Noticias e Historias de las Misiones

Un Ministerio Comparte el Pan de Vida en Liberia

26 de noviembre de 2014

Huérfanos disfrutando una comida servida por el Ministerio Compañerismo Evangélico en Cristo.

Esta semana, mientras muchos en occidente festejan el Día de Acción de Gracias, en Liberia el virus Ébola, que ha devastado tantas vidas, también ha creado mucha hambre. Un ministerio en este país de África Occidental está luchando contra las restricciones relacionadas con el Ébola, movilizando los recursos para satisfacer el hambre, tanto físico como espiritual.

Durante 28 años James Cuffee, director del Ministerio Compañerismo Evangélico en Cristo (Christ Evangelical Fellowship Ministries – CEFM) en Liberia, ha estado satisfaciendo el hambre espiritual de las personas con el mensaje del sacrificio salvífico de Cristo. Cuffee dijo que a medida que el número de muertes por el virus Ébola se acerca a 3,000, el mensaje es aún más crucial, ya que muchos están muriendo sin conocer a Cristo, y los sobrevivientes en duelo cada vez más los buscan a él y a sus misioneros por consuelo.

"He tenido la oportunidad de animar a los habitantes, dándoles la esperanza de que Jesús está en control de la situación y que no hay necesidad de perder la esperanza", dijo Cuffee.

A pesar de los recursos limitados y la parálisis logística ocasional, como resultado de las cuarentenas y las rutas cerradas, CEFM también se esfuerza por satisfacer la creciente hambre física. Muchos comerciantes temen contraer Ébola de los clientes, y simplemente se niegan a vender cualquier cosa. La escasez de alimentos resultante ha afectado a un país con un hambre crónica.

"Recientemente vi entre cinco y 10 cuerpos tirados en las calles", dijo Cuffee. "Por el momento no hemos podido encontrar comida para comprar".

Desde el brote de la enfermedad en marzo, muchas personas han estado llegando a su ministerio diariamente buscando comida, medicinas y apoyo financiero para tratar de satisfacer sus necesidades diarias. CEFM provee alimentos y medicinas de sus limitados recursos. Cuando los movimientos están restringidos, los misioneros deben esperar oportunidades para prestar ayuda. Esforzándose por contener la propagación del virus, que comienza con síntomas parecidos a la gripe y termina con hemorragia debido a la desintegración de los capilares, los funcionarios locales a menudo han prohibido el tráfico a sus aldeas.

"En ciertos momentos el movimiento de nuestro pueblo está restringido porque muchos jefes de aldeas no permiten entrar a nadie", dijo Cuffee. "Pero por la gracia de Dios, para nosotros a veces las puertas estaban abiertas".

Según la Organización Mundial de la Salud, en las últimas semanas la propagación del Ébola en Liberia ha disminuido, pero todavía tiene la incidencia más alta con 7,069 casos y 2,964 muertes, La OMS señala que los totales podrían ser tres veces mayores. En la vecina Sierra Leona se han registrado oficialmente 6,073 casos y 1,571 muertes.

"Aunque la situación en Liberia está mejorando, hay más mujeres y niños vulnerables que necesitan asistencia urgentemente. No hay trabajo y no hay dinero para que inicien un pequeño negocio para mantenerse a sí mismas y a sus hijos, especialmente las madres solteras".

La tasa de empleo en Liberia ha bajado del 40 % al 25 % (el empleo, no el desempleo), y el 75% de la población depende de la gracia de Dios para su supervivencia. CEFM se ha preocupado mucho por los huérfanos, los niños abandonados y las víctimas de las dos guerras civiles de Liberia (1989-1996 y 1999-2003), y el Ébola ha multiplicado el número de niños que necesitan atención, un estimado de 26,000 en Liberia, Sierra Leona y Guinea.

En Liberia algunos cristianos temen contraer Ébola si asisten a los servicios religiosos.

"Los familiares de los niños cuyos padres murieron por el Ébola tienen miedo de tomarlos," dijo Cuffee. Mientras tanto, los que estuvieron en cuarentena durante 21 días, luego de ser dados de alta, son rechazados por sus comunidades porque temen que si se asocian con ellos podrían contraer el virus. Hay mucho por hacer.

Los misioneros de CEFM han estado yendo casa por casa en varias aldeas, alentando a los vecinos a que acepten a los niños rechazados, abandonados o huérfanos con el mandato de Jesús: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Además de los huérfanos, los niños cuyos padres han sido puestos en cuarentena a menudo carecen de familiares que los cuiden, y CEFM provee alimentos para ellos cuando puede.

"A pesar de los pocos recursos de que disponemos, nuestro ministerio ha estado alimentando a diario a los niños necesitados", dijo Cuffee. "Por favor, oren que el Señor provea fondos para que nuestro ministerio pueda llegar a los habitantes del pueblo que está muriendo todos los días sin conocer a Cristo. Oren que los muchos niños cuyos padres han muerto a causa del Ébola sobrevivan, que el Señor los guarde y proteja, y provea para sus necesidades diarias”.

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