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2 de febrero de 2016

¿Tiene Usted Fe en Dios o en un Resultado Favorable?

Por Brittany Tedesco

El terremoto en Nepal en el 2015.
El terremoto en Nepal en el 2015

Meses después de que un terremoto devastara a Nepal el año pasado, el líder de un ministerio de Nepal visitó nuestra oficina y nos relató una historia milagrosa de la protección de Dios.

Uno de los pastores que trabajan con su ministerio estaba discipulando a un grupo de personas cerca de la humilde escuelita del ministerio, donde los niños estaban recibiendo una educación cristiana. Cuando se produjo el terremoto, la escuela se partió de arriba a abajo.

El pastor vio como la estructura se dividía en dos, cada lado cayendo al suelo en direcciones opuestas. Él quedó estupefacto. Todo el mundo sabe que los edificios colapsan hacia adentro, no hacia afuera. Sentados en sus escritorios bajo el cielo estaban todos los niños, completamente ilesos.

Este fue sólo uno de los varios eventos sobrenaturales que escuchamos sobre los ministerios en Nepal.

¿Qué cristiano no se siente alentado por informes como esos? Pero entonces. . . No puedo dejar de pensar en los cristianos de Nepal que no sobrevivieron durante el terremoto. ¿Es que Dios no fue fiel a ellos como lo fue a esos niños?

¿Cómo podemos confiar en la fidelidad de Dios cuando, a veces, Él no aparece ser fiel en absoluto? ¿Cómo nos movemos hacia adelante en esta vida sin preocuparnos por las cosas malas que nos pueden suceder a nosotros o a nuestros seres queridos?

Folded hands.

Acabo de terminar de leer acerca de siete misioneros que fueron asesinados por terroristas en la nación africana de Burkina Faso. Ellos estaban en un restaurante cuando los afiliados de Al Qaeda abrieron fuego. Seis de ellos eran de Canadá en un viaje misionero a corto plazo; otro de ellos, un americano, dirigía un orfanato y un centro de crisis para mujeres que había comenzado en el 2011 con su esposa.

Sacudiendo la cabeza con disgusto ante este acto malvado sin sentido, me encontré orando que las familias de los muertos no perdieran su fe en Dios.

Si las familias de las víctimas son como la mayoría de los cristianos, es probable que habían orado por la protección de Dios sobre sus seres queridos antes de que ellos partieran al extranjero. Tal vez tenían una gran fe de que sus familiares estarían protegidos. Si ese fuera el caso, ¿su fe sigue intacta?

El líder de un ministerio que apoyamos en las Filipinas ha experimentado su parte de dolor, la pérdida de amigos cercanos y compañeros de trabajo por gente rellena de odio, gente asesina. Él ministra en zonas selváticas peligrosas, llenas de terroristas islámicos, comunistas rebeldes del Nuevo Ejército del Pueblo y caníbales.

Luto por la muerte del pastor filipino y su familia.
Luto por la muerte del pastor filipino y su familia.

En noviembre pasado, los rebeldes del partido comunista dispararon y mataron a uno de sus compañeros de trabajo, junto al hijo de 24 años de edad, mientras se bañaban en un río. El padre y el hijo predicaban el evangelio y ofrecían ayuda alimentaria y médica a los necesitados. Los comunistas los veían como una amenaza a su causa.

En el 2013 los extremistas musulmanes mataron a uno de los pastores capacitados en su escuela bíblica, junto con la esposa del pastor y dos de sus hijas, de 6 y 8 años de edad.

¿Cómo este líder continúa, con valor y alegría, sin saber si él, su familia o sus compañeros de trabajo estarán bien en ese ambiente implacable?

El puñado de veces que él ha visitado la oficina de Christian Aid ha sido un placer para mí. Su rostro es siempre enérgico y dinámico, en aparente contradicción con las historias desgarradoras y los trágicos acontecimientos que describe. Su cuerpo diminuto oculta al gigante espiritual debajo. A veces tenía que recordarme a mí misma que estaba mirando los ojos de un hombre que ha mirado a los ojos a caníbales y les ha hablado acerca de Jesús. El valor de este hombre tenaz es fascinante. La pérdida y la angustia no han arruinado su fe.

Yo comparo a este líder con otro campeón para Cristo en el Pacífico Sur: John Paton, misionero escocés a Vanuatu (conocida entonces como las Nuevas Hébridas), una cadena de 80 islas a aproximadamente 1.600 Km. al noreste de Australia, a mediados de la década de 1800.

Los dos primeros misioneros a esa nación fueron asesinados y comidos por los caníbales en 1839 sólo momentos después de desembarcar. Mientras muchos estaban horrorizados por la noticia, el corazón de Paton quedó profundamente agobiado por las personas perdidas de las Nuevas Hébridas. Estaba decidido a llegar a ellos para Cristo.

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Cadena de islas Vanuatu

Con poco más que su fe inquebrantable, Paton, junto con su esposa, zarpó para las Nuevas Hébridas, a pesar de las protestas de sus compañeros cristianos en Escocia.

En menos de cuatro meses después de llegar en la isla de Tanna, su esposa y su hijo recién nacido murieron de fiebre.

La pena se apoderó de él. Esas muertes traspasaron su vibrante corazón, que latía tan ferozmente por la gente de las Nuevas Hébridas. Durante un tiempo no pudo hacer nada más que sentarse al lado de las tumbas de su familia, mientras su corazón sangraba de dolor. "En esa tierra oscura sentí su pérdida más allá de toda concepción o descripción", escribió de su esposa en su autobiografía. Su determinación férrea de llegar a los "isleños salvajes" comenzó a desmoronarse. . . pero no completamente.

"Fue muy difícil resignarme, quedar solo, y en circunstancias dolorosas", escribió. "Pero sintiendo la seguridad de que mi Dios y mi padre era demasiado sabio y amoroso para errar en nada de lo que hace o permite, oré al Señor en busca de ayuda, y seguí en Su obra".

Durante los siguientes cuatro años Paton trabajó solo en Tanna bajo constante peligro y la amenaza de la muerte, hasta que en 1862 fue expulsado de la isla. Con frecuencia contrajo enfermedades graves, y nunca sabía cuándo sería emboscado por isleños hostiles. El habría muerto muchas veces si Dios no hubiera impedido que sus posibles agresores hicieran uso de sus armas de fuego y puñales.

Después de salir de la isla, en 1864 Paton se casó de nuevo. Él y su nueva esposa regresaron a Aniwa, la isla más pequeña de las Nuevas Hébridas, donde sirvieron juntos durante los siguientes 41 años y vieron a toda la población de la isla recibir a Cristo.

En John Paton y el líder del ministerio en las Filipinas encuentro las respuestas a mis preguntas acerca de la fidelidad de Dios. Seguramente su fe habría naufragado si hubiera estado arraigada en la esperanza de que todo "iba a salir bien."

Todo no ha salido bien para estos dos hombres. Pero su fe no se basa en que todo va a salir bien. Su fe estuvo y está basada en la soberanía de Dios sobre sus vidas.

Cuando en situaciones cercanas a la muerte, Paton oraría "Protégeme o llevarme a casa a la gloria, como te parezca mejor".

Su fe se basaba en el hecho de que "... El Señor Jesús se apresura a contestar la oración de fe y envía ayuda a Sus siervos a su debido tiempo y forma, para Su gloria y el bien de ellos".

John Paton, misionero a las Nuevas Hébridas (Vanuatu).
John Paton, misionero a las Nuevas Hébridas (Vanuatu)

Me parece que me es más fácil confundir la fe en Dios con la fe en que todo va a salir bien. Pero no hay ninguna garantía en lo último.

Sadrac, Mesac y Abed-nego no estaban seguros de que Dios los libraría del horno de fuego. Pero la posibilidad de que serían quemados no perturbó su fe, porque su fe no estaba basada en un resultado favorable, sino en la soberanía de Dios. Ellos sabían que Él actuaría por su bien y para Su gloria, cualquiera fura el resultado.

Cuando les suceden cosas terribles a los cristianos, no es porque Dios no es fiel. Paton y el líder del ministerio en las Filipinas han sufrido cosas terribles, pero también han probado algo que muchos nunca experimentarán: la satisfacción de la absoluta rendición a Dios, no importando el resultado, y el fruto que se produce.

"Incluso mis amigos cristianos me preguntan: '¿Por qué ir allí? ¿Quieres dejar a tu familia despojada?', nos dijo el líder del ministerio en las Filipinas. "Yo digo: 'Ahí es donde Dios me llamó. Yo sólo le obedezco'. Ver los frutos de Cristo hace que usted anhele más".

Desde que comenzó su ministerio en el 2006 ha fundado 18 iglesias caseras, 37 iglesias con templos y 11 congregaciones subterráneas. Su ministerio ha capacitado a 67 pastores y a más de 30 misioneros.

Paton escribió: "¡Oh, si los hombres y mujeres del mundo que buscan placer sólo pudieran saborear y sentir la verdadera alegría de los que conocen y aman al Dios verdadero, una herencia que el mundo no les puede dar, pero que los más pobres... y los seguidores más humildes de Jesús heredan y disfrutan!".


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