro comunitario parece estar materializándose!

Pero... hay un problema. El dinero no puede ir a un centro comunitario.

Este ministerio extranjero en Escandinavia ha estado investigando el número de niños en su ciudad que no viven con sus madres y padres biológicos. "Ese es el problema real", le dicen. "Un orfanato es la forma en que va a ganar a la gente para Cristo".

Usted no está de acuerdo. Pero el único financiamiento proviene de esa fuente. Usted calcula que un orfanato es mejor que nada. Por lo tanto, acepta el dinero y construye un orfanato. Tiene el nombre del ministerio escandinavo estampado en la parte superior del mismo.

Usted comienza a recibir directivas del ministerio escandinavo acerca de cómo operar mejor el orfanato. Algunos líderes del ministerio lo visitan para entrenar a usted y a sus amigos sobre cómo llegar con mayor eficacia a su ciudad con el evangelio.

De vuelta en los países escandinavos, el ministerio se jacta de que han comenzado un ministerio completamente autóctono en los Estados Unidos. "¡Los estadounidenses lo están dirigiendo!" Les dicen a las iglesias que han ayudado a financiar “un orfanato en una ciudad de EE.UU.".

"¡En lugar de enviar a los escandinavos al extranjero, estamos usando a los ciudadanos para hacer el trabajo!"

Usando. ¿Captó eso?

"Usar" implica poner a otras personas a trabajar para llevar a cabo nuestro objetivo, nuestra visión. "Equipar" es algo completamente diferente.

"Equipar" implica evaluar, escuchar, confiar y asistir. Eso es lo que hace Christian Aid Mission. Y por eso me encanta trabajar aquí. Les hacemos preguntas como "¿Qué necesita para cumplir con su visión?"

No vivimos donde ellos viven, así que ¿cómo sabemos qué métodos son los mejores para llegar a su pueblo?

Cuando se trata de la obra más importante en la tierra, ¿realmente tenemos tiempo para adivinar? ¿O deberíamos ser más estratégicos?

¿Qué pasa si usamos menos y equipamos más?

Podríamos acelerar el regreso de Cristo. No sé ustedes, pero yo estoy lista para que Él vuelva.


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