Noticias e Historias de las Misiones

Los Misioneros Nigerianos Firmes Frente a la Violencia de Boko Haram

2 de julio de 2015

Restos de un templo destruido por explosivos.

Lejos de permitir que la violencia extremista islámica de Boko Haram los amedrente, los misioneros autóctonos del noreste de Nigeria han ampliado su ministerio de fundación de iglesias para satisfacer las necesidades de las personas desplazadas. Su valor ha contribuido a que varios miembros de Boko Haram se arrepientan y pongan su fe en Cristo.

Después de perder terreno ante las fuerzas del gobierno a principios de este año, los rebeldes de Boko Haram siguen arremetiendo. La fuerza militar multinacional de Nigeria, incluyendo tropas y mercenarios de Chad y Camerún, retomó grandes extensiones de territorio en el noreste de Nigeria que Boko Haram había incautado en su cruzada de seis años para imponer el Sharia (la ley islámica) en toda Nigeria. A pesar de las pérdidas, Boko Haram ha continuado su campaña de terror, matando a 2,700 personas desde el comienzo del año y a unas 300 sólo en junio.

Un ministerio evangelístico de Nigeria ha enfocado sus esfuerzos en los estados musulmanes de Adamawa, Borno y Yobe, en el noreste, que desde mayo del 2013 han estado bajo un estado de emergencia. Muchos de los miles de desplazados han huido a campamentos en Adamawa, la capital del estado de Yola. El ministerio autóctono todavía está trabajando en las aldeas del noreste de Nigeria, aunque en forma mucho más discreta, pero ha ampliado los campamentos para los desplazados internos - no sólo ofreciendo asistencia humanitaria, sino también anunciando a Cristo en un momento en que pocos se atreven a hacerlo.

El director del ministerio autóctono dijo: "En esos campamentos hay más de 70,000 personas, por lo que se convierten en campos misioneros. Estábamos acostumbrados a llegar a ellos con el evangelio, pero ahora llegamos a ellos, no sólo con el evangelio, sino con alimentos, medicinas y Biblias".

Muchas áreas que una vez fueron predominantemente cristianas ahora se han convertido en pueblos fantasmas, con templos vacíos después de que los residentes huyeron de los ataques. Aunque Boko Haram ha matado a miles de cristianos, el director dijo que muchos más musulmanes han sucumbido a sus bombardeos, y los objetivos y la metodología islamista de Boko Haram han hecho que muchos musulmanes cuestionen el Islam.

"Ellos hacen muchas preguntas: ¿Por qué Alá no lucha por sí mismo? ¿Por qué envía a estos jóvenes a morir? ¿Debemos morir así antes de que nos de la vida?" dijo él. "Aparte de eso, también preguntan: ¿Quiénes son los que están entrenando a estos jóvenes para ir a morir? ¿Por qué no van a morir ellos mismos? Hacen preguntas y llegan a conocer al Señor".

Durante los últimos 28 años Christian Aid Mission ha estado ayudando a este ministerio de 32 años de edad. El director de Christian Aid para África dijo que el ministerio continuamente ha estado llegando a los no alcanzados.

"El ministerio ha estado ayudando a las personas a conocer a Cristo, pero también ha estado capacitando y desarrollando líderes, discipulando a la gente y sirviendo en zonas difíciles", dijo.

El ministerio nigeriano dirige un seminario que capacita a jóvenes para fundar iglesias, y los graduados están mostrando altos niveles de valor y compromiso, ya que comparten a Cristo en las aldeas. En medio de las decapitaciones, los tiroteos y los bombardeos, el mensaje de salvación en Cristo encontró terreno fértil en varios miembros de Boko Haram, dijo el director del ministerio autóctono.

Tras el ataque de Boko Haram, la gente de Mubi, en el estado de Adamawa, huye a Yola, a 150 millas (241 km) de distancia.

Su fe no fue sin costo. En represalia porque un miembro se convirtió en cristiano, dijo el director, el Boko Haram le envío un vídeo mostrando el asesinato de su esposa y sus tres niños con cuchillos.

"A veces se siente confortado de tener a Jesús, pero cuando recuerda a su familia, siente que no debería estar viviendo en este mundo", dijo. "Pero lo bueno es que Dios lo ha traído a Sí mismo, y atrayéndolo a él, Dios también ha salvado algunas vidas, que este hombre habría matado".

Los ex miembros de Boko Haram están siendo discipulados en un lugar seguro lejos del centro principal de los rebeldes en el noreste, y han mostrado un fuerte interés en aprender la Biblia en profundidad, librándose de todo lo desagradable a Dios y madurando espiritualmente para poder llegar a otros musulmanes, dijo.

El Boko Haram, que anunció que se ha aliado al Estado Islámico (ISIS), ha causado estragos miles de veces. Las iglesias cristianas pusieron barreras de seguridad y siguen adorando, pero el director expresó su consternación de que el terror de Boko Haram ha apagado a tantos cristianos como los musulmanes que están cuestionando su propia religión.

"Nadie está haciendo evangelismo, la iglesia ahora está encerrada en el interior", dijo. "Entonces, ¿quién hace el trabajo? El cristianismo no es una cosa interior. Es a la vez interior y exterior. Tenemos que ir al aire libre. Cuando la iglesia no hace eso, se acaba".

Sin embargo, los graduados del seminario y otros miembros del equipo están respondiendo las preguntas de los musulmanes, y muchos musulmanes se están entregando a Cristo, dijo.

Él dijo: "Algunos de nuestros jóvenes que se graduaron y se unieron al ministerio son muy valientes. En una aldea, Boko Haram estaba matando a la gente, y nuestro misionero escapó al monte. Él me llamó desde la zarza y dijo: 'Boko Haram ha invadido y está matando a la gente, y la gente escapa al bosque y no sabe el paradero de sus hijos o de sus esposas'".

Unas horas más tarde el misionero llamó diciendo que el ejército nigeriano había llegado y atacado a Boko Haram. El director dijo que iba a arreglar que él y otros tres misioneros autóctonos a abandonaran el pueblo por una temporada. Los cuatro jóvenes se negaron a marcharse.

Cuando se les preguntó por qué, dijeron: "Mira, en esta aldea estamos ministrando a más de 100 personas. Si nos vamos, será con ellos. Si nos vamos sin ellos, entonces quiere decir que no volveremos, porque si regresamos, ¿qué mensaje del amor de Dios les diremos, que huimos cuando hubo una crisis, y ahora volvemos?"

El director dijo que los jóvenes están dispuestos a hacer lo que Dios les ha llamado a hacer en medio de las atrocidades. Como misioneros autóctonos, ministran a los que no se irán.

"En medio de lo que está pasando, gracias a Dios que aún estamos vivos y seguimos trabajando. Si la iglesia está en la clandestinidad, ¿quién conocerá a la iglesia? Se necesitan misioneros que estén tan desesperados por ganar almas que no les importe morir".

Al mismo tiempo, el ministerio ha visto disminuir sus recursos por proveer alimentos, agua y medicamentos, lo que ha abierto la puerta a la proclamación del evangelio.

"La última vez que fui a este campamento para desplazados, alrededor de 300 niños ya habían quedado huérfanos", dijo el director. "El gobierno está implorando que la gente ayude a alimentar a los niños y los envié a la escuela".

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