Noticias e Historias de las Misiones

Sintonizando el "Canal de Dios"

30 de enero de 2014

El programa de radio "Fe, Esperanza y Amor" atrae a oyentes de Ucrania, Rusia y otros países de la ex Unión Soviética.

Cuando Vladimir Lenin regresó del exilio político para liderar la revolución rusa en 1917, uno de sus primeros objetivos fue tomar control de todos los medios de comunicación. Lenin decidió que los periódicos y la radio serían las principales herramientas para la comunicación de la propaganda bolchevique. Si él pudiera "educar" a las masas a través de los medios de comunicación, sabía que tendría el control de sus mentes y almas.

Durante la era de Stalin los soviéticos construyeron un sistema de radio con una red de torres de transmisión con el único propósito de difundir la propaganda comunista a toda la URSS. En todos los hogares de Ucrania se instalaron radios pequeñas a transistores. En las escuelas, hospitales, prisiones y edificios del gobierno, los ciudadanos se vieron obligados a sintonizar la "Voz de Moscú " para escuchar la última glorificación del sistema comunista.

Todo lo que una persona tenía que hacer era encender una radio, cualquier radio, en cualquier lugar, y allí estaba la voz. Ellos no tenían ninguna opción. Había una sola estación.

Los informes de prensa anunciaban el último proyecto de desarrollo industrial o los descubrimientos científicos brillantes que eclipsaban todo lo que el Occidente capitalista pudiera producir. Hablaban de las personas sin hogar en la ciudad de Nueva York que dormían en las calles, pero se jactaban de que tales condiciones de vida deplorables no existían en Rusia.

Lo que los ciudadanos no oían era programas religiosos. Las ondas de radio habían quedado en silencio en lo que respecta a cualquier mención de Dios o de la Biblia.

En 1987 llegó la libertad a Ucrania, y con ella surgió la primera oportunidad en 70 años de adorar abiertamente a Dios. Slavik Radchuk, un cristiano de Ucrania, tuvo la visión de hacer algo que nadie habría soñado hacer unos pocos años antes. Si los soviéticos podían usar la radio para difundir la ideología comunista y atea, él podría usar el mismo sistema para anunciar la salvación a través de Jesucristo.

Radchuk sabía que las probabilidades estaban en su contra, pero Dios estaba con él.

“Queremos utilizar la radio para la predicación"

Durante los siguientes tres años, el joven y enérgico predicador logró lo impensable. Cuando en 1988 Mijail Gorbachov dio su bendición a los creyentes para que celebraran 1,000 años de cristianismo en la Unión Soviética, Radchuk audazmente pidió a los funcionarios locales de la ciudad permiso para realizar una cruzada evangelística. Ellos se sorprendieron por la petición de Radchuk, pero poco podían hacer con él o con la ola de libertad religiosa que se estaba por extender sin parar por toda la región.

Los pesimistas le dijeron a Radchuk que no esperara mucha asistencia, pero más de 20,000 ucranianos llegaron a la cruzada, y más de 500 personas recibieron a Cristo como su Salvador.

De allí su ministerio se expandió para incluir la evangelización de los presos y la puesta en marcha de una escuela de formación bíblica.

Luiego Radchuk se puso en contacto con el presidente de una empresa de radio y televisión y realizó un viaje de 200 millas a través del país hasta Kiev para presentar su visión preparada cuidadosamente.

“Queremos utilizar la radio para la predicación", explicó Radchuk.

Persuadir a los funcionarios para convertir el canal oficial en el "canal de Dios" no fue fácil, pero para sorpresa de Radchuk, el presidente autorizó el programa de radio con dos condiciones. En primer lugar, Radchuk no podía predicar en contra del gobierno ucraniano. En segundo lugar, debía solicitar una licencia oficial como una empresa de radio y televisión cristiana.

Slavik Radchuk predica un mensaje a través de la radio cristiana.

Sorprendentemente el trámite fue aprobado, y en 1991 Radchuk hizo su primera emisión de radio. En ese entonces él operaba la única estación de radio y televisión cristiana con licencia en Ucrania, y tal vez en toda la ex Unión Soviética.

En los primeros años de su ministerio de radio recibió más de 8,000 cartas de oyentes. La gente expresó agradecimiento por los programas. Algunos dijeron que aceptaron a Cristo como resultado de ello, otros que recibieron una respuesta a las oraciones por sanidad física o que resolvieron problemas de relaciones personales.

En una ocasión el programa fue cancelado debido a la escasez de fondos. "Fe, Esperanza y Amor " estuvo fuera del aire durante cuatro semanas. Cuando la estación de radio del gobierno recibió 3,000 cartas de queja por cancelar el programa, el gerente de la estación dijo que se volvería a emitir.

“Él dijo que quería llegar a un acuerdo con nosotros", recordó Radchuk. “Así que nos dio un precio más bajo, y seguí predicando".

Oyentes leales

Ahora sus programas de radio se transmiten por medio de 1,000 torres desde Kiev hasta un área que abarca 100 millones de personas en Ucrania, Moldavia, Bielorrusia, el oeste de Rusia, Polonia, la República Checa, Alemania y muchos otros países.

Y las cartas siguen llegando. Petrova de Kbmelnitskiy escribió recientemente: "Gracias por sus programas. Siempre estamos esperando sus mensajes. Nuestros vecinos vienen a nuestra casa cuando sus programas están en el aire debido a que no cuentan con una radio en su casa. Después de escuchar sus programas oramos juntos”.

Muchos oyentes solicitan el Nuevo Testamento. Otros piden copias de los mensajes en CD para pasárselos a sus familiares y amigos.

El ministerio radial ha recibido miles de cartas de oyentes fieles.

Radchuk dijo que se conmovió mucho por la historia de una pareja cristiana. Eran las 9 pm de la noche y estaba agotado después de completar una cruzada evangelística, pero un amigo de la familia lo presionó para ir a visitar a esta pareja. “Ellos realmente quieren verte", le dijo.

Se dirigieron al apartamento de la pareja y golpearon la puerta. Una voz desde el interior preguntó: "¿Quién está contigo?” El amigo respondió: "El hombre que te agrada escuchar en la radio, cuyo ministerio te llevó a ser salvo".

Cuando Radchuk entró en la habitación se dio cuenta de inmediato de que el marido y la mujer eran ciegos.

"Es maravilloso que el predicador de radio venga a visitarnos", dijo el marido. "Escuchamos su voz por la radio, pero ahora somos bendecidos por su presencia en nuestra casa".

Este año se cumplen 20 años del apoyo de Christian Aid Mission al ministerio creciente de Radchuk. Además de los programas de radio, Radchuk proclama el evangelio a través de un programa de televisión que llega a más de 135 naciones de la ex Unión Soviética, Europa, China, India, Medio Oriente, partes de África y Norte y Sud América.

“Mi mensaje es simple", dijo Radchuk. "Yo no promuevo cierta iglesia o denominación. Yo predico el mensaje de salvación, liberación y sanidad para los corazones y las familias rotas. Invito a la gente a leer la Biblia y seguir a Jesús".

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