Noticias e Historias de las Misiones

Apartado para Servir a un Señor Diferente

12 de mayo de 2014

Los graduados del instituto bíblico han fundado cientos de iglesias en pueblos de todo Nepal. Esta congregación en una comunidad Mondol está agradecida por tener su propio templo.

Los padres de Shakya* quedaron devastados cuando el hijo que habían apartado para que se convirtiera en monje budista les dijo que tenía otros planes.

"Algo maravilloso ha sucedido", anunció el joven nepalés de 14 años de edad. "Me he convertido en un seguidor de Jesús".

Al principio el padre del adolescente lo miró fijamente, tratando de dar sentido a esa sorprendente revelación.

"Tú hablas necedades. ¿No sabes que esto nos traerá vergüenza?", le preguntó su padre, realmente dolido.

Shakya oró silenciosamente por las palabras adecuadas. Conteniendo las lágrimas, les dijo a sus padres lo mucho que los amaba y que quería que también conocieran al Salvador.

Finalmente el padre de Shakya no pudo tolerar lo que vio como la insolencia de su hijo y una falta de respeto deliberada hacia la familia. Lo empujó contra la pared y lo golpeó repetidamente. La madre de Shakya suplicó que se detuviera, pero él les ordeno a ella y a los otros niños que salieran afuera.

Cuando la paliza terminó, el rostro de Shakya estaba ensangrentado y sus dos manos estaban rotas.

El joven supo que sólo había un lugar donde podía acudir en busca de ayuda y no enfrentar rechazo, el creyente que lo había guiado a Cristo. Preocupado por la seguridad de Shakya, ese creyente lo llevó a Katmandú y lo presentó a una pareja cristiana que dirigía un hogar de niños y un instituto bíblico.

Esa reunión finalmente marcó un nuevo rumbo para la vida de Shakya y otras docenas de personas cuyas vidas él ha tocado.

Shakya proviene de la etnia Newar. Como ellos pertenecen al clan de los sacerdotes, por tradición la familia de Shakya esperaba que su segundo hijo se dedicara al servicio en un templo.

Pero Shakya recibió un llamado diferente cuando Jesucristo, no Buda, se convirtió en su Maestro y Señor.

Cuando llego a la capital, la pareja cristiana le dio la bienvenida como a un hijo y siempre proveyó para sus necesidades materiales y emocionales. Ellos le animaron a terminar la escuela secundaria y seguir los propósitos de Dios para su vida.

Shakya prosperó en ese ambiente de amor. Deseando ampliar su formación y entrar en el servicio cristiano a tiempo completo, se inscribió en el instituto bíblico de la pareja.

Durante el programa de tres años, Shakya se sumergió en clases de administración de la iglesia, evangelismo, y estudios bíblicos. También completó su internado en una iglesia. Después de graduarse recibió una asignación para servir en una iglesia de Katmandú. Esos cinco años le sirvieron como un gran entrenamiento, ya que trabajó con niños y jóvenes, y experimentó la alegría de guiar a personas a Cristo.

Shakya fue un estudiante brillante. Él tomó clases en la universidad local mientras siguió trabajando en la iglesia de la ciudad. Ahora, a los 29 años de edad, se ha licenciado en periodismo, derecho e inglés.

Sin embargo, lo que es más impresionante en Shakya, es su amor por el Señor y el pueblo nepalí. Él trabaja como secretario en la oficina de una gran iglesia en Katmandú y sirve en el ministerio a cargo de sus "padres adoptivos" equipando a otros para fundar iglesias. También ha traducido materiales evangelísticos cristianos en el idioma newari.

En cuanto a su familia, Shakya realiza viajes periódicos a su comunidad agrícola para visitar brevemente a sus padres, hermanos y hermanas, ahora adultos. A veces les lleva una cesta de frutas u otros pequeños regalos. Su corazón se aflige porque su padre lo ha repudiado.

Sin embargo hay un rayo de esperanza. Las hermanas de Shakya, antes renuentes, ahora le dan la bienvenida cuando las visita. Incluso han asistido a sus programas de Navidad y Semana Santa. A pesar de que todavía no han recibido a Cristo, están abiertas a escuchar el evangelio. Con el tiempo, ellas y otros miembros de la familia entregarán sus vidas al Señor y buscar la reconciliación. Esa es la oración diaria de Shakya.

El líder del ministerio dijo: "La historia de Shakya es uno de los muchos ejemplos de cómo el Señor está utilizando a los graduados de nuestro instituto bíblico para ser sal y luz, y para establecer el reino de Dios en Nepal".

*Nombre cambiado

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