Blog

13 de octubre de 2015

La Manera Autóctona de Hacer Misiones

Por Brittany Tedesco

Cuando en 1953 el Dr. Bob Finley comenzó Christian Aid Mission para apoyar a los misioneros autóctonos, la idea era polémica y recibió fuertes críticas.

Los escépticos cuestionaron la prudencia de confiar a los misioneros autóctonos la misión de llevar a cabo la Gran Comisión en el interior de sus propios países. Entre las principales preocupaciones se encontraban la integridad financiera y la rendición de cuentas.

¿Tenían razón los críticos? ¿Es prudente apoyar a los ministerios autóctonos?

Un día un español a quien llamaremos Antonio* clamó a Dios: "¡Si eres real, háblame!". Él estaba en un ascensor en su camino a una habitación de hotel, tenía 27 años de edad y había enseñado química y matemáticas en una escuela católica en España. Él sabía acerca de Dios, pero no le conocía.

El botones le acompañó a su habitación. Allí encontró una Biblia Gedeón en su cama. Cuando le preguntó al botones por qué había una Biblia encima de la cama, éste le dijo que era para aquellos que querían "escuchar la voz de Dios".

Ese mismo día Antonio aceptó a Jesús como su Señor y Salvador y predicó el evangelio a toda su familia. En una semana, 35 miembros de su familia se convirtieron en creyentes. Junto con Antonio, su familia comenzó a compartir las Buenas Nuevas con otros. En el lapso de unas pocas semanas 200 personas habían nacido de nuevo.

Eso no es todo. Antonio comenzó a predicar en las prisiones de dos distritos de España, y el primer año 1,000 presos entregaron sus vidas a Cristo. Él gradualmente amplió su alcance a todas las cárceles de España, y hoy hay más de 100 iglesias "bases" dentro de esas cárceles.

Había comenzado un avivamiento en un país espiritualmente muerto, donde muchos estaban desilusionados con la Iglesia Católica y se habían convertido en ateos.

Como resultado directo de las más de 70 iglesias caseras que Antonio fundó en España, cada semana entre 10 y 15 personas reciben al Señor.

Según Antonio, en los últimos 10 años, el porcentaje de cristianos evangélicos en el sur de España ha aumentado de 1% a 8%.

El renacimiento se está extendiendo hasta la frontera con Marruecos, separado de España por el estrecho de Gibraltar. En la costa norte de África se encuentra la ciudad española de Ceuta, que comparte una frontera occidental con Marruecos.

Cada día alrededor de 20,000 mujeres marroquíes llegan a Ceuta para comprar y vender productos en los mercados. La gran mayoría de estas mujeres son musulmanas. El ministerio de Antonio a los marroquíes se inició después de que él y sus compañeros guiaron a varias de estas mujeres al Señor y las animaron a volver y compartir con otras mujeres en Marruecos.

Proviniendo del sur de España, la cultura de Antonio es muy similar a la de los marroquíes, que se han apresurado a aceptarlo como uno de los suyos. Las conversaciones amistosas conducen a discusiones acerca de Dios, como la evidencia de Él en la creación, y finalmente llevan a la presentación del evangelio de Jesucristo.

A través de la obra de Antonio en Marruecos ya hay más de 100 iglesias caseras. . . y no hay signos de desaceleración.

Debido a que un hombre nativo de su tierra compartió el evangelio con su familia, y estos a su vez salieron y compartieron con sus amigos y vecinos, miles de personas se han entregado a Jesús. Este movimiento increíble es totalmente orgánico.

Si hay un problema con la forma autóctona de hacer misiones, ¿se encuentra con los ministerios autóctonos. . . o con las organizaciones que interactúan y participan con ellos?

El método de Christian Aid Mission de apoyar a los ministerios autóctonos es muy diferente de los métodos que otras organizaciones similares emplean.

Por un lado, Christian Aid Mission no funda iglesias o capacita a creyentes en otros países. Apoyamos a los ministerios autóctonos que lo hacen. Encontramos ministerios eficaces como el de Antonio y permitimos que ellos hagan su trabajo sin nuestra participación. Solamente averiguamos lo que necesitan y levantamos apoyo para ellos. Los ministerios autóctonos no necesitan que les enseñemos a fundar iglesias. De hecho, pensamos que nos podían enseñar una o dos cosas sobre este mismo tema.

Además, los ministerios que ayudamos permanecen totalmente independientes y no son filiales de Christian Aid Mission. No existe vínculo jurídico o confesional entre los dos. No estamos construyendo un imperio en ultramar. Buscamos construir el reino de Dios.

Entendemos que nuestro papel, desde el principio, ha sido venir junto a estos ministerios independientes para servirles, proveyéndoles los recursos que necesitan para llevar a cabo sus propias visiones únicas de llegar a su pueblo con el evangelio de Cristo.

No contratamos creyentes locales para que trabajen para nosotros, en lugar les servimos dando a conocer sus necesidades a nuestra base de apoyo para la oración y el apoyo financiero.

El objetivo de Christian Aid Mission, desde su creación, no fue hacer crecer su presencia en todo el mundo, sino bendecir y ampliar el alcance de los ministerios autóctonos que sirven en zonas de gran pobreza y persecución. Aunque requerimos ciertas normas** de los ministerios que apoyamos, no los dirigimos o instruimos en cómo llegar a su propio pueblo. Encontramos servidores del Señor fieles y dedicados, que ya están ministrando en sus propios países, que utilizan sus propios, por lo general escasos, recursos, para alcanzar a los perdidos, y les ayudamos a hacer lo que Dios les ha llamado a hacer.

Manteniéndonos dentro de nuestros límites, y respetando los límites de los ministerios que servimos, evitamos tropezar con algunas de las mismas dificultades que otras organizaciones similares encuentran.

La Gran Comisión no fue dada a los Estados Unidos de América, sino a la Iglesia en todo el mundo. Y estamos comprometidos a ayudar a nuestros hermanos y hermanas en el extranjero con la ayuda financiera que necesitan para llevarla a cabo en sus respectivos países.

* Nombre omitido por razones de seguridad.

** Cada ministerio que Christian Aid Mission apoya ha sido plenamente investigado por nuestros directores de área para garantizar que cumplen con nuestros altos estándares en las áreas de la fe, la integridad financiera, y la fecundidad. Se requiere que cada ministerio tenga una junta directiva, y provea descripciones detalladas de cómo se utilizan los fondos enviados por Christian Aid Mission. Nuestros directores de área habitualmente viajan a sus regiones para visitar los ministerios y comunicarse con ellos para conocer su trabajo y necesidades.


Email this page Print this page
Commentarios


Ingles
SC: WEBCAMSP