Noticias e Historias de las Misiones

"Estamos Trayendo a Nuestra Nación a Jesús"

28 de agosto de 2014

Catorce años de guerra civil. El cuarto país más pobre del planeta. Ahora la epidemia de Ébola amenaza con acabar con miles de vidas. ¿Hay esperanza para Liberia?

James Cuffee cree que sí. El líder del Ministerio Compañerismo Evangélico en Cristo (Christ Evangelical Fellowship Ministries - CEFM) recientemente le dijo a Christian Aid Mission que las iglesias de todo el país han estado "muy ocupadas en ayuno y oración" por la intervención de Dios en esta crisis de salud.

Él dijo: "La Iglesia en Liberia se ha comprometido a permanecer unida en la fe y a orar en contra de esta enfermedad mortal. Creo firmemente que el Señor seguramente hará milagros si permanecemos orando en el nombre de Jesús".

Desde el brote del virus Ébola en Guinea en marzo, 1,552 personas infectadas en cuatro países de África Occidental han muerto. Liberia ha reportado el mayor número de casos (1,378) y visto el mayor número de muertes (694 hasta el 28 de agosto). Esas cifras superan el número total de muertes de todos los brotes anteriores de la enfermedad combinados.

Los informes de 13 muertes sospechosas de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) han aumentado los temores de que la enfermedad se extienda aún más en África. La República Democrática del Congo se encuentra en la parte central del continente, y, según las autoridades sanitarias, las pruebas muestran que esta cepa del virus es diferente a la de África occidental.

La semana pasada dos misioneros estadounidenses fueron dados de alta de un hospital de Atlanta después de someterse a un intenso tratamiento para salvar sus vidas. Ambos contrajeron la enfermedad mientras cuidaban a los enfermos de Ébola en un centro médico en Liberia. A través del poder sanador de Dios, su recuperación milagrosa ofrece esperanza de que la enfermedad pueda ser contenida y tratada también en África.

Si el brote en Liberia se agrava, los funcionarios temen que podría tener un impacto en el suministro de alimentos ya tenue de la nación. La mayoría de los liberianos de zonas rurales practican una agricultura de subsistencia. Apenas obtienen lo suficiente para alimentar a sus familias, y siempre están a merced de las inundaciones y las sequías. Si el proveedor de la familia cae víctima de Ébola y no es capaz de atender los cultivos, sus seres queridos pueden simplemente pasar hambre.

La situación se agrava por la serie de conflictos internos que terminaron en 2003 y dejaron a la infraestructura del país y a la economía en ruinas. Más de una década después, gran parte del país carece de los servicios de electricidad y agua, y el 80 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

"La gente está muriendo-física y espiritualmente. Esta es una llamada de atención para la Iglesia", dijo Cuffee. "Estamos trayendo a nuestra nación a Jesús".

CEFM quiere intensificar sus esfuerzos para responder a algunas de las necesidades alimentarias a través de una variedad de proyectos agrícolas. Cuando los agricultores volvieron a sus aldeas después de años de exilio como refugiados de guerra, tuvieron que reconstruir sus hogares y medios de vida a partir de cero. No tenían semillas, ni fertilizantes, ni herramientas, ni un suelo labrado para la siembra de cultivos.

Incluso hoy en día la agricultura se hace a mano. Los animales de tiro y los tractores son casi inexistentes. El arroz es el alimento básico, pero los liberianos deben depender de la importación de alimentos para mantenerse.

Entre 2007 y 2009 el ministerio supervisó proyectos agrícolas, pero no pudo continuar debido a la falta de recursos financieros. En ese entonces habían sembrado 10 hectáreas de yuca en las afueras de un pueblo en el condado de Bomi. Los pobladores cultivaban y vendían la cosecha, lo que generaba un buen ingreso. Los misioneros también vieron una cosecha espiritual, ya que allí se inició una iglesia a la que ahora asisten alrededor de 100 personas.

El objetivo de Cuffee es resucitar el proyecto, esta vez sembrando maíz, frijoles, yuca y otros productos agrícolas en campos de 20 hectáreas en cuatro aldeas. CEFM proporcionaría semillas, implementos agrícolas y equipos mecanizados para que los aldeanos puedan recaudar suficiente comida para sí mismos y para vender en un mercado local.

Como componente del programa agrícola, el ministerio también desea proporcionar ganado y aves de corral para las familias necesitadas. Un par de cerdos (US$ 150) producirán cría que se puede dar a otras familias de la comunidad para la crianza y el consumo. Una cabra (US$ 70) suministra leche fresca para los niños. Los pollos (US$ 5 c/u) pueden producir una fuente constante de huevos ricos en proteínas y otros nutrientes.

En una aldea, un misionero de CEFM dio unas cuantas gallinas a una pareja pobre. "Al final del año, el marido construyó una casa de dos habitaciones para su familia gracias a la venta de huevos y algunos de los pollos", dijo Cuffee. "El hombre era cristiano, y algunos de sus vecinos más tarde vinieron a Cristo a causa de él".

Ese es el objetivo último de CEFM. Un ministerio iniciado por Cuffee hace casi 30 años para satisfacer la mayor necesidad, el hambre espiritual de su pueblo. A medida que los misioneros CEFM desarrollan relaciones dentro de los pueblos, tienen la oportunidad de compartir la Palabra de Dios en pequeños grupos de estudios bíblicos y en cruzadas al aire libre que atraen generalmente entre 2,000 y 3,000 asistentes.

Muchos de los pueblos se encuentran en el interior del país, donde la gente todavía practica el animismo y el culto de ídolos. Estos misioneros fieles saben que están poniendo en riesgo sus vidas, pero, al igual que el personal médico que trata a los pacientes de Ébola, ellos desean dar a conocer a Cristo para que las almas se salven por toda la eternidad.

"Todos estos proyectos abren la puerta para llegar a más incrédulos. Es una prueba de que la Iglesia ama, cuida y se preocupa por las necesidades de la gente", dijo Cuffee. "Jesús vio y conoció esas necesidades, y por eso las multitudes lo seguían. La iglesia primitiva hizo lo mismo cuando siguieron el principios de Cristo. Así que si nosotros, como Iglesia, y como ministerio, podemos seguir a Jesús y a los apóstoles y hacer estas cosas, vamos a ganar más almas".

La estrategia debe estar trabajando, porque CEFM ha fundado 25 iglesias. Con la ayuda de Christian Aid, el ministerio también cuida a 100 niños huérfanos o abandonados, y distribuye paquetes de alimentos y artículos de primera necesidad a los miles de refugiados que aún viven en asentamientos superpoblados.

Además, hay planes para construir una clínica médica en una zona rural, para que los pobladores ya no tengan que viajar tres a cinco horas para el tratamiento médico básico. Necesitan un estimado de US$23,000 para completar la construcción.

Cuffee agradeció a los patrocinadores de Christian Aid por su generoso apoyo financiero que permite a su ministerio llegar a los aldeanos en Liberia que nunca han escuchado el nombre de Jesús. El dijo: "La mayoría de las personas a las que ayudamos aceptan a Cristo porque ven el verdadero amor de Dios manifestado a través de Su pueblo. Ellos a su vez dejan la adoración a los ídolos y entregan sus vidas a Dios. Saben que Él está proveyendo para ellos".

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