Noticias e Historias de las Misiones

Llevando el Evangelio a la Frontera Marítima

03 de abril de 2013

-->
Esta iglesia en las Islas Andaman fue reconstruida con la ayuda de Christian Aid Mission.

Incluso los misioneros autóctonos a veces sienten que están viajando a los confines de la tierra.

Desde su casa en el sur de India, Dayalan debe hacer un viaje de 750 millas a través de la Bahía de Bengala para ministrar a los pueblos tribales solitarios que habitan en las islas Andaman y Nicobar. Un siglo atrás hubiera significado una excursión larga y a veces peligrosa por vía marítima. Hoy en día se puede tomar un vuelo directo desde Chennai y llegar en cuestión de horas.

Esa es la parte fácil.

Después de que el avión aterriza en Port Blair, Dayalan se encuentra con un creyente local. Es una bienvenida agridulce para Dayalan, ya que tiene el desafío de ser el líder de un ministerio que su padre comenzó hace más de 30 años.

Para la próxima etapa de su aventura los hombres viajan en "helicóptero". La vista desde arriba de las calles de arena llenas de rickshaws y taxis pronto da paso al mar abierto.

Vuelan hacia el sur por un par de horas hasta que ven otra serie de islas con bosques que carecen de hojas perennes. El piloto señala a una y asiente con la cabeza. "Este es el lugar", anuncia en Hindi.

En el helipuerto hay guardias de seguridad. Dado que el acceso a las islas de Nicobar está restringido, Dayalan y sus amigos deben presentar documentos para verificar que están entrando a la isla legalmente.

Un hermano en Cristo les saluda, y el pequeño grupo de creyentes inicia un corto paseo por las praderas hacia un pueblo pintoresco. Menos de una hora más tarde llegan a un claro donde hay huertos y un grupo de chozas de paja.

El pequeño pueblo es el hogar del hermano cristiano. Con la aprobación del jefe, él ha traído a Dayalan y al equipo misionero a la aldea. Ellos compartirán el mensaje del evangelio y visitaran a las familias en sus chozas. El hermano cristiano ora para que los corazones de la gente de su pueblo también se abran para recibir a Cristo.

Hasta los confines de la Tierra

Cuando los misioneros coloniales viajaban a la India y a China en la década de 1800, tuvieron poco interés en establecer una base en medio de las 572 islas que componen las Islas Andamán y Nicobar. La zona estaba tan alejada de la civilización que, de hecho, ara considerada un lugar ideal para una colonia penal. En 1881 más de 11.000 convictos poblaban las cárceles coloniales de las islas.

Los daneses, portugueses y otros europeos tuvieron poco éxito en introducir el cristianismo en las islas. Eso cambió en el año 1900 con la llegada de un misionero del sur de India. Su trabajo fue continuado por John Richardson (también conocido como Ha-Chev-Ka), un nativo de Nicobar que tradujo el Nuevo Testamento al idioma local.

Después de su independencia de Gran Bretaña en 1947, India asumió el control de las islas Andaman y Nicobar. Aunque este "territorio de la Unión" es parte de la India políticamente, las islas se encuentran realmente cerca de Indonesia y Tailandia.

En 1979 el padre de Dayalan comenzó una organización misionera cuando se sintió llamado por Dios a compartir las buenas nuevas entre los grupos no alcanzados de su India natal, y en particular de las tribus insulares aisladas. El año siguiente él y un equipo de seis obreros evangélicos se dispusieron a evangelizar las islas. Ellos establecieron su cuartel general y una iglesia en la ciudad de Port Blair, la capital de Andaman.

No para los de corazón débil

-->
Iglesia completamente destruida por el tsunami.

Luego de la muerte de su padre en 2012, Dayalan ha continuado la obra del ministerio y recibe asistencia continua de Christian Aid Mission. Además del trabajo de evangelización en isla, en 1980 se fundó una escuela bíblica en el continente indio Chennai para entrenar a los creyentes para que fueran misioneros eficaces. También en Chennai se abrió un internado y un hogar de niños. Después del tsunami de 2004, que devastó las islas Nicobar, muchos huérfanos fueron rescatados por el ministerio de Dayalan y puestos bajo el cuidado amoroso del hogar de niños.

Los misioneros que trabajan en las islas remotas viven como los nativos. Eso significa que no tienen electricidad, ni teléfono ni agua corriente. Tienen que lidiar con compañeros de viaje no deseados, como ciempiés y sanguijuelas y, sí, mosquitos voraces. Y tienen que tener cuidado con los cocodrilos.

Mientras que en las ciudades se utilizan motocicletas y automóviles, los viajes a las zonas selváticas son un reto. Las mejores opciones son helicóptero, bote o a pie.

-->
Niño tribal

Debido a su cultura primitiva, los indígenas atraen el interés de la creciente afluencia de turistas. La preocupación por la explotación y las influencias externas llevaron al gobierno indio a restringir el acceso, de modo que menos de una docena de las 38 islas habitadas están abiertas al exterior.

Esta política ha creado desafíos para Dayalan y otros misioneros que desean profundizar más en la selva para compartir el evangelio con los asentamientos que aún no han sido alcanzados.

Sin embargo, en un reciente boletín, Dayalan informó el gobierno indio concedió al ministerio el acceso a los Nicobars. Dos de los misioneros de la organización han recibido pases vigentes hasta el final de 2013. ¡Gloria a Dios por esta gran respuesta a la oración!

"No vamos a dejar pasar esta oportunidad. ¡Las islas le pertenecen a nuestro Señor! ", Dijo.

Preparación para la cosecha espiritual

-->
Mujer tribal con su hijo

Al igual que en la India continental, en las islas Andaman y Nicobar hay una gran variedad de creencias religiosas. Alrededor del 22 por ciento de la población es cristiana, pero la mayoría de los habitantes son hindúes o musulmanes.

En las áreas tribales las creencias y prácticas animistas siguen siendo una forma de vida. Ellos creen que las almas de los muertos salen de sus cuerpos y de inmediato se convierten en fantasmas. Los chamanes son llamados para hacer frente a los malos espíritus que ellos creen que traen mala suerte a las islas.

Los misioneros enfrentan numerosos obstáculos en su intento de comunicar el evangelio. La mayoría de los pueblos indígenas son analfabetos y por lo tanto no tienen Biblias o literatura cristiana en su lengua. No hay electricidad para la difusión por radio y televisión. La formación de relaciones con los isleños es la clave, y eso lleva tiempo.

A pesar de estos desafíos, algunos miembros de la tribu han respondido al evangelio. Unos pocos han deseado ser misioneros dentro de sus propios grupos y han recibido formación en la escuela bíblica del continente. Dos de los estudiantes de la Biblia se graduaron en diciembre y han regresado a las islas Andamán para el ministerio.

Christian Aid ha trabajado con esta agencia misionera india desde 1982 y después del tsunami de 2004 desempeñó un papel fundamental en ayudar a satisfacer tanto las necesidades físicas como espirituales. Envió fondos al ministerio para suministrar ayuda de emergencia a los damnificados que viven en campamentos de refugiados, para sustituir los barcos de pesca destruidos, y más tarde para ayudar a reconstruir iglesias y casas.

Pedidos de oración:

  • Por un Jeep que se utilizará para llegar a uno de los grupos tribales en las islas Andaman. El precio de un vehículo usado va desde US$ 4.500 a US$ 7.500.
  • Que los residentes insulares sean receptivos al mensaje del evangelio, y que Dios levante misioneros entre ellos para compartir las buenas nuevas.
  • Por los graduados de la escuela bíblica, que sean efectivos en su testimonio y capaciten a más creyentes para que sean embajadores de Cristo.
Email this page Print this page
SC: WEBCAM