Noticias e Historias de las Misiones

Se Espera una Cosecha de Almas en la islámica Bangladés

Casa tribal típica de las aldeas de Bangladés.

En lo profundo de las aldeas de Bangladés, las reuniones de avivamiento están ganando almas para Cristo en un mundo predominantemente musulmán. Aunque las iglesias son quemadas, los pastores amenazados y a los creyentes se les niegan tierras y empleos, tribus recién alcanzadas están recibiendo las Escrituras en su propia lengua. Muchos reciben a Cristo.

Aunque Bangladesh oficialmente otorga "libertad de culto" a los ciudadanos, la dura presión social y la persecución amenazan constantemente a los cristianos, que representan alrededor del 1 por ciento de una población de 150 millones de personas. El 90 por ciento son musulmanes, mientras que el 6 por ciento son hindúes.

A pesar de las estadísticas, los misioneros autóctonos esperan una cosecha.

Con perseverancia y comprensión de los tiempos, los obreros evangélicos de Misión de Bangladés (Bangladesh Misión) están llamando a la gente a la fe en Cristo. Corazones hambrientos están respondiendo.

"Dios está bendiciendo a nuestro ministerio de evangelismo entre los pueblos tribales", informó Bawm, el líder del ministerio. "Por la gracia de Dios en el futuro muchos pueblos tribales cercanos vendrán a Cristo."

A través de conferencias, asambleas y reuniones de avivamiento, varios cientos de personas de las tribus Maru, Chakma, Bawm, Tangchangya y Tripura han aceptado el Evangelio. Se reúnen en pequeñas estructuras de bambú abiertas en sus diversas comunidades. Al menos 15 misioneros de tiempo completo trabajan para fomentar estas reuniones, bautizar y discipular a los nuevos creyentes, y capacitar a jóvenes evangelistas para que funden más iglesias.

Cerca de 250 personas se reúnen en las reuniones anuales de las asambleas, mientras que otros 125 asisten a conferencias y seminarios. Ellos regresan a sus pueblos con poder, urgencia y una fe contagiosa, y más personas se entregan al Señor y son bautizados. Christian Aid envía ayuda financiera para proveer para la evangelización, Biblias, proyectos, y para educar y albergar a los niños en el centro de la misión.

Un aspecto importante de la misión es la enseñanza de los niños. Maestros cristianos educan y discipulan a los niños durante el día y comparten el evangelio con sus padres por las noches durante las reuniones de confraternidad. En la actualidad, gracias a la ayuda enviada a través de Christian Aid, 25 niños necesitados viven en el alojamiento del centro de la misión. Otros esperan los recursos para que también puedan vivir allí. Ofrecer a los niños la oportunidad de crecer con una educación en un ambiente hogareño los salva de la vida en las calles.

Ministrando entre los pueblos tribales de zonas remotas y necesitadas, los obreros de la misión recientemente construyeron y dedicaron una casa templo. Decenas se reunieron cuando Bawm oró y consagró el terreno y el edificio al Señor. A los cristianos les es muy difícil adquirir tierras, por lo que para los creyentes es vital tener su propio terreno y un edificio donde puedan reunirse para adorar libremente.

"Con vuestro apoyo, hemos construido una casa iglesia con chapas de hierro, madera y bambú," Bawm escribió a Christian Aid. "Damos gracias a Dios."

Para proveer para el ministerio y algunas de las familias del pueblo, con la ayuda enviada a través de Christian Aid, la misión inició un proyecto de cría de cerdos y un proyecto de mango.

Un misionero cría cerdos con la ayuda proporcionada por Christian Aid.

"Hemos entregado 80 cerdos a 40 familias de las iglesias de los pueblos de la montaña", informó Bawm. "Muchas gracias por la ayuda financiera para esto y para el centro de la misión. A principios de este año tuvimos una reunión con los tutores de los 25 niños apadrinados y con otros 30 guardianes de los niños del albergue del centro de la misión. Muchos niños quieren vivir en el albergue.

"Gracias por el proyecto de mango para el desarrollo de la iglesia", escribió. "La plantación de mango está mejorando, y los árboles están creciendo muy grandes. Todos los árboles de mango comenzaron a dar sus frutos este año. Podemos vender los mangos en el mercado para proporcionar ingresos al ministerio”.

En los países donde la persecución contra los cristianos es más intensa se necesita mucha fe para seguir adelante y hacer Su nombre conocido. Los misioneros sueñan con ministerios autosuficientes eficaces para levantar la cosecha de la Gran Comisión. Christian Aid le ayuda a lograr sus objetivos, fortalecer su trabajo, y ampliar el alcance del Reino de Dios.

Los misioneros de Bangladés se mantienen fuertes, y aquellos que siembren en su ministerio les ayudarán a producir una cosecha diez veces más grande en una tierra que, llena de espinas del miedo, está lejos de ser inactiva.

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