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El Asesino Silencioso - La Crisis de Salud en Siria es Terrible

5 de mayo de 2014

Este padre sirio agradece que su hija pudiera recibir atención médica inmediata. Más de la mitad de los hospitales del país han sido destruidos o gravemente dañados en la guerra civil.

El Dr. Samir* es un médico que necesita un médico.

Durante su residencia como médico general en Siria antes de la guerra, él trató a pacientes con una variedad de dolencias, como infecciones respiratorias, hipertensión arterial y rigidez en las articulaciones.

Los antibióticos y medicamentos para el dolor eran fáciles de obtener. También lo eran las vacunas infantiles. Una herida infectada en un dedo o un pie torcido eran las peores lesiones que trataba en un día determinado.

Como otros en su profesión, el joven doctor encontró gran satisfacción en ayudar a otros, y esperaba una larga y gratificante carrera.

Entonces todo cambió.

Tres años atrás, cuando estallaron los combates entre las fuerzas gubernamentales y varios grupos rebeldes, ningún lugar dejo de ser seguro. Los hospitales, las clínicas y los propios médicos fueron utilizados sólo para brindar tratamiento médico a los heridos. Un tiroteo en las calles desalentaba a los residentes de visitar al médico para chequeos de rutina.

Los casos del Dr. Samir comenzaron a disminuir a medida que algunos de sus pacientes huían del país. Otras familias se quedaron sin dinero y dejaron de buscar atención médica a menos que enfrentaran una emergencia grave. Para aquellos que todavía dependen de sus servicios, él tiene muy poco que ofrecer, porque las medicinas son tan raras en estos días como una noche de sueño reparador.

Ahora su propia salud está en peligro.

Awaiting surgery

Desde la infancia, el Dr. Samir luchó con problemas del oído y sufrió una pérdida parcial de la audición. Este año contrajo una infección, pero debido a la limitada disponibilidad de antibióticos para su tratamiento, la infección se extendió a todo su oído medio. Sin una intervención inmediata, la infección podría avanzar a su cerebro y ser potencialmente mortal.

El Dr. Samir es un amigo de Christian Aid Mission y su padre supervisa un ministerio que hemos asistido en Siria durante los últimos 12 años. La familia contactó a Stephen Van Valkenburg, Director de la Division del Medio Oriente, y le preguntó si Christian Aid podría ayudar con los gastos.

Por razones de seguridad, el mes pasado los arreglos para transportar al Dr. Samir a través de la frontera a Jordania para la cirugía fueron cancelados.

Las oraciones han sido contestadas, y un cirujano en Damasco puede realizar la operación para eliminar la infección y salvar la audición en el oído dañado del Dr. Samir. El procedimiento se realizara el jueves 1 de mayo.

Si todo va bien, el Dr. Samir volverá a su práctica médica en cuestión de días. Eso es una buena noticia para el médico, pero es aún mejor noticia para los pacientes que podrían tener problemas para encontrar a un sustituto.

Colapso de la atención médica

Una avería en el sistema de salud en Siria no extraña a nadie, pero las consecuencias a largo plazo finalmente están preocupando a la comunidad internacional.

Hasta ahora unos 150,000 sirios han sido asesinados en la guerra civil brutal, y 9 millones son desplazados internos o viven como refugiados en otros países del Medio Oriente. Pero lo que es más alarmante es que entre 100,000 y 200,000 sirios ya han muerto porque no tuvieron acceso a la atención médica.

Estas cifras incluyen mujeres que murieron durante el parto, víctimas de ataques cardíacos, personas con diabetes, enfermedades renales y cáncer, y niños que sucumbieron a la diarrea, la neumonía y otras enfermedades tratables.

Mientras que recientemente el brote de poliomielitis que afecta a 80,000 niños ha recibido mucha atención, las enfermedades contagiosas, como el sarampión, la hepatitis A, y la fiebre tifoidea van en aumento. Las enfermedades de la piel también abundan.

Los ataques contra las instituciones médicas y el personal han agravado la crisis. Según la Organización Mundial de la Salud, más de la mitad de los hospitales de Siria han sido destruidos o severamente dañados.

Unos 15,000 médicos han huido del país. Alepo, la ciudad más grande de Siria, una vez floreció con 5,000 médicos que ofrecían sus servicios. Ahora hay menos de 40.

Un paciente recibe tratamiento en un hospital en Damasco.

De acuerdo a un informe de marzo del grupo Médicos por los Derechos Humanos (Physicians for Human Rights - PHR), solo durante las primeras 10 semanas del 2.014 hubo 20 ataques separados contra instalaciones médicas. Hasta el 5 de marzo "440 miembros del personal médico han sido asesinados, incluyendo 161 médicos, 90 enfermeras, 83 paramédicos y 45 farmacéuticos, entre otros", señaló el informe.

Incluso si un médico está disponible, los medicamentos y suministros a menudo no lo están. Para vendajes deben utilizar ropa vieja. PHR observó que, en algunos casos, los pacientes han optado por ser "golpeados con una barra de metal", porque el cirujano no tenía anestésicos.

Según PHR, una evaluación de 111 sub distritos del norte de Siria encontró que cerca de 500,000 personas necesitan atención médica urgente. Otros 2.8 millones de personas necesitan asistencia médica moderada.

Christian Aid Mission desea ayudar

En medio de tales necesidades desesperadas, Christian Aid Mission está trabajando con los ministerios de la región para llevar ayuda y esperanza a los que sufren a través de Jesucristo.

El Dr. Samir y su padre se encuentran entre los creyentes valientes que se han quedado en Siria y se comprometen a compartir el Evangelio con sus compatriotas. Antes de la guerra, su padre desarrolló un ministerio evangelístico efectivo entre los musulmanes de su región.

Los planes para construir un centro comunitario y clínica médica se interrumpieron porque el ministerio centró sus esfuerzos en la distribución de alimentos y otras necesidades básicas para las familias sirias desplazadas.

Mientras el Dr. Samir se prepara para su propia cirugía, sabe que hay cientos más que no son tan afortunados. Eso es desalentador para un profesional de la salud que tomó el juramento de hacer todo lo posible para salvar vidas.

Para asistir a trabajadores de la salud en Siria como el Dr. Samir, Christian Aid Mission desea ayudar a otro ministerio local a transportar un contenedor de 40 pies (12 metros) al país. Los materiales donados, que incluyen muletas, sillas de ruedas y prótesis, serán entregados a los civiles que quedaron lisiados o mutilados por la violencia de guerra.

Van Valkenburg, quien recibió la solicitud urgente de asistencia de Christian Aid, dijo: "Los médicos están realmente limitados en cuanto a lo que pueden hacer. Una vez que las cosas se calmen, si alguna vez se calman, una gran cantidad de suministros médicos entrará al país. Pero por ahora, la situación en ese país es mala, y cualquier suministro que podamos hacer llegar a los médicos les será enormemente útil”.

Van Valkenburg dijo que el ministerio necesita alrededor de US$ 11,000 para enviar los artículos desde Europa hasta el Medio Oriente y luego a Siria. Christian Aid ha sido bendecida por poder trabajar con este ministerio que tiene la capacidad y las conexiones necesarias para enviar los materiales a través de la frontera y dispensarlos a quienes más los necesitan.

Christian Aid Mission ha ayudado a los ministerios locales a ofrecer ropa, alimentos y biblias a las familias sirias. Ahora nos gustaría asistir a un ministerio que quiere transportar un contenedor de 40 pies (12 metros) de suministros médicos al país.

El año pasado el ministerio transportó cargamentos de Nuevos Testamentos, alimentos, y otras ayudas de emergencia proporcionadas por Christian Aid para las familias desplazadas en Siria. Además, el ministerio ha enviado contenedores de suministros a los refugiados en Irak y Jordania.

Desde el estallido de la guerra en marzo de 2011, Christian Aid ha ayudado a ministerios en Siria, Líbano, Jordania, Irak, Turquía y Grecia a satisfacer las necesidades de las familias de refugiados. Los trabajadores cristianos como el Dr. Samir ven un deseo cada vez mayor entre los sirios de experimentar el amor de Dios y escuchar Su Palabra.

Van Valkenburg dijo: "El Dr. Samir es un cristiano fuerte que se ha quedado en Siria y será una persona importante en la reconstrucción del país. Oremos para que en su vida este joven médico sea utilizado en gran medida por Dios para traer ayuda espiritual y física a muchos de su pueblo".

Hay miles de sirios, como el Dr. Samir, que tienen problemas de salud apremiantes. Muchos no son tan afortunados y nunca recibirán la asistencia médica que necesitan. Christian Aid desea aliviar su sufrimiento y llevar esperanza a tantas personas como podamos.

¿Cómo puede usted participar?

  • Ore/ofrende para completar los US$ 7,000 todavía necesarios para cubrir los costos de la cirugía del Dr. Samir y los gastos asociados. Ore para que el procedimiento sea exitoso y pronto él pueda volver a trabajar.
  • Ore por miles de sirios que necesitan tratamiento médico o cirugía.
  • Ore/ofrende por los US$ 11,000 necesarios para enviar el contenedor de suministros médicos a Siria. Las necesidades médicas son inmensas. Si la guerra termina, el ministerio tendrá muchos más suministros médicos.
  • Ore por la salvación de las fuerzas gubernamentales, los rebeldes y sus líderes.
  • Ore por la paz en Siria y aliento espiritual para los creyentes.

* Nombre cambiado para proteger su identidad

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