Noticias e Historias de las Misiones

Creando un Futuro Mejor Para la Juventud de Guatemala

6 de junio de 2014

El Centro de Niños en Guajitos es un oasis para niños que crecen en un mundo dominado por la guerra de las pandillas. El Ministerio Piedras Vivas desea recoger a los niños de las calles y enseñarles los valores cristianos.

Yo tengo gozo, gozo, gozo, gozo, en mi corazón,
¿Donde?
en mi corazón
¿Donde?
en mi corazón
Yo tengo gozo, gozo, gozo, gozo, en mi corazón
porque Cristo me salvo.

La habitación resuena con las risas de los 40 niños y niñas guatemaltecos que, apenas sin aliento, se lanzan a cantar la siguiente estrofa de "Tengo gozo en mi corazón." Al mismo tiempo hacen una serie de movimientos rápidos con sus manos y concluyen con un vigoroso aplauso.

Jorge, de 7 años de edad, de pie en la primera fila, está dispuesto a hacer todo de nuevo. De hecho, él ama cada actividad, el canto, las lecciones de la Biblia y después jugar al fútbol con sus amigos. Él es un habitual aquí. Desde el 2012 participa en los programas de los niños dos o tres veces por semana.

La madre de Jorge, Yaneri, comenzó a traerlo al Ministerio Piedras Vivas (Living Stones Ministry - LSM) con la esperanza de que hiciera amigos y disfrutara de comidas nutritivas cada semana. Con su pequeño sueldo, apenas ganaba lo suficiente para mantener un techo sobre sus cabezas. El padre de Jorge no formaba parte de sus vidas, y el niño parecía solitario y huraño. Ella temía que acabara uniéndose a una pandilla cuando fuera mayor.

Esas preocupaciones son legítimas. Mientras Jorge y sus amigos cantan canciones con alegría en sus corazones, es difícil imaginar el peligro que acecha afuera.

El barrio en el que viven se encuentra en Guajitos, un distrito de la ciudad de Guatemala, conocido por la violencia de las pandillas. Los adolescentes son responsables de muchos de los crímenes, pero niños de 8 o 9 años son "reclutados" para incurrir en actividades ilícitas.

Mantener a los niños fuera de las calles ayuda, pero Yaneri se da cuenta de que las tentaciones son ineludibles. Por eso agradece al Ministerio Piedras Vivas, que ofrece un entorno seguro para su hijo y le enseña valores cristianos fundamentales.

Ella ya ha visto cambios en el comportamiento de Jorge. El ministerio se ha convertido en un segundo hogar para él. Ahora es más extrovertido y le gusta leer historias de la Biblia y aprender acerca del amor de Dios por los niños.

El invierno pasado Jorge oyó acerca de los milagros de Jesús en una de las clases de la Biblia. El maestro preguntó a los estudiantes si les gustaría tener un milagro en sus vidas.

Jorge se puso de pie y respondió: "Yo ya recibí un milagro. Ahora sé que tengo un padre, un Padre Celestial que me ama y se preocupa por mí."

La batalla por las almas

Jorge y sus amigos disfrutan de actividades divertidas en el centro.

Desde que comenzó el ministerio hace casi 20 años en el barrio pobre Guajitos, el objetivo de Humberto Chavez,* fundador del Ministerio Piedras Vivas, ha sido salvar a los niños de Guatemala. Él tiene un corazón compasivo para los niños pobres y abandonados, habiéndose visto él mismo obligado a sobrevivir en la calle cuando tenía apenas 7 años de edad.

Las calles son un lugar mucho más malo para los niños de hoy en día. La violencia de las pandillas ha alcanzado proporciones épicas en la ciudad capital y en todo el país. Los jóvenes delincuentes, generalmente iniciados en sus primeros años de adolescencia, participan en actos de extorsión, robo, tráfico de drogas y delitos contra miembros de pandillas rivales.

El año pasado, a sólo dos manzanas de la sede del ministerio, en una redada llevada a cabo por la Policía Nacional Civil, fueron capturados cinco miembros de una banda de extorsionistas y sicarios. Los detenidos eran adolescentes con edades de entre 14 y 19 años. El líder de la banda tenía 14 años.

LSM no es inmune a la violencia. Chávez dijo que el edificio de la sede ha sido asaltado y robado en siete ocasiones. Se cree que los pandilleros son los culpables. En el último incidente tomaron utensilios de cocina del ministerio y equipos de megafonía.

Más desconcertante, sin embargo, es la manera en la que las bandas generan ingresos cobrando "impuestos" de las empresas locales, autobuses y taxistas, residentes, e incluso iglesias. La práctica es común, y aquellos que se niegan a ceder a sus demandas pagan un alto precio.

Según la Comisión de Derechos Humanos de Guatemala, solo en 2009 las pandillas asesinaron a166 conductores de autobús y sus ayudantes por no pagar los costos de extorsión.

El líder de LSM dijo que los miembros de las pandillas a menudo acosan a niños aterrados, usándolos para recoger el dinero de la extorsión.

Chávez explicó: "Ellos se dirigen a un niño que va a la escuela y lo amenazan con dañar a su familia si el niño o niña no hacen lo que les piden. Por supuesto, los niños no quieren que nada malo les suceda a sus padres o hermanos, y obedecen. O las bandas suelen ofrecer a un niño de una familia pobre dinero si lleva a cabo sus instrucciones. Esa es la forma en que operan”.

Distribución de ropa.

Los problemas socioeconómicos en el país han contribuido a crear un entorno que se ha hecho muy poco para disuadir a los jóvenes de la cultura de las pandillas. Las mismas limitaciones que paralizaron a sus padres, la falta de educación y de empleo, también han limitado las oportunidades de la nueva generación. Los niños abandonados y maltratados deambulan por las calles y se convierten en presa fácil de las bandas, que les ofrecen refugio y satisfacen su necesidad de aceptación.

Este flagelo afecta todos los niveles de la sociedad, pero la juventud de la nación está atrapada en el fuego cruzado, a la vez instigadores y víctimas de la violencia de las pandillas. Hasta el momento ni la policía ni los políticos han sido capaces de solucionar la crisis.

Fundamentados en el amor

El Ministerio Piedras Vivas se niega a correr y esconderse. Su edificio principal se encuentra en medio de los barrios más peligrosos Guajitos, donde los niños son reclutados agresivamente por las pandillas en las escuelas locales.

Chávez dijo: "Nuestro ministerio está haciendo todo lo posible para mantener a los jóvenes lejos de ese camino. Hablamos con cada niño acerca de la bondad de Dios y de cómo nuestro Padre Celestial les puede dar una vida mejor que la que nunca encontrarán en las pandillas. Queremos sembrar la Palabra de Dios en sus corazones mientras son jóvenes".

Con el apoyo de Christian Aid Mission, LSM actualmente opera ocho centros de alcance a los niños en Guatemala y ministran a más de 800 niños entre los 4 y 14 años de edad. Dos de los centros están en Guajitos, sirviendo en conjunto a alrededor de 150 niños.

Christian Aid también ha proporcionado fondos para que el ministerio distribuya alimentos, ropa y útiles escolares para los hijos de las familias que más lo necesitan.

Uno de los objetivos de LSM es ofrecer actividades recreativas que mantengan a los niños fuera de las calles. Esto reduce las oportunidades de las pandillas de dirigirse a ellos para contratarlos o usarlos en actos extorsionistas. Seguros en los confines de los centros, los niños participan en juegos y estudios bíblicos, y disfrutar una comida o merienda. A veces ven películas educativas que les advierten sobre los peligros de las drogas, las pandillas u otros problemas de la sociedad.

En los programa después de clases que se ofrecen en dos lugares de la ciudad, los niños como Jorge pueden recibir ayuda con sus tareas o juegan hasta que sus padres salen del trabajo. Los centros urbanos están abiertos los martes y viernes por la tarde y durante los fines de semana.

Los seis centros rurales están abiertos tres días a la semana y sirven a los pueblos de Santa Teresa, San Pablo La Laguna, Sololá en Pichiya, Xejuyu, Aldea Llano Jalapa y Tierra Blanca.

LSM también está llegando a los padres de los niños con las Buenas Nuevas de Jesucristo. Los domingos, los niños y sus padres asisten a los cultos juntos.

El ministerio opera 8 centros de extensión que ofrecen enseñanza de la Biblia, juegos, tutoría después de la escuela, y una comida o merienda para los niños.

Chávez informó el año pasado unos 70 niños y adultos recibieron a Cristo como su Salvador personal.

En los últimos meses la familia de Jorge experimentó otro milagro. Dios ya había utilizado el ministerio de LSM para tocar las vidas del niño y su madre, pero el padre terrenal de Jorge también tuvo un cambio de corazón. Ahora sus padres se han reconciliado.

Aunque se necesitará tiempo para sanar años de dolor y la separación, Jorge ya no se siente abandonado por su padre. Incluso a una edad temprana, él sabe que Jesús es el único que realmente puede transformar los corazones.

Chávez espera que Jorge siga creciendo en su fe y sea capaz de resistir la presión de unirse a una pandilla callejera. Esa es su oración por todos los jóvenes que deben enfrentarse a un mundo oscuro y peligroso cuando salen de los centros de ministerio.

"Queremos ser las manos de Dios para protegerlos. Queremos ser el corazón de Dios para amarlos", dijo. "Queremos ser los pies de Dios para llevarlos a un futuro mejor, y queremos ser los ojos de Dios para mostrarles el camino correcto."

*Nombre cambiado

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