Blog

28 de junio de 2016

¡Eso no me Ofende!

Por Brittany Tedesco

Un día ella se dirigía a su casa durante el Ramadán cuando un hombre en un automóvil cercano seguía tocando la bocina. Finalmente, cuando ella bajó la ventanilla, el hombre se acercó y le escupió en el rostro.

Nuestra corresponsal de campo en Egipto me dijo lo fácil que es identificar a las mujeres cristianas en su país, ya que no cubren el cabello. Ella está acostumbrada a ese tipo de acoso.

Sólo puedo asumir que si alguien me escupiera en la cara mi nivel de ira se dispararía de cero a 60.

El líder de un ministerio en Sri Lanka, la isla en forma de lágrima en la costa de la India, escribió: "Cuando visito a las personas, algunos se burlan y dicen: 'Allí llega el perro'".

El "perro" es un pastor del pueblo. El informe detalla cómo los aldeanos toman los folletos que han recibido sólo para romperlos y arrojárselos a él. Algunos llenan botellas de aceite que han ofrecido a espíritus malignos y vierten el aceite en el suelo alrededor de su estación misionera como un tipo de maldición.

¿Qué haría yo en esa situación? ¿Sacudir el polvo de mis pies y e irme lejos de esa gente?

Al leer los informes de campo de los ministerios que Christian Aid Mission asiste en todo el mundo, he empezado a imaginarme los tipos de situaciones que los misioneros autóctonos encuentran.

Creo que experimentaría una gran "justa ira," si sabe lo que quiero decir.

Brant Hansen en su libro "Inofendible, escribe: "Lo que usted piensa que le produce 'justa ira' es la misma cosa que está llamado a perdonar. Cuando alguien nos hace algo mal, a veces muy mal, la ira nos ofrece un sentido de superioridad moral. Por eso la llamamos 'justa ira'. Después de todo, queremos pensar que es moral y buena".

Hace un par de semanas escribí un post sobre el trágico tiroteo en Orlando, donde ofrecí un contraste entre lo que el Islam y el cristianismo enseñan acerca de la homosexualidad. En pocas palabras, la prescripción del Islam por el homosexual es la muerte; la solución de la cristiandad es el arrepentimiento y la gracia. Mientras tanto, los cristianos están llamados a mostrar respeto y amor por todas las personas, independientemente de lo que son. Esto no significa, sin embargo, que aconsejemos o aprobemos su estilo de vida.

Recibí un comentario largo de una persona que explica que el problema que tiene con los homosexuales no es el pecado que eligen, sino que "quieren que todos acepten su pecado... Nadie tiene que respetar las creencias de los cristianos, pero ¿se supone que los cristianos están obligados a respetarlos? No lo creo".

El comentario continuó: "Creo que Cristo era una persona cariñosa, pero también hay que recordar que Cristo también tuvo ira y volcó las mesas y llamó a personas víboras e hijos de Satanás. Así que no nos dejemos llevar. Jesús nunca se dejó llevar...... Lo que está bien está bien, lo que está mal está mal".

Decidimos no publicar el comentario completo en el blog debido a nuestro consenso general de que no era edificante. . . pero ¿cuántos de nosotros estamos de acuerdo en secreto (al menos un poco) con el punto de vista de esa persona?

¿Cuántas veces hemos usado el incidente en el templo donde Jesús derribó las mesas para justificar nuestro enojo?

"Dios puede enojarse. Y también puede hacer otras cosas que no se nos permiten, como por ejemplo vengarnos", escribe Hansen. "Solo Él puede, y es lógico, también, que no se nos permita vengarnos, porque somos tan culpables como el objeto de nuestra ira. Pero no Dios".

Estupendo. Gracias, Brant Hansen. Ahí va mi excusa de que Jesús se enojó y derribó las mesas.

En mi último post escribí sobre cómo los cristianos en los EE.UU. necesitan prepararse (pero no preocuparse) para la persecución, ya que un día podemos hacer frente a algo mucho peor que los insultos y las etiquetas de "intolerantes" o "homófobos".

Si no empezamos ahora a perder nuestro "derecho" de sentirnos ofendidos y enojados por este tipo de cosas, ¿cómo vamos a demostrar la gracia de Jesucristo cuando alguien nos escupa en la cara?

Entre el 2011 y el 2013, el mundo de los egipcios se descalabró por la caída del régimen de Mubarak y el posterior ascenso y caída de los Hermanos Musulmanes, cuyos partidarios sistemáticamente atacaron a los cristianos. Muchos perdieron miembros de sus familias, hogares, empresas, escuelas y vehículos. Durante un período de 72 horas 60 templos fueron incendiados.

Ramez Atallah, el director de la Sociedad Bíblica de Egipto (cuyas librerías en dos ciudades también fueron destruidas), explicó que los Hermanos Musulmanes suponían que "los cristianos iban a vengarse destruyendo mezquitas y propiedades de los musulmanes, iniciando así una guerra civil en Egipto. Sus planes se frustraron por completo cuando en todo el país los cristianos, guiados con prudencia por sus líderes, no se vengaron en absoluto".

No sólo los cristianos no se vengaron, sino que ofrecieron amistad a sus vecinos musulmanes, muchos de los cuales estaban horrorizados por el comportamiento de los Hermanos Musulmanes. Los misioneros autóctonos que Christian Aid Mission apoya nos escribieron para decirnos que muchas personas estaban rechazando al Islam para abrazar a Cristo después de presenciar la demostración radical de perdón y gracia de los cristianos.

Aunque algunas de las turbulencias han disminuido desde que los Hermanos Musulmanes fueron expulsados al final del 2013, los cristianos todavía siguen siendo atacados. Recientemente una turba de musulmanes prendió fuego a las casas de 80 cristianos en un pueblo en las afueras de El Cairo, porque se había corrido la voz de que los creyentes querían convertir a uno de los edificios en templo.

¿Cómo respondería si quemaran su casa? ¿Cómo yo respondería?

Comencemos a practicar ahora, cuando la persecución es menor.

La Biblia nos dice que "su honra es pasar por alto la ofensa" (Proverbios 19:11).

Hansen escribe: "La ofensa oscurece nuestra visión. La elección de ser 'inofendibles' nos libera para amar a la gente en forma arriesgada pero profunda".

En una cultura que está perpetuamente ofendida, seamos diferentes.

Email this page Print this page
Commentarios
Alicia 5 de julio de 2016
Doy ¡gloria al Señor Jesús!, por esos valientes hermanos egipcios que no se vengaron de sus enemigos y cumplieron así la ley de Cristo, siendo LUZ en un mundo de maldad. ¡Gracias por enviarme siempre los informes de Christian Aid Mission! Seguiremos orando y ofrendando por la iglesia perseguida y los pueblos no alcanzados.


Ingles
SC: WEBCAMSP