Noticias e Historias de las Misiones

Un Trabajo no Pequeño – Los Refugiados y los Terroristas en el Norte de Nigeria se Están Entregando a Cristo

19 de junio de 2014

El norte de Nigeria está experimentando una ola de ataques de los insurgentes que destruyen sistemáticamente aldeas, mercados y escuelas. Lo misioneros autóctonos están ministrando a los refugiados y a los militantes que se están convirtiendo en soldados de Cristo.

La semana pasada, el director de un ministerio nigeriano que ha luchado en las trincheras de la guerra espiritual, expresó su agradecimiento a Christian Aid Mission: "Creo que nos habríamos visto abrumados en el campo misionero hace mucho tiempo si ustedes no hubieran estado aquí por nosotros”. El ha experimentado su cuota de victorias y derrotas. Su vida ha sido amenazada. Se vieron obligados a trasladar la sede de su ministerio a causa de los insurgentes que están aterrorizando a la campiña. Los desafíos abundan, pero él nunca se da por vencido de la obra que Dios le ha confiado.

Las familias desplazadas por los ataques violentos contra sus pueblos están llegando en masa a los campos de desplazados hacinados o cruzan la frontera hacia países vecinos. Con las ofrendas aportadas por los patrocinadores de Christian Aid, el ministerio está entregando suministros a algunos de los refugiados. Sin embargo, los viajes a los campamentos son cada vez más difíciles y peligrosos.

El 13 de junio el líder del ministerio envió el siguiente informe a Christian Aid detallando las dificultades y la cosecha de almas por los misioneros de Nigeria:

Durante los últimos dos meses, el mundo y en particular los creyentes han resistido en Nigeria y la región Nordeste donde vivimos. Los insurgentes han destruido prácticamente todo lo que está a su alcance. Mujeres y hombres por igual están siendo capturados y llevados al bosque, y parece que hasta ahora el ejército ha sido incapaz de rescatar a nadie. El creciente número de hombres, mujeres y niños en los campamentos de refugiados en tres países está aumentando por millones de personas. Creemos que debemos hacer todo lo posible para ayudarlos, incluso a riesgo de nuestra propia seguridad. Pedimos que el pueblo de Dios envié materiales y recursos que nos permitan salvar las vidas y las almas de las personas atrapadas en esta fea circunstancia.

La matanza continúa, y sólo en esta semana por lo menos seis aldeas fueron invadidas e incendiadas por los insurgentes. Esto ha ocurrido sin ningún desafío de los militares, y estos hombres siguen cometiendo sus crímenes diariamente. Más familias están fluyendo hacia el campo de refugiados donde brindamos ayuda. Por desgracia hace dos semanas que no hemos podido visitar el campo de nuevo debido a los intensos combates en la región. Los militares no garantizarían nuestra seguridad en el viaje de más de 80 kilómetros hasta el primer campamento. La carretera en sí está llena de barreras militares. Los insurgentes han atacado a algunas de estas estaciones y matado a los militares.

Hemos podido repatriar a algunas personas, incluidos niños y ex insurgentes que dejaron el grupo rebelde y se arrepintieron de sus crímenes. Los hemos estado entrenando y alimentando en dos de nuestras estaciones, la Escuela de Misiones y nuestro centro de atención al converso. Gracias por su apoyo. Hacer frente a estas crisis no es un trabajo pequeño.

Como parte de nuestras actividades ministeriales tenemos que añadir lo siguiente:

  1. Asumir la responsabilidad de trabajar en un campo de refugiados con más de 300,000 personas. Proveer de alimentos, medicinas y otros servicios a algunos de los refugiados, aunque no sin dificultades
  2. Fortalecer los que aceptan a Cristo espiritual y físicamente
  3. Reasentar a las familias para que puedan continuar sus vidas después de los ataques a sus aldeas
  4. Ayudar a las personas traumatizadas que fueron testigos de los asesinatos
  5. Proporcionar educación para sus hijos

Serios desafíos

La temporada de lluvias en el noreste va a comenzar, y este es el tiempo de la siembra. Aunque los ataques de los insurgentes disminuyan, habrá una crisis inminente. Muchos de estos agricultores están en campos de refugiados, y han decidido no regresar a sus fincas por temor a un ataque de los rebeldes. En algunos casos los que fueron a sus fincas para comenzar a plantar no regresaron con vida. La situación es grave, ya que significa que el próximo año, si no hacemos algo ahora, habrá una hambruna masiva. Estamos pensando ayudar a algunos de ellos a alquilar la tierra en un lugar más seguro donde puedan sembrar sus cultivos mientras esperan para regresar a sus aldeas.

Nuestro personal de campo

Hace dos semanas rescatamos a algunos miembros de nuestro personal en dos estados del este debido a los asesinatos. Ninguno de ellos fue afectado, pero debieron evacuar. Ahora las hostilidades han disminuido, y ya estamos pensando en mudar a nuestros misioneros de nuevo a esa zona. Ellos van a ir, pero sus esposas e hijos permanecerán atrás. Vamos a viajar allí para evaluar la situación y luego comenzar el movimiento.

Cuidado de los miembros

Nuestros misioneros necesitan atención y apoyo. En algunos casos han sido traumatizados. El Señor ha ayudado a nuestros hermanos a recuperarse de este dolor de correr y escapar de los peligros, a veces dejando a cientos de conversos atrás. Eso para un misionero es terrible.

"El Tesoro" Biblias de Audio

Hemos podido entregar 45 Biblias de audio "El Tesoro" a los musulmanes dispuestos a escuchar. Algunos de ellos nos aseguraron que oiremos de ellos cuando volvamos. Oren por un nuevo converso que aceptó a Cristo después de escuchar el Evangelio de Juan. Esta es una gran herramienta para alcanzar a los musulmanes.

Testimonio de un converso

Es imposible pensar que Banga* podía ser salvado. Él fue el que dirigió los ataques a dos pueblos. Ahora llora cuando recuerda que mató a gente inocente. Estoy trabajando personalmente con él para ayudarle a superar el trauma. Él está con uno de nuestros amigos de la misión que se ocupa de él".

Las necesidades urgentes

  • Un autobús o camión para llevar nuestros materiales de apoyo a los más necesitados. Un autobús usado cuesta alrededor de US$17,000.
  • Enviar a los niños refugiados a la escuela. Algunos han quedado huérfanos o sus padres resultaron gravemente heridos cuando los insurgentes atacaron sus aldeas. Esto también es una maravillosa oportunidad para introducirlos a Cristo.
  • Ayudar a un misionero y su familia proveyendo fondos para alimentos, ropa y otras necesidades básicas.

*Nombre cambiado

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