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13 de diciembre de 2016

Cuando las Fronteras Finales Tengan un Testimonio Para Cristo

Por Brittany Tedesco

Kazakh women.

"Soy la primera persona de mi nacionalidad en aceptar a Jesús como Señor y Salvador".

Eso fue lo que una mujer del grupo étnico Talysh de Azerbaiyán le dijo a uno de nuestros directores de área.

"En Azerbaiyán hay 180,000 de nosotros, y en Irán 200,000", dijo. "Quiero ver a mi pueblo venir a Cristo".

Busqué al grupo étnico Talysh en el Proyecto Josué y claro, el porcentaje de cristianos allí es cero. Los Talysh son 100% islámicos. Bueno, técnicamente no 100%. Sabemos que al menos hay una cristiana.

La mujer explicó las dificultades de compartir a Cristo en ese país musulmán, deprimido económicamente, de la ex Unión Soviética. Luego explicó su estrategia para llegar a su pueblo Talysh: Publicar un libro que contenga los dichos de los sabios venerados de Azerbaiyán, e incluir en él los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

People riding in cart pulled by donkey.

Christian Aid Mission envió fondos para ayudarla a comenzar a imprimir su libro, porque ese es el tipo de estrategia que apoyamos.

Si vamos a terminar la tarea de establecer un testimonio para Cristo entre todos los grupos étnicos, tenemos que pensar estratégicamente. En lugar de simplemente enviar misioneros a lugares donde ya existe el cuerpo de Cristo, ¿por qué no identificar a aquellos grupos étnicos que no tienen un testimonio para Su nombre?

El objetivo de las misiones no es convertir a todas las personas al cristianismo, sabemos que eso no es posible, ni siquiera bíblico. El objetivo es establecer un testimonio para Cristo entre cada grupo étnico.

Nuestra campaña Para Terminar la Tarea busca llegar a los últimos grupos étnicos no alcanzados - esas "fronteras finales" - con el evangelio.

Asia Central es una de esas fronteras finales, donde el suelo duro debe ser arado, pero ya estamos viendo los modestos comienzos de una cosecha en países donde menos del 1% de la población conoce a Cristo.

group of Kyrgyz people.

Para que una iglesia en Kazajstán sea registrada oficialmente con el gobierno (y por lo tanto no sea ilegal), tiene que tener al menos 100 miembros. . .y cada miembro debe enviar su nombre, dirección y otra información de identificación al gobierno. Con esa información, el gobierno puede encontrar y perseguir a los cristianos. Pero a pesar del peligro y los desafíos, el número de cristianos en Kazajstán sigue creciendo. Christian Aid Mission ayuda a ministerios que han fundado más de 120 iglesias subterráneas que comprenden al menos 12,000 creyentes.

Un gran número de pastores nómadas kazajos vive en Xinjiang, una región en el oeste de China que adecuadamente significa "nueva frontera". Los misioneros autóctonos de ese antiguo lugar a lo largo de la Ruta de la Seda recorren las carreteras para compartir el evangelio con los kazajos, la mayoría de los cuales practica una mezcla sincretista de Islam y brujería. Los kazajos normalmente invitan a los misioneros a sus yurtas para tomar el té, y así se han formado amistades. Gracias al ministerio de los misioneros, en Xinjiang ya hay una iglesia autóctona de creyentes kazajos.

Al norte de Xinjiang se encuentra Mongolia, un país donde 20 años atrás no había ninguna iglesia. Alrededor del 40% de los 3 millones de habitantes del país viven en la ciudad capital de Ulan-Bator. Este año los misioneros compartieron miles de folletos explicando la importancia de leer la Biblia en la feria de libros de Ulan-Bator, patrocinada por el estado. El equipo habló con unas 900 personas, la mayoría de las cuales no tenían contacto previo con los cristianos.

Family outside of yurt in Tajikistan.

En un viaje reciente a Mongolia, nuestro director de área dejó la capital para conducir cinco horas a aldeas en montañas. Él describió la dura vida de esos pastores mongoles, que viven en temperaturas extremas en sus yurtas sin baño, y sólo bañándose una vez al mes. Se reunió con líderes autóctonos de iglesias caseras que habían sido fundadas años atrás cuando 120 jóvenes mongoles decidieron guiar a su pueblo al Señor.

Al sur de Xinjiang se encuentra la meseta tibetana, uno de los campos misioneros más difíciles del mundo. Los budistas tibetanos reconocen al Dalai Lama no sólo como el líder de su estado, sino también como su dios viviente. Lo ven como la reencarnación del linaje más alto de lamas (literalmente, la reencarnación de Buda).

Buddhist monk.

Los misioneros nunca han avanzado allí. No sólo la alta elevación y el terreno montañoso hacen que sea un lugar difícil para los extranjeros, los tibetanos generalmente ven a los forasteros con sospecha y matarían a cualquiera que trajera un cambio a su cultura.

Pero el cambio está en el aire. Varios creyentes chinos descubrieron un orfanato budista tibetano en una aldea de montaña a 3,352 metros sobre el nivel del mar. Lejos de la civilización y sin la tecnología moderna, los 50 niños huérfanos vivían primitivamente, bañándose sólo una vez cada seis meses.

Después de que los misioneros transportaron suministros hasta la montaña para instalar un calentador de agua caliente en el orfanato, las cosas cambiaron, no sólo en la higiene. Los corazones cerrados del pueblo tibetano comenzaron a abrirse. Después de dos años y medio de interactuar con el orfanato, los misioneros han descubierto una manera completamente no forzada de compartir el evangelio. Los tibetanos aceptan ver películas cristianas. El grupo recientemente compró una computadora y un proyector para mostrar películas evangelísticas. Veremos lo que trae el futuro.

Native believers in Siberia.

Hace algunos años nuestro director de área nos habló de los misioneros autóctonos que están llegando a gente que vice cerca del Círculo Polar Ártico , en Siberia. Allí hace tanto frío que las botas, si no están hechas de piel de animal, se congelan. La mayoría de las personas crían renos para ganarse la vida. Una mujer le preguntó secretamente a Dios si Él enviaría a alguien para hacerle saber que existía.

Tres semanas más tarde, un equipo de misioneros autóctonos en motos para nieve llegó a su aldea. Ella apenas podía creerlo. Al parecer, Dios es real y escucha las oraciones de Sus criaturas. Ella fue de los primeros en aceptar a Cristo como Salvador durante esa visita.

Cristo tendrá un testimonio para Sí mismo entre todos los pueblos, no es cuestión de si, sino de cuándo. Hasta ese día, Christian Aid Mission seguirá trabajando para ver que las fronteras finales tengan personas que eleven alabanzas a Su nombre.

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