Noticias e Historias de las Misiones

Quebrando el ciclo de violencia

10 de abril de 2013

Todos en la comunidad sabían que las dos familias estaban peleando. Durante meses habían peleado por sus derechos sobre un terreno.

Su guerra verbal finalmente se volvió violenta cuando Felix y su hermano Rigoberto se vieron envueltos en una discusión con un miembro de la familia rival. Felix vio con horror cómo el hombre sacó un arma y le disparó un tiro a Rigoberto.

Fue una imagen que quemó la mente de Félix y congeló su corazón. Había visto morir a su hermano.

A partir de ese momento Félix, quien entonces tenía 38 años de edad, fue consumido por pensamientos de venganza. Sentía que lo que quería hacer era justificado. Después de todo, su hermano, apenas dos años mayor que él, había sido cruel e innecesariamente asesinado. El deseo de venganza crecía más profundamente cada vez que veía a la afligida viuda de Rigoberto y sus cuatro hijos.

Felix pudo haber llevado a cabo sus intenciones, si no hubiera sido por la compasión y el sabio consejo de un misionero que llegó a su aldea en el este de Colombia. Diego (no es su nombre real) es una de las decenas de misioneros de tiempo completo que trabajan con Viña del Señor de Colombia (The Lord´s Vineyard of Colombia), un ministerio apoyado por Christian Aid que envía obreros a lugares de difícil acceso en la selva colombiana para predicar el evangelio y fundar iglesias.

Estos misioneros enfrentan muchos desafíos. En primer lugar, existe la dificultad del terreno y poca o ninguna infraestructura. El viaje de Diego desde su iglesia a la comunidad aislada de Félix le llevó dos horas a caballo. Otros viajan en bote, bicicleta, motocicleta o a pie.

Viajar también puede ser peligroso por las guerrillas comunistas y los bandidos oportunistas que acechan en la oscuridad.

Desde su comienzo en 1965, el ministerio se ha concentrado en llevar el mensaje del evangelio a los pueblos aislados. La mayoría de los pobladores viven en una pobreza extrema, sin acceso a un empleo estable o atención médica de calidad. Los misioneros de VOC han fundado más de 50 iglesias en aldeas rurales remotas, a muchas de las cuales sólo se puede llegar por vía fluvial.

Christian Aid ha proporcionado apoyo financiero para comprar lanchas para hacer el viaje más seguro y rápido. También ha suplido caballos y motocicletas que los misioneros utilizan en áreas donde no hay caminos pavimentados.

Proclamando el evangelio de paz

Cuando visitan una comunidad por primera vez, los equipos de misioneros de VOC comienzan yendo de casa en casa, forman relaciones con la gente y les habla de Jesucristo. Por las noches celebran reuniones evangelísticas con música, oraciones y adoración. En pueblos donde un buen número de personas aceptan a Cristo, los obreros permanecen allí para dirigir estudios bíblicos y discipular a los nuevos creyentes.

Eso es lo que ocurrió hace dos años en la aldea de Felix. Diego estaba visitando la comunidad y yendo de casa en casa para compartir el evangelio. La familia de Felix fue una de las que recibieron su visita. Aún en duelo, Félix le habló al misionero sobre el asesinato de su hermano. Su corazón estaba enojado y amargado. El misionero oró con la familia y prometió volver.

Diego cumplió su palabra y en su segunda visita trajo comida y ropa para la viuda y los hijos de Rigoberto. Las provisiones eran donaciones de una iglesia que Diego había fundado en otra comunidad.

Felix fue conmovido, al igual que otros miembros de su familia. El misionero le habló a Félix de la libertad que podría tener a través del perdón. El leyó Romanos 12:19, "No se venguen..." Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”. Aunque Félix no era un asesino, también había cometido pecados y merecía el juicio de Dios. Pero Cristo había venido a redimir y perdonar sus pecados. Con la nueva comprensión, Felix entregó su corazón al Salvador y pidió la ayuda de Dios para dejar de lado la terrible ira que lo consumía.

Empezó a asistir a la iglesia del misionero los domingos, un viaje de ida y vuelta de cuatro horas. Con el tiempo una paz inesperada entró en su corazón, y olvidó su deseo de venganza. Su cambio de actitud llamó la atención de otros miembros de la familia y de sus vecinos.

Viendo los cambios notables en su hermano, sus dos hermanas mayores, Cildana y Armira, también recibieron a Cristo y comenzaron a asistir a la iglesia. Ellas compartieron con otros lo que Dios había hecho por ellas.

El misionero informó que Felix se ha convertido en un "creyente muy consagrado" y ahora sirve como diácono de su iglesia. Además, Felix ha abierto su casa para un estudio bíblico que dirige el misionero. Cuatro familias de la aldea asisten.

"He visto el cambio en el corazón de Félix. Ahora tiene alegría y paz", dijo el misionero. "A causa de su testimonio, ahora hay más armonía en la comunidad."

Una cosecha fructífera

La historia de la gracia transformadora de Dios no termina aquí. El hombre que mató al hermano de Felix huyó de la zona. Él y su familia se mudaron a un pueblo a varias horas de distancia, donde otro misionero de VOC los visitó.

Ese misionero sigue visitando a la familia regularmente. La esposa del hombre recibió a Cristo y ahora asiste a una iglesia cerca de su comunidad. Dios está abriendo el corazón del hombre, también, y de vez en cuando él va a los servicios de adoración con su esposa.

"No hay un sistema de justicia establecido en estas áreas, por lo que es común que las personas tomen los asuntos en sus propias manos", dijo un portavoz de VOC. "Cuando los misioneros comienzan nuevas congregaciones, a menudo tienen que lidiar con los enfrentamientos entre vecinos y deben convertirse en mediadores. Ellos necesitan mucha sabiduría en su intento de enseñar la paz y el perdón”.

VOC está haciendo un impacto para el Reino de Dios en las aldeas remotas de Colombia, a medida que más vidas se transforman y almas se salvan. Los patrocinadores de Christian Aid han hecho posible que VOC construya salas de reuniones, realice eventos evangelísticos y suministre Biblias y materiales de escuela dominical para niños. El ministerio también ofrece un entrenamiento bíblico dos veces al año que atrae entre 600 y 800 líderes laicos y maestros de escuela dominical.

VOC está buscando fondos para ayudar a dos congregaciones a construir un puente estable para que tengan acceso seguro a sus salas de reuniones. También necesitan apoyo continuo para sus trabajadores. El patrocinio de un misionero cuesta US$ 60 al mes.

Pedidos de oración:

  • Felix no ha tenido ningún tipo de interacción con el hombre que tomó la vida de su hermano y huyó de la aldea. Debido a que no hay ningún sistema legal oficial en la zona, el hombre nunca fue acusado. Oremos para que el Señor siga haciendo un trabajo de sanidad en las familias, y que el hombre que cometió el crimen rinda su corazón a Cristo.
  • Por la protección de los misioneros que viajan de un lugar a otro en las zonas rurales controladas por los cabecillas de la droga y la guerrilla.
  • Por los programas de evangelismo y discipulado de Viña del Señor de Colombia, para que haya una gran cosecha espiritual.
Email this page Print this page
SC: WEBCAMSP