Noticias e Historias de las Misiones

Camino a Kalimpong

27 de febrero de 2014

Hace unos años un remoto pueblo de montaña, en Bengala Occidental, India, no tenía ningún cristiano. Ahora el pueblo tiene una iglesia y una creciente comunidad de creyentes que comparten el evangelio con sus vecinos.

Como misionero autóctono en Bengala Occidental, Dayaram * sabe lo que significa hacer un esfuerzo adicional o dos para el bien del evangelio. En marzo del 2012 él y su esposa, ambos recién ordenados, hicieron su primer arduo viaje a un remoto pueblo de montaña situado a horas de distancia de la ciudad turística de Kalimpong.

La pareja viajó los primeros cuatro kilómetros en motocicleta. Esa fue la parte fácil. Después Dayaram y su esposa dejaron la motocicleta en un lugar seguro y comenzaron una caminata agotadora. Descendieron de una montaña, atravesaron un río, escalaron otra montaña, y atravesaron un bosque durante una hora para llegar a un pueblo que es el hogar de 50 familias.

Dayaram se hizo amigo de los habitantes de este pueblo y le parecieron muy receptivos a la Palabra de Dios. Durante ocho meses realizó numerosos viajes a la comunidad, a pesar de viajar en la estación lluviosa. El río crecido a veces era traicionero, pero el misionero decidido hizo todo lo posible por seguir predicando y enseñando en el pueblo.

En octubre de ese año 13 personas ya habían aceptado a Jesucristo como su Salvador y deseaban ser bautizadas. Dayaram compartió la emocionante noticia con el líder de su ministerio y con la iglesia en Kalimpong. El ministerio organizó un servicio bautismal que se celebraría en el río. Poco tiempo después, cinco más creyentes fueron bautizados, y un tercer bautismo añadió cuatro más creyentes en el pueblo. Incluso el líder del gobierno local recibió a Cristo.

Dado que no existía una iglesia en la zona, los creyentes se reunían en una habitación de la casa de una familia. La creciente comunidad de creyentes necesitaba un lugar más grande. Una familia donó un pequeño terreno de 100 pies de largo por 50 pies de ancho. Otras personas talaron árboles y los ofrecieron como una contribución al proyecto.

La construcción se inició en el otoño del 2012 y progresó lentamente a medida que disponían de fondos. Los habitantes del pueblo vertieron hormigón para el suelo, luego fabricaron planchas de madera para las paredes. El techo de zinc provino de dineros suministrados por la oficina del ministerio. A través de un generoso apoyo de los miembros de la iglesia de Dayaram se pudo colocar el techo, la instalación eléctrica, una alfombra y las cortinas. Fue un verdadero trabajo de amor de hombres y mujeres que unieron sus recursos y talentos para completar el proyecto en un año.

Por último, el día tan esperado llegó el 14 de noviembre de este año pasado, cuando la comunidad se reunió para celebrar la inauguración de su nueva iglesia. Cerca de 50 personas de la iglesia sede del ministerio también asistieron el servicio para mostrar su apoyo. Con gratitud y alegría los aldeanos levantaron sus voces en alabanza al Señor.

Actualmente 11 familias se reúnen en la iglesia, y la pequeña estructura de madera en la ladera eventualmente deberá ser ampliada. Ansiosos por difundir las Buenas Nuevas, los creyentes se han convertido en poderosos testigos de Cristo entre sus amigos y vecinos.

Hay otra razón por la qué más personas están llegando a la iglesia. Un segundo gran milagro está transformando a la comunidad.

Decenas de vecinos e invitados del ministerio asistieron a la dedicación de la nueva iglesia en noviembre de 2013

"Antes no había ningún camino para entrar al pueblo. Para llegar a este lugar debíamos atravesar un bosque”, explicó Dayaram. "Pero una vez que comenzamos a predicar el evangelio, los líderes locales fueron a las autoridades y solicitaron la construcción de una carretera".

La aplicación fue aprobada, y ahora las autoridades están construyendo una pequeña carretera de acceso a través del bosque. A finales de este año colocaran el asfalto.

"Muy pronto esta aldea tendrá caminos y medios de transporte adecuados y será más fácil llegar. Alabamos y damos gracias al Señor por la nueva iglesia", dijo.

Dayaram y su esposa todavía visitan a la comunidad. Una vez finalizada la nueva carretera desde Kalimpong, ellos podrán viajar con más frecuencia y en una fracción del tiempo. Lo mejor de todo, la iglesia del pueblo ahora puede servir como un faro de luz para las comunidades vecinas, dirigiendo a la gente por el "camino estrecho" que termina a los pies de la cruz de Cristo.

En diciembre dos aldeas en la región de Sikkim Occidental celebraron ceremonias de dedicación de sus iglesias recientemente terminadas. El 23 de diciembre una congregación celebró el servicio de apertura, justo a tiempo para la Navidad.

Christian Aid Mission proporcionó fondos para ayudar a los creyentes de Sikkim a reconstruir después de un devastador terremoto en 2011.

"Hay muchas áreas nuevas donde esperamos construir iglesias para la difusión del Evangelio", dijo el director del ministerio. "Por favor, oren para que podamos trabajar fuertemente para la construcción del reino de Dios".

Desde 1956 Christian Aid Mission ha apoyado la obra de este ministerio de evangelismo y fundación de iglesias en las laderas del Himalaya. Nuestros patrocinadores han ayudado a proporcionar financiación para más de 150 pequeñas iglesias iniciadas por misioneros autóctonos como Dayaram. También ha asistido a la escuela bíblica del ministerio, donde Dayaram y su esposa recibieron su entrenamiento.

Además de la ayuda a los misioneros, Christian Aid patrocina a niños necesitados que reciben atención a través de este ministerio indio. Más de 1,000 niños están siendo alcanzados en el Centros de Desarrollo Infantil en Sikkim y en escuelas secundarias de la misión en Sikkim y en Bengala Occidental.

En 2011 un terremoto en Sikkim causó graves daños a iglesias y casas. Christian Aid respondió enviando fondos de ayuda de emergencia para ayudar a los creyentes pobres a reparar el daño.

* (Nombre cambiado por razones de seguridad)

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SC: MIR