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2 de junio de 2015

Guiando a Caníbales, Polígamos Gente y Desnuda a Jesús

Por Brittany Tedesco

 Bayani Leyson sostiene la espada del jefe de una aldea musulmana que guió al Señor en las Filipinas.

Si conduces a un caníbal a Cristo, ¿cuál sería la primer cosa que le dirías para cambiar su estilo de vida? Para Bayani Leyson, líder de un ministerio autóctono en las Filipinas, esa no es una pregunta hipotótica.

Él ministra entre algunas de las personas más aterradoras de la tierra, incluyendo terroristas islámicos, miembros del Nuevo Ejórcito del Pueblo comunista y tribus caníbales que viven en las selvas.

¿Y adivina quó? Él llevó a personas de cada una de esas categorías al Señor. Incluso fundó una iglesia en el pueblo ilongot, una tribu feroz de cazadores de cabezas. Y no, no me refiero a los reclutadores de personal.

Acabo de ver fotos de Leyson sosteniendo una espada de aspecto medieval que el jefe de una aldea musulmana le entregó despuós de que Layson lo guió a Cristo.

Durante su reciente visita a Christian Aid Mission, Leyson compartió los detalles de algunos de sus últimos ministerios, incluyendo uno entre los caníbales.

La tribu Aeta, nos explicó, utiliza arcos y flechas para cazar personas, a las que comen. Y mientras me quedé con la boca abierta, Leyson habló con total naturalidad de la iglesia que él fundó en medio de ellos.

"Les estamos enseñando a cultivar hortalizas y a pescar", dijo Leyson. De esa manera no van a comer órganos humanos.

Las dos esposas del jefe de una aldea en Myanmar. Muchos misioneros autóctonos ministran en áreas donde la poligamia es una práctica común.

Más tarde pensé en el enfoque de Leyon. Él no los reprochó por comer a otros seres humanos. No actuó como si fueran pecadores podridos sucios. Los está discipulado en la Palabra de Dios. Con paciencia.

Leyson les muestra en la Biblia donde dice "no matarás", que también incluye el tema de comer gente. Al mismo tiempo les enseña algo mejor. Están aprendiendo agricultura. Están haciendo una transición de su vieja manera a una manera nueva, pero está sucediendo gradualmente.

Se llama santificación.

Muchos misioneros autóctonos poyados por Christian Aid Mission ministran entre culturas, donde la poligamia es una práctica común. A menudo me he preguntado que hacen los misioneros después de liderar a un polígamo a Jesús. ¿Les dice que deben deshacerse de todas sus mujeres a excepción de una? ¿Y cómo deciden cuál? Que complicado.

James Cuffee, líder de un ministerio autóctono de Liberia, comparte el evangelio con polígamos. Él no se siente incómodo por su estilo de vida porque confía en la obra santificadora del Espíritu Santo en la vida de un verdadero seguidor de Jesús.

"Nunca obligo a nadie a renunciar a sus esposas después de que se convierten en cristianos", dijo. "Les enseño suavemente con las Escrituras. Dios les mostrará." Durante una reciente visita a Christian Aid Mission, Cuffee nos contó la historia de un hombre con tres mujeres a quien condujo a Cristo. El hombre estaba encantado de pertenecer a Jesús y deseaba servir como diácono en una de las iglesias que Cuffee había comenzado.

Cuffee le explicó que él no permite que una persona con múltiples esposas lidere la iglesia, y luego abrió la Palabra de Dios para mostrarle la razón: "Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas". (1 Timoteo 3:12).

Cuando el hombre le preguntó a Cuffee que debía hacer, Cuffee le dijo que Dios lo guiaría.

Una de las esposas del hombre estaba presente cuando Cuffee abrió las Escrituras. A través de la historia de Adán y Eva, cómo Dios creó a una mujer para un hombre, ella se dio cuenta de que su situación no era ideal y pidió volver a su propia tribu.

Dos años más tarde, otra de sus esposas expresó que sentía que él amaba a su otra esposa más que a ella y volvió a su tribu.

El hombre pudo convertirse en un diácono. Él no tuvo que deshacerse de sus esposas, y tampoco Cuffee.

El mismo Espíritu Santo que obra en mi vida, haciéndome sentir culpable por el chisme o por criticar, obra en la vida de cada creyente, ya sea un caníbal o un polígamo. Los líderes del ministerio apoyado por Christian Aid son lo suficientemente maduros como para darse cuenta de que la obra del Espíritu Santo, en conjunción con la Palabra de Dios, es más que suficiente para transformar al pecador más "horrible" en alguien que cada vez más se parece a Jesús.

Crédito de la foto: CarbonNYC [en San Francisco] / Foter / CC BY

¿Hay algunos pecados que solía cometer, aun sin darse cuenta, que ya no lo controlan? ¿Eso sucedió porque trató de "ser mejor", o porque alguien lo corrigió? ¿O está sucediendo gradualmente porque usted se alimenta de la Palabra de Dios y simplemente contempla la hermosura de Jesucristo? ¿Ha Su luz derretido cualquier basura o lugar oscuro, decadente en su corazón y su vida? ¿Se da cuenta sólo más tarde del proceso que se llevó a cabo?

Durante un estudio de bíblico al que asisto, mi pastor contó la historia de una mujer con una historia de promiscuidad sexual que aceptó a Jesús como Salvador y comenzó a asistir a la iglesia. Para gran sorpresa de la congregación, la mujer iba a la iglesia, en, bueno, la única ropa que poseía, que era muy reveladora. "Partes de su cuerpo estaban prácticamente colgando", dijo el pastor.

A varias mujeres les preocupaba que ella era una "piedra de tropiezo" para los hombres, y querían que el pastor le dijera algo.

Sin duda, su atuendo no era ideal para el servicio del domingo, pero nuestro pastor sabiamente entendió que eso cambiaría cuando ella creciera en la fe y madurara espiritualmente. El amor y el discipulado, no la condenación, fue la receta correcta. Al poco tiempo comenzó a vestirse más modestamente.

Muchos de los últimos pueblos no alcanzados en la tierra viven primitivamente. Algunos ni siquiera llevan ropa. Imagine pastorear toda una iglesia de gente desnuda.

Eso es lo que varios líderes de ministerios apoyados por Christian Aid Mission están haciendo en este momento.

Bayani Leyson en Filipinas ha tratado de ofrecer ropa a los miembros de una de las iglesias tribales que fundó, pero ellos todavía no entienden el concepto de la ropa.

Él logró que se pusieran ropa para un servicio religioso reciente... y luego vio como inmediatamente después se desnudaron, agitando las camisetas por encima de sus cabezas como lazos y arrastrando los pantalones en el suelo detrás de ellos.

Después de que su marido fuera martirizado por los indios Aucas del Ecuador, Elisabeth Elliot vivió entre ellos para continuar la obra que su esposo había comenzado.

Los hombres Auca sólo llevaban un taparrabos. Las mujeres aucas llevaban aún menos: una cadena alrededor de su cintura llama "kumi".

Según el libro Los Auca del Cononaco: Los Indios de la selva tropical ecuatoriana, "Los Auca tienen su propio sentido de modestia y su propia etiqueta en relación con su desnudez. Sin su kumi no se sienten 'vestidos', y no se lo quitan ni aun para bañarse en el río"./p>

Un hombre de la tribu Auca (o Waodani) del Ecuador.

Elliot descubrió que los Auca veían a las mujeres de la tribu vecina terriblemente inmodestas porque no llevaban cadenas.

Ella comenzó a cuestionar sus nociones de modestia y sus ideas culturales sobre el cristianismo. Lo más importante, no le asustó la desnudez de los Aucas ni trató de obligarlos a usar ropa. Ella los amaba.

No só cómo funciona la santificación. Es una cosa misteriosa y maravillosa que tiene lugar en la vida de un creyente nacido de nuevo. Pero cada creyente nacido de nuevo comienza como un reción nacido.

Alabado sea Dios por los misioneros autóctonos maduros apoyados por Christian Aid Mission que cuidan suavemente a estos reción nacidos. En vez de juzgarlos y volverse locos, los nutren y discipulan. Y confían en Dios, que promete terminar la buena obra que comenzó en nosotros, incluyendo caníbales, polígamos, y gente desnuda.


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