Editoriales

Los Misioneros Autóctonos están Estableciendo la Norma para el Entrenamiento

El conocimiento combinado con el amor a los hermanos es la forma en que los misioneros autóctonos están haciendo un impacto tan tremendo en las misiones de hoy.

Hoy los misioneros autóctonos de los países pobres son la fuerza misionera más grande y eficaz en la mayoría del mundo. Pero, ¿cómo ha sucedido esto? ¿Qué ha hecho nuestro Señor Jesús para que estos trabajadores hayan desarrollado una fuerza misionera tan impresionante en los países más difíciles de la tierra?

Sí, es cierto que los misioneros autóctonos hablan el idioma y entienden la cultura, pero ¿Puede ser esto la única razón por la que han sido capaces de lograr tanto con tan poco? Creo que la respuesta se encuentra también en sus métodos de entrenamiento, y en particular de discipulado.

El Ejemplo Dado por Cristo

En los países industrializados el discipulado significa generalmente convertirse en estudiante de un líder o profesor que transmite sus conocimientos a sus alumnos. En la Mayoría del Mundo el discipulado significa eso, pero mucho más. Los líderes de los ministerios autóctonos también deben transmitir su carácter cristiano a sus discípulos. Lo hacen no sólo por la enseñanza de los principios bíblicos, sino también involucrándose en la vida de sus alumnos y compañeros de trabajo. Ellos les ayudan con sus necesidades, caminan juntos, hablar juntos y comen juntos. Y tal como hizo nuestro Señor Jesucristo, el líder acompaña a sus discípulos cuando van a ministrar en el pueblo.

Para algunos de nosotros en el mundo industrializado, este tipo de participación podría ser visto como no práctico. Pero esta es precisamente la forma de entrenamiento que ha sido responsable por el éxito de muchos de los misioneros autóctonos a quienes apoyamos. Ellos han tomado en serio las palabras de Jesús en Juan 13:14-15, donde le dijo a sus discípulos: "Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros porque yo he dado un ejemplo, para que vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros”.

Un Trasfondo Diferente

Otra diferencia importante entre el enfoque occidental para el discipulado y el enfoque mundial es que en la mayoría de los países industrializados, las personas crecen con una noción de cristianismo. Este no es el caso en muchas regiones del mundo donde las personas crecen en un ambiente con hindúes, musulmanes, comunistas, budistas o animistas. Es un contexto totalmente diferente. Los misioneros autóctonos entienden esta realidad y saben la mejor manera de discipular a los creyentes en su nueva fe, porque muchos de ellos provienen de estos mismos trasfondos.

Bible school students and their teacher pray before sharing a meal together in a south Asian country.
Estudiantes de la Biblia y su profesor oran antes de compartir una comida juntos en un país del sur de Asia. Los estudiantes y los profesores comparten muchas experiencias, incluyendo las comidas, compañerismo, y alcances evangelísticos en los pueblos cercanos.

Hace años visité algunos grupos tribales donde los misioneros occidentales trataron por más de 50 años con sacrificio evangelizarlos en esa zona del mundo.

Sus esfuerzos son encomiables porque fueron capaces de plantar las semillas del conocimiento de Cristo. Desafortunadamente, sin embargo, la fe de estos pueblos estaba sufriendo una mezcla sincretista del animismo y el cristianismo.

Finalmente, un pequeño grupo de misioneros nativos de ese país abrió un Instituto Bíblico Tribal en la región. Después de unos años fueron capaces de entrenar misioneros de esos grupos y luego los enviaron de vuelta a sus propios pueblos. Ellos fueron capaces de ayudar a estas personas atrapadas en sus creencias erróneas y darles una comprensión clara del evangelio.

¿Cómo fueron capaces de disipar el animismo, que era inherente a su cultura y prácticas religiosas? Por un lado, ellos conocían las costumbres y creencias de esos pueblos, porque provenían de antecedentes similares. Y al estar familiarizados con esos antiguos ídolos y prácticas, fueron capaces de hacer frente a cada uno de ellos y reemplazarlos con la verdad en la Biblia.

Llevando las Marcas

"De aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús." (Gálatas 6:17)

La mayoría de los líderes de ministerios autóctonos tienen una buena comprensión de los principios bíblicos -, pero este conocimiento constantemente es puesto a prueba en sus vidas cotidianas. Han aprendido por experiencia a depender totalmente en el Señor cuando tienen muy poca comida para compartir o para cualquiera de sus otras necesidades. Muchos de ellos son perseguidos todos los días e incluso sus hijos son discriminados. Pero en medio de esas pruebas, continúan preocupándose profundamente por sus compañeros de trabajo, así como sirviendo a las mismas personas que los persiguen.

Espero que podamos asegurarle que los misioneros autóctonos no sólo tienen una comprensión bíblica sólida, sino que también son cristianos maduros. Tienen diferentes tipos de escuelas y métodos de entrenamiento, pero (y no menos importante) las personas de los países más pobres no han perdido su sentido de comunidad y conocen la importancia de las relaciones. El conocimiento combinado con el amor a los hermanos es la forma en que los misioneros autóctonos están haciendo un impacto tan tremendo en las misiones de hoy.

"En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos con los otros." (Juan 13:35)

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