Blog

17 de noviembre de 2015

Usando Bien la Palabra de Verdad

Por Brittany Tedesco

El novelista Vladimir Nabokov dijo que no hay traducción para la palabra rusa toska. "En su expresión más profunda y dolorosa, es una sensación de gran angustia espiritual, a menudo sin ninguna causa específica". De acuerdo con Nabokov, toska aparentemente se puede experimentar en diversos grados. La palabra, según él da a entender, sólo puede ser plenamente comprendida por un ruso nativo.

Leí sobre toska en un artículo de El Guardián, que enumera otras palabras como "intraducibles", como la palabra noruega utepils, que podría traducirse como "sentarse afuera en un día soleado disfrutando de una cerveza". Schnapsidee es una palabra alemana originaria que significa algo así como "un plan ingenioso que a uno se le ocurre en un estado de ebriedad".

El artículo concluye: "En resumen: no hay palabra que sea completamente intraducible, pero ninguna palabra se puede traducir precisamente."

¿Mi conclusión? Cuando las lenguas o las culturas son diferentes, la comunicación sufre.

Como cristianos, se nos ha encargado compartir el evangelio. Y parte de compartir el evangelio es "usar bien la palabra de verdad" (2 Timoteo 2:15).

Esto podría incluir la interpretación de la Escritura en el contexto de toda la Biblia, en lugar de interpretarla a través de la lente de nuestras propias ideas preconcebidas.

Pero también podría, con mucha facilidad, aplicarse a la evangelización transcultural.

Yo no creo que cualquier creyente sincero quiera predicar un mensaje del evangelio distorsionado. La posibilidad de que esto ocurra, sin embargo, aumenta con el número de barreras culturales implicadas.

En la teoría de misiones, cuanto menos barreras el misionero cruce para compartir el evangelio y enseñar la Biblia, más eficaz será.

Un grupo étnico no alcanzado, por ejemplo, es más probable que reciba el evangelio presentado por otro grupo étnico "culturalmente cercano" que por un extranjero con una cultura completamente diferente. Otra ventaja de este enfoque es que el evangelio no se asociará con algo extraño o teñido de prejuicios culturales. Así se puede plantar una iglesia verdaderamente autóctona.

"No puedes ser uno de ellos, pero tienes que hacer lo más que puedas para sentir y absorber el idioma", dijo Dan Everett, un profesor de lingüística americana, acerca del grupo étnico Pirahã. Este grupo étnico vive en las selvas tropicales de Brasil y habla un lenguaje ajeno a cualquier lengua existente, lo que confundió a los misioneros occidentales durante décadas.

Everett, un lingüista brillante, hizo lo que otros antes de él no pudieron. Después de vivir entre ellos esporádicamente durante los últimos 30 años, con el tiempo aprendió el idioma,.

En un artículo del New Yorker, John Colapinto describió su visita a Everett y los Pirahã. Un Pirahã había visto cómo Colapinto se aplicaba repelente de insectos, y le preguntó a Everett qué estaba haciendo. Usando sus manos, Colapinto imitó a un insecto volando por el aire y aterrizando en su brazo y, a continuación, se golpeó el brazo. El Pirahã pareció confundido. Le preguntó a Everett por qué Colapinto se había golpeado a sí mismo, y por qué había utilizado sus manos para representar a un avión que aterrizaba en su brazo.

Colapinto se sorprendió de que el Pirahã no pudiera entender una sencilla representación de un insecto, hasta que Everett le explicó: "Piensa en lo cultural. El movimiento de la mano. El sonido. Incluso la forma en que representamos a los animales es cultural".

Las personas de una cultura compartida definen las palabras de la misma manera. Verdades bíblicas como el pecado y la expiación son mucho más propensas a ser transmitidas con precisión entre dos personas con el mismo bagaje cultural.

Hace varios meses hablé con un americano que me habló de un grupo étnico en México que supuestamente había sido alcanzado con el evangelio por misioneros extranjeros. Sin embargo, cuando los describió, me di cuenta de que el grupo no había entendido o totalmente aceptado el evangelio. Simplemente habían añadido los símbolos cristianos a sus prácticas animistas. Describió una ceremonia que realizan para asegurar buenas cosechas, ofreciendo sacrificios a las deidades de los granos. No habían dejado de realizar ese ritual tribal, sólo habían añadido un crucifijo entre los otros amuletos.

Terminé la conversación preguntándome si el evangelio había sido pervertido por el presentador, o más probable, si se había perdido en la traducción. De cualquier manera, era obvio que la tribu no lo había captado.

En 1994 un ministerio apoyado por Christian Aid en Perú comenzó a enfocarse en grupos no alcanzados. Uno de esos grupos, como el líder del ministerio descubrió, ya había sido expuesto al cristianismo. Misioneros extranjeros habían visitado a los Ashaninka años atrás. El problema era que no existía evidencia de ninguna transformación en la vida de esas personas.

Al igual que la tribu mexicana, los Ashaninka simplemente habían incorporado elementos de los ritos cristianos en sus prácticas animistas existentes. No habían entendido el mensaje.

Una de las prácticas más inquietantes del pueblo Ashaninka implica el abuso de menores ordenado por brujos que a menudo acusan a los niños de traer mala suerte o calamidad sobre pueblos enteros. Los padres cooperan con los brujos torturando o incluso expulsando a sus hijos de su pueblo, desterrándolos a la selva.

El líder del ministerio peruano autóctono de inmediato se dio cuenta de la necesidad de que la enseñanza bíblica fuera presentada de una manera que los Ashaninka la pudieran entender. Comenzó su curso de "bases sólidas" para corregir algunos de los malentendidos de los Ashaninkas.

Año tras año de enseñanza diligente ha resultado en decenas de iglesias verdaderamente autóctonas entre los Ashaninka. Estos creyentes Ashaninka han abandonado su antigua práctica cultural de abuso de menores, ya que han crecido en la Palabra de Dios y han sido liberados del temor a los malos espíritus.

En el artículo de la semana pasada me enfoqué en el "tesoro" de los estudiantes internacionales en los EE.UU., muchos de los cuales están aquí por un corto tiempo con la intención de regresar a casa. Si éstos son alcanzados con el evangelio, podrían presentarlo a su propia gente de una manera totalmente comprensible en el contexto de su cultura.

Ellos tienen lo que un extranjero no puede tener, incluso después de décadas de aprender sus idiomas y sumergirse en sus culturas. Ellos tienen el enorme tesoro de ser verdaderamente de sus propios pueblos.

A cada persona se le ha dado la rica herencia de su propio bagaje cultural. Usémosla para la gloria de Dios.


Email this page Print this page
Commentarios


Ingles
SC: WEBCAMSP