Noticias e Historias de las Misiones

Los Refugiados Ucranianos Encuentran Consuelo a Través del Ministerio El Buen Samaritano

12 de junio de 2014

Elías y Catherine Butt huyeron con sus hijas de Crimea y se dirigieron al oeste de Ucrania. El hogar temporal de la familia es un orfanato dirigido por la Misión Buen Samaritano L'viv.

La Casa del Padre (Father’s House - FAH) en Kiev y la Misión Buen Samaritano L'viv (Good Samaritan Mission L’viv – GSML) son algunos de los varios ministerios ucranianos que han recibido asistencia a largo plazo de Christian Aid Mission. Ambos grupos operan hogares de niños que recientemente han abierto sus puertas a personas desplazadas por el conflicto con Rusia.

La semana pasada publicamos un artículo acerca de los huérfanos que fueron reubicados en la Casa del Padre para escapar de la inestabilidad en el este de Ucrania. En esta segunda parte, le compartimos la angustia y la esperanza de una familia de Crimea que encontró alojamiento en la Misión Buen Samaritano. Ellos se preguntan cuándo, si acaso, podrán volver a casa.

Mientras las tropas ucranianas y los separatistas pro rusos se enfrentan en el este, miles de familias desplazadas están buscando lo que esperan sea una estancia de corta duración en la parte occidental del país.

De acuerdo con un informe de mayo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la agitación política ha impulsado el movimiento de unos 10,000 civiles. Al menos un tercio de los desplazados internos son niños.

Según el informe, alrededor del 45 por ciento de las familias desplazadas se están trasladando al centro de Ucrania, mientras que el 26 por ciento se trasladará hasta el oeste. La mayoría está compuesta por habitantes de Crimea que no desean vivir bajo la autoridad rusa.

Elías y Catherine Butt se encuentran entre un estimado de 2,500 refugiados que hicieron el viaje desde Crimea hasta la ciudad de L'viv. Ellos dejaron todo atrás y huyeron con sus dos pequeñas hijas hacia el oeste de Ucrania, el día antes del referéndum que se llevó a cabo para la anexión rusa.

La familia vivía en Kerch, muy cerca de la carretera que une Ucrania con Rusia. Era una común ver a los convoyes de vehículos militares que pasaban más allá de su barrio. Sus hijas temblaban de miedo cuando veían a los soldados.

Ellos decidieron salir antes de que la frontera se cerrara. Los Butts arriesgaron sus vidas con la esperanza de comenzar de nuevo en otro lugar. Su éxodo fue difícil y peligroso. En un pueblo se vieron obligados a detenerse en un puesto de control ruso. Fue un momento terrible esperando en su coche con rifles apuntándoles y sin poder hacer nada.

Elías rogó a los guardias que los dejaran pasar, y les explicó que su mujer estaba embarazada de siete meses. Finalmente los guardias levantaron la barrera y les indicaron que procedieran. Con una oración y suspirando de alivio, los cuatro siguieron su camino hasta que salieron del área en disputa. Su largo viaje finalmente terminó en L'viv, cerca de la frontera con Polonia.

Casa de misericordia, paraíso de descanso

Estas familias desplazadas gozan de comunión y una comida tranquila, pero anhelan regresar a sus comunidades.

A través de contactos, la familia Butt oyó acerca de la Misión Buen Samaritano L'viv, un ministerio ucraniano que opera un orfanato y apoya el trabajo de evangelización en la región. El ministerio estaba ofreciendo alojamiento temporal en su hogar de niños para familias como la suya que habían sido desplazadas por la situación política.

Los Butts están agradecidos de tener un lugar cómodo y seguro para quedarse. El mes pasado la familia estuvo exultante de felicidad cuando Catalina dio a luz a un bebé (otra niña saludable). Sin embargo, Elías se siente frustrado, ya que no ha podido encontrar un empleo estable desde que se mudaron a L'viv a mediados de marzo.

Esa búsqueda puede llegar a ser difícil, ya que las familias de refugiados siguen llegando a la ciudad y a otras secciones del oeste de Ucrania. El ministerio ya ha albergado a 12 familias de Crimea y del área de Donbass, en el este de Ucrania, con un total de 59 adultos y niños. El orfanato la Casa de la Misericordia está albergando a 37 personas, entre ellas 23 niños. Además, los administradores del orfanato están esperando la llegada de otros 23 niños y niñas de Lugansk.

Christian Aid Mission ha sido un partidario a largo plazo de GSML, ayudándolos a fundar varias iglesias en Crimea y Ucrania occidental, con el ministerio en las prisiones y con los programas de alcance a los niños.

Sin embargo, ayudar a los refugiados es un nuevo desafío para los misioneros de GSML. Nadie puede adivinar cuánto tiempo más va a durar el conflicto. Con cada mes que pasa los recursos del ministerio disminuyen. El director dice que los gastos para atender a las familias y a los huérfanos desplazados ascienden a unos US$ 5,000 al mes.

El director dijo: "Estamos haciendo todo el trabajo de forma voluntaria con las donaciones de los cristianos. Ucrania está experimentando una crisis económica difícil, y las facturas de los servicios públicos han aumentado en un 40 por ciento. En tiempos como estos, necesitamos apoyo para satisfacer estas necesidades".

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