Noticias e Historias de las Misiones

Renovación Espiritual de la Juventud de Bulgaria

25 de septiembre de 2013

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Diversión, compañerismo, y oportunidades para el crecimiento espiritual atraen a cientos de jóvenes a los eventos evangelisticos celebrados en distintos lugares en Bulgaria.

En 865 DC, la nación de Bulgaria adoptó el cristianismo como la religión del Estado. Inmersa en la tradición, hoy en día la identidad búlgara sigue siendo casi sinónimo de la ortodoxia oriental.

Sin embargo, le falta algo. La devoción a Dios se ha desvanecido. Esto puede deberse a los 50 años de represión comunista, la presencia islámica en crecimiento, o la influencia de los nuevos tiempos. Cualquiera que sea la razón, muchos búlgaros se sienten desilusionados sobre cuestiones de fe. En el caso de las generaciones más jóvenes, algunos han rechazado la religión por completo.

Iglesias Buenas Nuevas (Good News Churches), un ministerio cristiano evangélico asistido por Christian Aid, desea revertir esa tendencia. Ellos tratan de dar a los jóvenes de Bulgaria una base firme en Jesucristo, una fe que no será desplazada por ideologías políticas o la última moda.

Este verano, el Ministerio celebró la 12ª edición de la “Nueva Ola” (New Wave), un programa nacional para la juventud cristiana que atrae a miles de participantes con un campamento anual y otros eventos de alta energía.

"Es emocionante ver a los jóvenes entusiasmados por Jesús y con un profundo deseo de servir a Dios", dijo un misionero con el ministerio, quien junto con su esposa sirve como coordinador nacional de la Nueva Ola.

El acto central tuvo lugar en julio, cuando una multitud de jóvenes entusiastas entre las edades de 14 y 25 años se reunieron en un campamento de una semana cerca del Mar Negro para una adoración llena del Espíritu Santo y camaradería. Además de los búlgaros, el campamento contó con la presencia de decenas de jóvenes de otros países de Europa Oriental.

Los participantes se dividieron en pequeños grupos para estudiar la Biblia en profundidad y orar. Entre los temas que se trataron fueron la manera de compartir la fe y maneras de experimentar una relación más profunda con Cristo.

"Cada año bautizamos a 20 personas y muchos más son llenos del Espíritu", dijo el misionero. "Muchos padres están dando testimonio del cambio que ha tenido lugar en la vida de sus hijos después de los nuevos campamentos de verano de Nueva Ola".

En la primavera y el otoño se llevan a cabo mini-avivamientos, que reúnen 2,000 jóvenes para un día de alabanza a Dios y oración ferviente. A diferencia de los retiros de verano, estos eventos tienen lugar en arenas deportivas alquiladas o en salas culturales en las grandes ciudades a las que se puede acceder fácilmente por medio del transporte público.

Las reuniones de jóvenes están haciendo un impacto. Algunos asistentes comprometen sus corazones a Cristo por primera vez. Fortalecidos en su fe, muchos jóvenes regresan a sus comunidades y se convierten en un testimonio para el Señor entre sus amigos y familiares. Otros descubren su vocación de convertirse en líderes de la iglesia, pastores y misioneros, cuyos ministerios tendrán efectos a largo plazo en el futuro de su nación.

Los acontecimientos de Nueva Ola han dado tanto fruto espiritual entre los jóvenes de Bulgaria que un movimiento nacional similar se ha replicado en Albania. Llamado "Jóvenes Unidos por Cristo", el evento atrae a cerca de 400 jóvenes de Albania, Kosovo y Macedonia. La "Ola" continúa extendiéndose en la región, y las iglesias de Rumania han solicitado asistencia para la organización de eventos para los jóvenes en su país.

Una nueva era

La generación actual vive en un mundo diferente comparado con lo que sus padres y abuelos sufrieron durante los años comunistas entre 1944 y 1989. Hay más libertad, tanto política como socialmente. También ha desaparecido el sistema que oprimió las actividades religiosas de todas las confesiones y credos.

Aunque la Constitución de Bulgaria garantiza el libre ejercicio de la religión, la Iglesia Ortodoxa es reconocida oficialmente como la religión oficial del país. Se estima que el 82 por ciento de los 7 millones de habitantes de Bulgaria se identifican como ortodoxos.

El cristianismo evangélico, considerado una secta por muchos búlgaros, está lentamente ganando aceptación, especialmente entre los jóvenes. Los protestantes comprenden sólo un 1,9 por ciento de la población del país, comparado con el 0,4 por ciento en 1980.

Lo que los adultos jóvenes están buscando es autenticidad, y los líderes del ministerio quieren que ellos sepan lo que significa tener una relación genuina y transformadora con el Salvador, sin importar la afiliación religiosa.

"Nuestra visión es invertir en las vidas de los jóvenes, para desarrollar sus dones y carácter, y para enseñarles a mostrar misericordia hacia los que son descuidados y rechazados por la sociedad", dijo un misionero asistido por Christian Aid.

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Un participante de un campamento de verano es bautizado en el Mar Negro.

Un desafío que no ha cambiado desde la generación anterior es la pobreza. Según el Instituto Nacional de Estadísticas, en agosto, más de 70.000 jóvenes búlgaros se registraron como desempleados, y el 24 por ciento de ellos tienen 29 años de edad o menos. Como resultado, algunos de los jóvenes más brillantes del país están emigrando a otros países europeos en busca de empleos y dinero.

Otros buscan consuelo en el alcohol y las drogas, o experimentan el fracaso en sus relaciones, lo que contribuye a las altas tasas de aborto y divorcio de la nación.

La única esperanza es encontrar un ancla segura y firme en Cristo.

Llevando las Buenas Nuevas a todos los búlgaros

La influencia de un mentor cristiano puede jugar un papel crucial en la la dirección del futuro de un joven, y puede guiarlo a un ministerio a tiempo completo. Eso es lo que le pasó a Zhivko Tonchev. El creció admirando la dedicación de su abuelo, un pastor evangélico que compartió el evangelio y el amor de Jesús, incluso cuando el gobierno comunista consideraba ese tipo de acciones ilegales.

El movimiento hacia la democracia finalmente volvió a abrir las puertas para predicar las buenas nuevas abiertamente, y en 1990 Zhivko y su esposa Nellie sintieron que Dios los estaba llamando a iniciar una iglesia evangélica. La pareja sabía que enfrentaría la oposición de la comunidad ortodoxa. Las autoridades locales los miraron inicialmente con sospecha. Ellos siguieron adelante, sin embargo, y llamaron a su centro de adoración Iglesia Buenas Nuevas.

Junto con otros creyentes, los Tonchevs testificaron en las calles y repartieron folletos. El ministerio creció rápidamente y Dios añadió nuevos miembros a la familia de la iglesia, y más programas de evangelización. Hoy en día la congregación tiene más de 500 miembros.

Cada año la iglesia organiza conferencias donde cientos de líderes cristianos reciben capacitación y apoyo. Inspirados por el ejemplo de Zhivko, varios misioneros pioneros se han unido al movimiento, ahora conocido como Iglesias Buenas Nuevas (IBN) Good New Churches (GNC). Las iglesias que ellos pastorean están asociadas a GNC, que canaliza los fondos necesarios para las congregaciones pobres de toda Bulgaria.

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Grandes multitudes se reúnen para alabar y adorar en un avivamiento juvenil.

Aunque estos son tiempos difíciles para todos económicamente, los que experimentan la mayor dificultad son los gitanos y los musulmanes turcos. A través del ministerio de GNC, las familias de estas comunidades marginadas u olvidadas están experimentando el amor incondicional de Jesucristo.

Christian Aid trabaja con GNC, brindando asistencia financiera para los fundadores de iglesias y pastores que ministran a pequeñas congregaciones de creyentes turcos y gitanos. Siendo ellos mismos pobres, los pastores luchan para comprar comida, ropa y otras necesidades básicas de sus familias.

Un pastor turco recibió fondos para alcanzar a los musulmanes a través de un programa de alimentación en su aldea en las montañas Rodopi. También agradeció el apoyo de los contribuyentes de Christian Aid que ayudaron a satisfacer las necesidades materiales de sus propios hijos.

En una comunidad gitana, Christian Aid compró 22 cabras para el suministro de leche y carne para las familias necesitadas. Cada cabra produce leche suficiente para hacer un tarro de yogur.

Gloria a Dios por el avivamiento que tiene lugar entre los jóvenes de Bulgaria, las iglesias que se están fundando en las comunidades gitanas y turcas, y el poderoso movimiento del Espíritu que cada día está cambiando vidas. Ore por un avivamiento que cubra todo el país y toda la región de los Balcanes.

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