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13 de enero de 2015

Algunas Sugerencias con Respecto al Tráfico Sexual Infantil

por Brittany Tedesco

No voy a mentir. Yo no quise escribir este artículo. No quise leer las historias desgarradoras y revisar las estadísticas escalofriantes. Hubiera preferido fingir que el problema del tráfico sexual infantil no existe.

Pero sí existe, y no va a desaparecer. En los últimos años la práctica ha aumentado. A fines del 2012 la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito informó que entre el 2007 y el 2010 el porcentaje de niños víctimas fue un 7 % más que en el período anterior de tres años.

¿Por qué ha crecido? No es por falta de campañas de sensibilización. El gobierno de los Estados Unidos ha designado a enero como Mes Nacional de Prevención de la Esclavitud y la Trata de Personas. Me acordé de este hecho por un tweet que recibí de un hombre que envió un enlace a su historia. Desde los cinco años de edad, y durante siete años, fue objeto del tráfico de niños en el circuito amateur de carreras de autos.

En su historia él explica cómo nadie se dio cuenta de sus síntomas de abuso hasta que intentó suicidarse.

Me resulta difícil comprender ese nivel de malignidad ... que tantos hombres estuvieran involucrados en el abuso de ese niño durante tantos años, y que ninguno de ellos parecía tener una conciencia.

Pero ese mismo tipo de situación ocurre cada día en los EE.UU. y en todos los continentes del mundo. Es una plaga sobre la tierra, recordándonos que esta bola de tierra donde vivimos está infectada por la enfermedad del pecado. Y lejos de que la infección esté curada, sigue supurando, un testimonio de lo que el libro de Romanos nos habla, de un pueblo que se niega a temer al Señor: "Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos" (Romanos 1:24).

La población del mundo es más grande que nunca. Los seres humanos son baratos. Según End Slavery Now, el costo promedio de un esclavo hoy es de US$ 90, comparado con US$ 40 en 1809.

Es difícil conseguir estadísticas debido a que la práctica de usar seres humanos como mercancías es, por necesidad, muy subrepticia. El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos afirma que "Nada menos que entre 100,000 y 300,000 niños estadounidenses corren el riesgo de ser víctimas del comercio sexual en los Estados Unidos". Si esta estadística es correcta, por desgracia menos del 1 % de las víctimas han sido rescatadas.

La tecnología sólo ha facilitado la propagación de esta depravación. El Internet ha impulsado la comercialización de la pornografía infantil, y los sitios sociales están controlados por traficantes que anónimamente buscan niños pequeños cuyas entradas en esos sitios indican que viven en hogares pobres o tienen una imagen pobre de sí mismos.

A pesar de lo grave de esta situación en los EE.UU., en otros países es mucho peor. La India, por ejemplo, es el hogar de la mitad de los esclavos del mundo (cerca de 14 millones). Nepal, el país fronterizo, ayuda a alimentar esa lacra social, con 7,000 a 10,000 niñas nepalíes traficadas cada año a través de la frontera y vendidas para la prostitución. El color más claro de la piel de las niñas nepalíes las mantiene en alta demanda en la India.

En Nepal, un país pobre con muy pocas oportunidades económicas, es fácil para los traficantes obtener seres humanos para el comercio. Las niñas son vistas como una carga por parte de sus familias, y los traficantes se alegran de aliviar las cargas de los padres. Estos depredadores prometen a los padres que sus hijas serán educadas, obtendrán puestos de trabajo, y podrán enviar dinero a casa de manera regular. En realidad, las chicas pronto son entregadas a clientes en un burdel.

Los traficantes son inteligentes. Después de tomar a una niña, durante unos meses envían dinero a la familia para mantener la ilusión de su bienestar. De repente, la familia puede pagar sus deudas. Cuando reemplazan el techo de paja de su casa por un techo de hojalata, el símbolo de estatus atrae la atención de los demás en el pueblo, que quieren saber cómo pudieron pagarlo... y el ciclo se perpetúa.

No es diferente de lo que ocurre en los EE.UU. Los traficantes utilizan a sus víctimas para reclutar a otros en el negocio. Ellos proveen ropa costosa y un buen automóvil al "reclutador", y otros quieren saber cómo ellos también pueden obtener esas cosas.

Creo que todos estamos de acuerdo en que este es un problema, aquí, allá y en todas partes. Entonces la pregunta es ¿y ahora qué? ¿Cómo se supone que un cristiano piense y responda a este problema? Yo ofrezco tres sugerencias.

1. Recuerde que se hará justicia. Es fácil desesperarse al leer esas historias horribles de niños abusados, y los criminales que escapan fácilmente al castigo. Pero escuche esto: Dios "pagará a cada uno conforme a sus obras" (Romanos 2: 6). ¿Los traficantes de niños creen que van a salirse con la suya? Considere esto: !Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?!'"(Isaías 29:15). Eclesiastés termina con este verso aleccionador: "Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala" (Eclesiastés 12:14). Proverbios 1: 18-19 nos dice que aquel que gana a través de la violencia "embosca" su propia vida.

Dios no está dormido al volante. Él ve y va a castigar el mal a su debido tiempo. Un día se hará justicia. Pero todavía hay gente en esta tierra que necesita conocerlo. Ayer vi un video de la tribu Kimyal de Papua Occidental, en Indonesia, recibiendo por primera vez la Escritura en su propio idioma. Su celebración y lágrimas me hicieron regocijar de que Dios llamó a un pueblo para Su nombre entre otra tribu.

2. Preste atención. Cuidado los niños muestran signos de abuso. A veces tengo la tendencia de perderme en mis pensamientos y fácilmente pierdo la pista de lo que me rodea. Tenemos que prestar atención a los que nos rodean, que podrían estar en problemas. Esta es una lista de indicadores de que un niño está siendo esclavizado. Manténgala en su pensamiento, ore por la guía del Espíritu Santo, ore que Dios lo use para ayudar a alguien en necesidad.

3. Ofrende para el rescate y programas de seguimiento basados en la Biblia. ¿Por qué hago hincapié en "basados en la Biblia"? Considere esta declaración del artículode Jodie Gummow, "10 Hechos sorprendentes sobre el tráfico sexual de Niños": "Si bien los Estados Unidos ha gastado casi $ 102 mil millones para luchar contra el tráfico sexual en todo el mundo, gran parte de esos fondos han sido asignados a campañas publicitarias de lucha contra el tráfico, en lugar de gastarlos en operaciones reales de investigación y rescate basados en la evidencia". Según la Fundación Proyecto de Liberación de la Juventud, en las instalaciones estadounidenses equipadas para tratar a las víctimas del tráfico sólo hay 300 camas, "y sin tratamiento para hacer frente a los complejos problemas y prepararlaos para volver a casa, a menudo ellas van a huir y volverán al mundo del tráfico de personas".

Tom Davis, en su artículo sobre el rescate de niñas del tráfico sexual, afirma que las niñas rescatadas en la India que terminan en las casas de gobierno no reciben atención y protección adecuada. Él escribe: "Tenemos casos en que los funcionarios del gobierno han tratado de abusar sexualmente a las niñas rescatadas".

Incluso en el mejor de los casos, donde a las víctimas se las coloca en un lugar seguro y reciben asesoramiento, tenemos que preocuparnos acerca de qué tipo de asesoramiento están recibiendo. ¿Les proporcionan un veraz (bíblico) marco de referencia para que se vean a sí mismas y al mundo en el que viven? Leí esta declaración de la Oficina para Víctimas de Crímenes: "Algunas de las consecuencias más devastadoras de las víctimas de cualquier delito puede son la destrucción de los supuestos básicos de la vida; que están a salvo de cualquier daño, que son personas buenas y decentes, y que el mundo es significativo y justo".

¿Puedo descomprimir esa declaración? El mundo no es (todavía) un lugar "justo" para vivir, y nadie, aparte de Cristo, es "bueno". Si estas son las garantías ofrecidas a las víctimas en la consejería secular, éstas están siendo engañadas. La vida en este mundo, aparte de Cristo, puede parecer sin sentido, y debería. Jesús es la respuesta a todo. Cualquier asesoramiento que excluye a Jesús ofrece a las víctimas una base inestable para reconstruir sus vidas.

Christian Aid Mission apoya a varios ministerios en todo el mundo que rescatan a las víctimas del tráfico de niñas. Uno de esos ministerios en Nepal ha liberado a 22 niñas que fueron esclavizadas en el comercio sexual. Siete de ellas tienen SIDA. Los líderes saben que la sanidad interior llega a través de la Palabra de Dios. En un ambiente de paz y tranquilidad, ellos sumergen a las niñas en las Escrituras. Uno de los líderes le dijo a Christian Aid: "Al principio estas niñas ni siquiera sabían quién era Jesús". Pero a través del discipulado diario del ministerio, cada una de ellas ha aceptado a Jesús como su Salvador. Han descubierto su valor a los ojos de Dios, "He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida" (Isaías 49:16).

Las chicas encuentran un hogar y un lugar en el cuerpo de Cristo. Muchas cantan en el coro de la iglesia y ayudan con las actividades del ministerio. Una de las chicas se graduó de la escuela de belleza y ahora corta el pelo de los niños que están bajo el cuidado del ministerio. Se les da responsabilidades, como la atención de las viudas que el ministerio alberga. A su vez, las viudas han comenzado a verse a sí mismas como madres de estas niñas. También han encontrado un significado y un propósito. ¡Qué hermoso cuadro de la Iglesia!.

Esto es a lo que un modelo de rescate basado en la Biblia y la atención posterior se parece. Busque programas como éste para apoyar.

Para terminar, "No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos" (Gálatas 6: 9).


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