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6 de septiembre de 2016

Una Iglesia que Festeja el Cumpleaños de Prostitutas

Por Brittany Tedesco

Indian woman dancing

"Sabemos que incluso si usted convence a todos sus clientes de usar preservativos, uno roto puede infectarnos. Y una vez infectadas no hay cura. Vamos a morir, si no hoy, mañana, pero esa es nuestra tradición. Ese es nuestro karma".

Leí esas palabras en un artículo del "New Yorker", pronunciadas por una devadasi conocida como Rani Bai.

Una devadasi, traducido literalmente como "sierva de Dios", es una prostituta del templo. Es cierto. Las prostitutas del templo no son sólo algo que leemos en la Biblia. Hoy en día existen en la India.

Las devadasis, que se remontan al siglo 9 DC o más temprano, una vez fueron tenidas en alta estima. Las mujeres jóvenes que servían en los templos eran entrenadas en la música, la danza y la poesía. Ellas eran de las pocas personas que sabían leer y escribir. Bailaban delante de los reyes. Algunas fueron tomadas como concubinas reales. Las personas las honraban, las invitaban a bodas y a otros acontecimientos propicios donde su presencia era vista como una bendición divina.

Las cosas han cambiado. Si bien todavía los devotos acuden a los templos adornados para adorar a los pies de varios dioses y diosas y para ser bendecidos por los sacerdotes, las devadasi de hoy en día son poco diferentes de una prostituta. Algunas ni siquiera trabajan en o cerca de los templos, sino en sus hogares.

Devadasis
Una fotografía de los años 1920. Devadasis en Tamil Nadu, sur de la India.

Antes elegidas entre las mejores familias de las castas superiores, las devadasis de hoy provienen exclusivamente de familias de castas bajas afectadas por la pobreza. Desesperados por dinero, los padres pobres dedican a sus hijas como devadasis, por lo general cuando las niñas tienen entre 5 y 10años de edad. Las niñas pasan por una ceremonia de dedicación elaborada, y luego siguen viviendo una vida normal ... hasta su primera menstruación. Desde ese momento su virginidad será subastada al mejor postor y comenzarán sus vidas de prostitución.

Una devadasi normalmente gana el equivalente a unos pocos dólares al día - más que los pocos centavos al día que ganaría recogiendo productos en un campo - lo cual suele ser suficiente para mantener a su familia. Pero el apoyo no suele durar mucho tiempo, ya que las enfermedades venéreas contraídas toman sus vidas antes de que alcancen la edad de 20 años ... o tal vez 30. El SIDA ha devastado la comunidad de devadasis. Es raro encontrar una devadasi mayor de 50 años de edad.

Cuando Anaya* era una niña, devadasis mayores que ya no eran lo suficientemente atractivas para trabajar en el comercio sexual llamaban a su puerta y pedían comida a sus padres. La imagen de esas mujeres sin recursos y desechas quedó grabada en su mente.

Anaya era cristiana, y cuando creció se casó Vihaan*, un hermano en la fe. Ellos tenían buenos puestos de trabajo y vivían bien, pero las devadasis estaban en sus corazones.

En 1988 el gobierno de la India trató de prohibir la institución de las devadasi, pero persistió. Decenas de miles de devadasis viven y trabajan en Karnataka, donde Anaya y Vihaan viven. Ellos fueron testigos de los intentos fallidos de su gobierno de remediar ese mal, y sabían que el único remedio verdadero era Jesucristo.

Young Indian girl

En 1997 dejaron sus puestos de trabajo para servir a las prostitutas. Desde entonces han ayudado a miles de mujeres y niñas a escapar de la prostitución, proveyéndoles educación y formación vocacional. Han provisto alimentos, ropa y medicinas a la comunidad de SIDA de su área, fundando cinco iglesias entre ellos.

Durante cuatro años la pareja oró por un hogar de niños para proteger a los hijos de las prostitutas y romper el ciclo generacional de la prostitución. Comenzaron con cuatro niños. Hoy, 40 niñas y 10 niños viven en su hogar de niños. De los cientos de niños que han vivido y crecido en su hogar de niños, ninguno ha entrado o vuelto a la prostitución.

El rescate de niños es sólo una parte de la visión de Vihaan y de Anaya. Ellos desean rescatar a familias enteras, siguiendo al ejemplo de Rahab, en la Biblia, cuya fe salvó a toda su familia y de cuyo linaje vino Jesucristo, amigo de prostitutas.

Indian woman giving someone a shot

En su libro, "El Amor Caminó Entre Nosotros", Paul E. Miller nos provee una perspectiva diferente de la historia familiar de la Biblia de la prostituta que lavó los pies de Jesús. Miller no se centra en la botella de perfume costoso que la mujer vertió, en el gran sacrificio que hizo. Se concentra en el escándalo: Cómo lo veían los otros hombres en la habitación. Jesús está reclinado en un sofá cuando una prostituta entra en la habitación y empieza a fregar y besar sus pies. "¡La escena es muy íntima, personal y pública! La mayoría de los hombres, en una situación similar, en cualquier cultura, se sentirían incómodos", escribe Miller.

Pero Jesús no se avergonzó. Su enfoque no estaba en Sí mismo, y no le preocupaba cómo otros podían percibir la situación. Él se centró en la prostituta, tan rota por su pecado y capturada por Su amor.

Él nos dio un ejemplo. La Iglesia no está destinada a ser un grupo exclusivo de personas agradables y limpias que se reúnen en un edificio limpio y agradable para cantar algunas canciones agradables y escuchar un buen sermón y luego volver a sus buenas vidas, limpias y cómodas.

Acabo de terminar de leer el libro de Brant Hansen, "Inofendible." En uno de los últimos capítulos cuenta la historia de cómo el Pastor Tony Campolo hizo una fiesta de cumpleaños para una prostituta llamada Agnes. Él estaba sentado en un restaurante en Honolulu, a las 3 de la mañana, cuando oyó que ella les decía a algunas otras prostitutas que al día siguiente iba a cumplir 39 años. Ellas se burlaron de Agnes, preguntándole si esperaba una fiesta. Tony oyó que ella les dijo que no, que no esperaba una fiesta; no había tenido una fiesta de cumpleaños en toda su vida.

Indian woman using sewing machine

Cuando se fueron, Tony hizo arreglos con el dueño del restaurante para preparar una fiesta para Agnes, con pastel y decoraciones. Cuando llegó la noche siguiente, Agnes tuvo la sorpresa más grande de su vida, cuando todo el mundo gritó "¡Sorpresa!". Ella lloró y se quedó mirando el pastel de cumpleaños, el primero de su vida. Luego pidió si podía irse momentáneamente con el pastel. Ella les dijo a todo el mundo que volvería enseguida.

Cuando se marchó, los asistentes a la fiesta quedaron confundidos. Sin saber qué hacer, Tony decidió guiar a todos en una oración por Agnes. Las personas inclinaron la cabeza y cerraron los ojos. Cuando terminó de orar, Tony abrió los ojos y vio la cara contrariada del propietario del restaurante. "¡Hey! No me había dicho que era un predicador. ¿A qué tipo de iglesia pertenece?" preguntó.

"Pertenezco a una iglesia que festeja los cumpleaños de prostitutas a las 3:30 de la mañana", dijo Tony.

"No, no es cierto. No existe una iglesia como esa. Si la hubiera, yo me uniría a ella. ¡Me uniría a una iglesia como esa!" respondió el dueño del restaurante.

Usted y yo no pertenecemos a una iglesia que festeja el cumpleaños de prostitutas, pero las hay.

Personas como Vihaan y Anaya recogen a mujeres descartadas y redimen sus vidas guiándolas a nuestro Redentor. Ellos actúan como sus padres, en todos los sentidos, incluso arreglan matrimonios cristianos para ellas. Cuando visitaron Christian Aid Mission, con orgullo nos dijeron que dos de las jóvenes que vivían en su hogar de niños se acaban de casar con pastores.

No es su karma vivir de esa manera, le dicen a las devadasis. Usted no tiene que dedicar su cuerpo al templo de un dios falso. Puede ser un templo del Dios vivo.

* Los nombres fueron cambiados por razones de seguridad

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