Noticias e Historias de las Misiones

No Necesitas Temer la Oscuridad

5 de diciembre de 2013

Los ministerios autóctonos de Myanmar fundan iglesias y siembran un testimonio cristiano en asentamientos tribales donde las personas practican rituales animistas tradicionales.

Daw Kyi (nombre cambiado) vivía en un constante estado de miedo. Esta mujer Asho Chin se enfermaba de preocupación preguntándose si su próximo movimiento podría enojar a los espíritus de sus antepasados. Ella temía que la más mínima ofensa podría dañarla a ella o a sus hijos adultos. Para apaciguar a los espíritus ofrecía sacrificios de animales o alimentos.

Cuando su hijo iba a cazar en el bosque, Daw Kyi ofrecía un sacrificio de carne en la base de un árbol para ayudar a sus esfuerzos. Antes de que su familia arara la tierra para los cultivos de primavera, habitualmente rociaba la tierra con la sangre de un cerdo. Y sacrificios adicionales eran necesarios más adelante en el año para garantizar la bendición de una cosecha fructífera.

Una noche Daw Kyi aceptó una invitación para asistir a la primera de una serie de tres eventos en una iglesia cerca de su pueblo de Myanmar. Daw Kyi nunca había participado en una reunión religiosa cristiana, pero se le dijo que era una celebración de Navidad para todo el mundo, y ella decidió ir. La película JESUS le dejó muchas preguntas sin respuesta. Ella volvió la noche siguiente.

Esta vez el pastor habló de la libertad del miedo, del pecado y del juicio a través de la sangre derramada por Jesucristo en una cruz hace 2,000 años. Él describió a Jesús como el Cordero sacrificial de Dios, que trae liberación y salvación. Después del servicio, Daw Kyi pidió que el pastor le explicara cómo este cordero podría ayudarla a vivir sin miedo.

“Sin Cristo somos el objeto de la ira de Dios por nuestros pecados. Pero Dios nos ama tanto que envió a su propio Hijo, Jesús, para pagar la pena por nosotros en la cruz“, le explicó el pastor". Si usted le entrega su vida, Jesús morará en usted. Usted se vestirá de Su justicia. Él tiene poder sobre los malos espíritus”.

La mujer, de unos 40 años de edad, rompió a llorar. Toda su vida había estado esclavizada por el miedo. “¿Por qué no había oído hablar de este Salvador antes?”, se preguntó. La noche siguiente asistió de nuevo al servicio. En esta ocasión, sin embargo, ella se acercó al pastor y le preguntó si podía dirigirse a la multitud.

Daw Kyi animó a la gente a dejar de hacer sacrificios inútiles a los espíritus. "Jesucristo ya hizo el sacrificio final con su sangre para derrotar las tinieblas y la muerte. Sólo Él nos puede salvar“, dijo. "Jesús quita nuestros pecados, y ya no tenemos que vivir con miedo. Nos convertimos en hijos de Dios".

El público quedó asombrado. Muchos de ellos conocían Daw Kyi. Su testimonio los convenció del pecado en sus corazones, y esa noche los demás entregaron sus vidas a Jesús.

Según el Proyecto Josué, los Asho Chin, que cuentan aproximadamente con 1,4 millones de personas, son miembros de la etnia Chin y viven principalmente en Myanmar y la India. La mayoría permanecen animistas a pesar de que muchos de los otros grupos Chin de Myanmar han abrazado el cristianismo.

-->
Niños reunidos en oración en una escuela de la aldea operada por el ministerio.

El terror de Daw Kyi a los espíritus vengativos es común entre los Asho Chin. Ellos ofrecen sacrificios de cerdos, cabras, vacas, pollos y otros animales con la esperanza de que los espíritus no los maldecirán.

Los misioneros con Ministerios Autóctonos de Myanmar (Myanmar Indigenous Ministries - MIM) desean que los Asho Chin conozcan la Buena Nueva de libertad que podrían disfrutar a través de Jesucristo. Ellos viajan a asentamientos inaccesibles en la región central del país, compartiendo el evangelio y fundando pequeñas iglesias.

La batalla por las almas es difícil. Durante generaciones, viviendo sin Cristo, los Asho Chin han permitido que las fuerzas de la oscuridad tuerzan sus pensamientos y acciones. A veces, las consecuencias han sido graves.

Hace tres años una mujer, de quien los aldeanos afirmaban estaba poseída por un demonio, decapitó a su propia hija, dijo el director del ministerio MIM. Más tarde, ese mismo día, mató a dos niños. Cuando la mujer "volvió en sí" y se dio cuenta de lo que había hecho, se quitó la vida.

Pero la luz del amor de Dios penetra la oscuridad. Un misionero de MIM llegó a la comunidad de personas aturdidas y afligidas. Ahora han edificado una iglesia y ya hay 45 creyentes que proporcionan un fuerte testimonio cristiano en el pueblo.

“Una iglesia es un lugar visible de culto para los creyentes, para que los incrédulos vean que hay un testimonio cristiano en medio de ellos. También es una declaración de que estamos aquí para quedarnos", dijo el director del MIM. "En el pasado los creyentes se reunían en la casa del anciano, pero como la congregación creció, necesitaban más espacio".

Aunque este pueblo tiene una escuela primaria y una escuela secundaria a poca distancia, las comunidades vecinas no tienen servicios de educación y han solicitado la ayuda de MIM. En el nuevo edificio de la iglesia, MIM ha sido capaz de abrir un preescolar y proporcionar un hospedaje para los niños procedentes de otros pueblos. También hay alojamiento para los maestros del preescolar, graduados del centro de entrenamiento para el ministerio de MIM.

El edificio se usa casi constantemente con clases de preescolar de lunes a viernes, sesiones de tutoría por las tardes, y reuniones de la iglesia los miércoles por la noche y los fines de semana.

Christian Aid ayudó a los fundadores de iglesias de MIM, proporcionando fondos para los paneles solares que tanto necesitaban. Puesto que en las zonas rurales no hay electricidad, los habitantes iban a dormir después de la puesta del sol. Eso hacía que los misioneros no pudieran visitar a las familias o tener estudios bíblicos por la noche. Los paneles solares ligeros y portátiles resolvieron esos problemas y han abierto muchas oportunidades para el ministerio.

"Desde que tenemos un panel solar, nos quedamos levantados hasta las 23 PM. La gente ve luz en nuestra casa y llega para conversar. Eso a menudo termina en una discusión acerca de la Palabra de Dios”, dijo un misionero. "¡Esto realmente es una bendición!".

-->
Los paneles solares permiten que los misioneros realicen actividades por la noche en lugares que carecen de electricidad.

El ministerio actualmente necesita 20 equipos de paneles solares (US$ 100 por equipo). Los paneles caben en una pequeña maleta, lo que facilita que los trabajadores los lleven cuando viajan de pueblo en pueblo. Los paneles solares pueden iluminar una habitación de 20 pies x 20 pies, el tamaño promedio de una iglesia casera.

También necesitan paneles estacionarios para las congregaciones que se reúnen en instalaciones permanentes. El costo de esos paneles es de US$ 500 - US$ 700.

Los fundadores de iglesias de MIM han establecido congregaciones en 11 comunidades Asho Chin. Las iglesias están floreciendo, y ya unos 250 ex animistas entregaron sus corazones a Cristo y fueron bautizados.

Siendo una ex animista, la vida cambiada de Daw Kyi proclama el poderoso mensaje de la libertad que sólo se encuentra en Cristo. La primavera pasada su familia inició una nueva tradición cuando llegó el momento de la siembra. En lugar de rociar sangre de cerdo en el suelo, invitaron al pastor de su iglesia para que viniera y orara para que Dios bendijera sus campos.

"Le pedimos a Dios por salud y fuerza para hacer el trabajo", dijo. "Nosotros le damos las gracias por cuidar de nosotros".

Los nuevos creyentes como Daw Kyi han pasado del miedo a la fe, poniendo su confianza en Jesús, quien derrotó a los poderes de la oscuridad a través de Su resurrección. El terror no tiene por qué mantenerlos como rehenes pues, como dice la Biblia: “delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé."(Isaías 42:16 b).

Email this page Print this page
SC: WEBCAMSP