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7 de junio de 2016

Cuando los Cristianos se Dejan Atrapar por la Cultura

Por Brittany Tedesco

"Por favor, oren por nosotros. Tenemos una herencia vergonzosa del Islam de la que nos llevará años deshacernos".

Esa fue la respuesta que recibí de nuestra directora de campo en Egipto cuando le pregunté acerca de la MGF (mutilación genital femenina). Yo acababa de leer esta estadística alarmante: "Según el Daily News de Egipto, entre el 2004 y el 2015 el 87% de las mujeres entre 15 y 49 años en Egipto se sometieron a la MGF".

Si desea horrorizarse, lea los detalles de la MGF, incluyendo las enfermedades resultantes, la desfiguración y los problemas de salud. En resumen: Los órganos genitales externos de una niña (o mujer) son cortados con una cuchilla. En muchas zonas rurales, una roca afilada sirve como hoja. Dependiendo de la cultura, la víctima también puede ser infibulada (cosida y cerrada) después del corte.

El artículo que leí citó un informe de UNICEF que indica que al menos 200 millones de niñas y mujeres vivas hoy en día en 30 países han sido sometidas a la práctica.

La MGF es más generalizada en todos los países de la región Sahel de África, así como en algunos países del Medio Oriente y Asia.

En Egipto, normalmente la MGF es realizada por médicos. La práctica ha comenzado a disminuir porque el gobierno egipcio recientemente comenzó a penalizar a los médicos que realizan el procedimiento. El ministro de Salud de Egipto espera erradicar por completo la práctica en el país para el 2030.

Pero, por ahora, es parte de la cultura islámica predominante.

Nuestra directora de campo escribió: "Ellos creen que están protegiendo a sus hijas de la lujuria y el pecado. Algunas niñas mueren después de la cirugía. No está permitida por la ley, pero todavía se sigue haciendo".

Ella me dijo que la MGF ocurre entre el 99% de los musulmanes y el 80% de los cristianos.

¿Qué dice? ¿Por qué los cristianos participan de esa práctica?

¿Por qué los cristianos en cualquier lugar participan de las prácticas prevalecientes de su cultura? Lamentablemente, por lo general es porque no saben o no han aprendido los principios de la Palabra de Dios.

Muchas personas que se identifican como cristianas en Egipto solamente son cristianas de nombre.

La directora de campo escribió: "Las mujeres religiosas ortodoxas viven más o menos como las mujeres musulmanas, en sus hogares, excepto que llevan el cabello descubierto. Los cristianos nominales tratan a sus esposas de la misma forma que los musulmanes. Eso significa que los esposos tienen el "derecho" de golpear a sus esposas y tomar más de una esposa".

Ella continuó: "En Egipto, el cuerpo de la mujer musulmana es visto sólo para el sexo, nada más. Se supone que ellas deben aceptar que sus maridos tomen más mujeres como esposas. Solo levantan sus velos para comer o beber..."

Aerial photograph of the isthmus of Corinth
Fotografía aérea del istmo de Corinto.

Puedo lamentar lo triste que es que los cristianos hayan sucumbido a la cultura en Egipto, pero también debo identificar dónde yo he sucumbido a mi propia cultura.

¿Qué compromisos culturales en los que he caído no se alinean con las enseñanzas de la Palabra de Dios?

A menos que primero sepa lo que dice la Biblia ni si siquiera puedo examinarme a mí misma. Dondequiera que reina el analfabetismo bíblico, la iglesia se corrompe.

En el libro de 1 Corintios, vemos una iglesia que refleja más o menos la cultura en la que vivían.

Corinto, una ciudad comercial activa, estaba ubicada en un istmo que conecta a la Grecia continental con la península del Peloponeso. Sus dos puertos atrajeron al capitán de un barco que derrochó su herencia en el infame templo de las prostitutas de la ciudad. Más de 1,000 prostitutas pueden haber trabajado en el templo de Afrodita. Muy a menudo ellas descendían para rondar por las calles en busca de clientes.

Los historiadores nos dicen que el término "corintio' era peyorativo. Llamar a alguien "corintio" significaba que esa persona era sexualmente inmoral.

Junto con Afrodita, los corintios adoraban una multitud de dioses y diosas. La idolatría era una práctica completamente normal en Corinto. Ellos veneraban especialmente a la diosa de la sabiduría, ya que glorificaban la búsqueda de la sabiduría y el conocimiento.

Pegasus statue
Pegaso, un símbolo de la antigua y la nueva Corinto.

No es gran sorpresa que la iglesia en Corinto cayera en los mismos pecados que impregnaban a su sociedad. Ellos glorificaban el conocimiento, incluso discutiendo sobre qué profeta seguían (Pablo, Apolo, Pedro), se dedicaban a la inmoralidad sexual, cayendo presa, sin duda, del atractivo de las prostitutas, y peleaban y actuaban egoístamente los unos con los otros. Las influencias culturales y paganas incluso provocaron que algunos negaran la resurrección de Cristo.

¿Qué hizo el Apóstol Pablo? Los llevó de nuevo a los fundamentos de su fe, donde todas las cosas se centran en la persona de Cristo. Cristo es la sabiduría de Dios, ¿por qué tendrían que perseguir a la sabiduría del mundo? Cristo mora en nosotros, así que ¿cómo podría uno incluso pensar en unirse a una prostituta?

Luego Pablo les dio una pequeña lección de historia. Les habló de los israelitas que comieron del "mismo alimento espiritual" y bebieron de la "misma bebida espiritual", que era Cristo. Pero aun así, Dios los castigó porque desobedecieron Sus instrucciones de evitar la idolatría y las prácticas paganas de las naciones circundantes.

En lugar de permanecer santos (separados), los israelitas sucumbieron a la cultura a su alrededor, una y otra vez. ¿Por qué? Porque se olvidaron de las palabras del Señor. No las pudieron enseñar a la próxima generación.

Una nota al pie de mi Biblia dice que nosotros, como los hijos de Israel, siempre estamos a una generación de caer lejos del Señor.

¿Sabías que hace mucho tiempo Egipto era una nación predominantemente cristiana?

Los egipcios cristianos de hoy en día necesitan urgentemente discipulado y formación en la Palabra de Dios. Necesitan un verdadero encuentro personal con Jesucristo.

Nuestra directora de campo nos dijo que los cristianos con un trasfondo musulmán los llenan de vergüenza debido a su pasión por Cristo; ellos han tenido un verdadero encuentro con el Salvador, saben lo que dice la Biblia y están dispuestos a vivir una vida radical, contra-cultural. Muchos han perdido sus empleos y familias en su búsqueda de Cristo.

"En cuanto a mí, yo y mi casa serviremos al Señor".

Este es un versículo favorito de los cristianos. Nos gusta colgarlo en las paredes. Pero ¿es verdad? ¿Somos diferentes de la cultura en la que estamos viviendo? ¿Somos un pueblo peculiar, santo?

"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno" (Salmo 139: 23-24).

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