Noticias e Historias de las Misiones

Iraquíes Refugiados Aterrorizados Reciben el Amor de Cristo

2 de octubre de 2014

Huir de su casa agota física y emocionalmente a los niños refugiados iraquíes.

Con lágrimas en los ojos, una madre iraquí temblaba cuando le relató al director del ministerio el incidente que la llevó de Irak a Jordania.

"Una de sus parientas estaba sentada fuera de su casa en el jardín con sus dos bebés, cuando de repente de la nada un misil cayó y explotó, destrozándolos delante de sus ojos", dijo el director del ministerio. "Fue una escena horrible. Ella mencionó que ella y otras personas tuvieron que recoger las partes de sus cuerpos y enterrarlos".

Ella y su familia huyeron a Jordania, mientras eran atacados durante todo el viaje, dijo.

"Ellos llegaron a salvo, pero no tienen nada - sólo la ropa que llevaban puesta", dijo.

Enfrentando la opción de convertirse al Islam o dejar todo lo que tienen, los refugiados que huyen del terror del Estado Islámico (ISIS) siguen entrando a Amman y Zarqa, en Jordania, a Erbil, en el norte de Irak, y al Líbano. Durante un período de tres semanas, 700 cristianos iraquíes entraron en Jordania, dijo el director del ministerio. Nueve iglesias diferentes en las dos ciudades de Jordania han ministrado a sus necesidades.

"Casi todos ellos no tienen ropa para ahora o para cuando llegue el invierno", dijo. "Muchos de ellos necesitan artículos básicos para sus hijos, tales como pañales y artículos de higiene personal. Muchos necesitaban medicamentos necesarios que no podían darse el lujo de comprar".

El ministerio local, asistido por Christian Aid Mission, trabajó con las iglesias del área para ayudar a satisfacer sus necesidades.

"Otra iglesia los invitó a comer una comida caliente", dijo el director. "Así que preparamos cajas de ropa, suficientes para 170 personas, con ropa de invierno para personas de todas las edades, de manera que al menos tengan una camisa de manga larga y una chaqueta para mantener el calor. Los niños también recibieron osos de peluche y juguetes".

En agosto, los iraquíes que huían a Erbil desde Mosul y otras ciudades, en el norte del Kurdistán, comenzaron a asentarse en parques públicos, en torno a las iglesias o en las zonas ajardinadas de las propiedades de la iglesia.

"Muchas familias cristianas han estado llegando a Erbil desde los alrededores de Mosul, porque ISIS atacó a estos pueblos y se llevó todo. La situación de estas familias en este momento es terrible", dijo el director. "Dos ancianos y cuatro recién nacidos han muerto”.

Estas eran personas bien educadas y exitosas que trabajaban duro, pero ahora tratan de hacer lo mejor en una mala situación. "Como resultado de este exilio, hombres y mujeres han perdido todo por lo que alguna vez trabajaron, dinero, coches, casas e incluso negocios", dijo el director. "Incluso los niños han perdido su derecho básico a la educación. Les servimos una comida caliente y dibujamos una sonrisa en los rostros de los niños pintando sus caras".

El ministerio está proporcionando agua, colchones, medicinas, tiendas de campaña, pan, latas de frijoles, pescado y queso. Se necesita más. Durante un período de dos semanas, el ministerio proveyó canastas familiares para 450 familias desplazadas. Cada canasta incluye un Nuevo Testamento, una Biblia para niños y un tratado evangelístico en árabe, arameo y lenguas kurdas.

Ninguno de los refugiados tiene ninguna esperanza de volver a su patria.

"Un joven dijo: "Yo nunca habría pensado en abandonar Irak, y ahora no tenemos ningún lugar adonde ir volver, no hay casas, no hay negocios, no hay escuelas y no hay automóviles".

El futuro no es claro para casi ninguno de los refugiados; no saben adónde iran o qué va a pasar con ellos.

"Algunos quieren dejar Jordania y comenzar una nueva vida en otro lugar, mientras que otros no quieren irse y esperan poder construir una nueva vida aquí", dijo el director. "Hasta que no puedan tomar decisiones, necesitan nuestra ayuda y apoyo para vivir una vida casi normal."

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