Noticias e Historias de las Misiones

Vastas Áreas de Birmania han Sido Afectadas por Inundaciones y Deslizamientos de Tierra

20 de agosto de 2015

Una señal de bienvenida de la región Sagaing está sumergida bajo el agua.

Muchos habitantes de Birmania siguen a flote en medio de las aguas en botes que transportaban suministros vitales para la supervivencia, mientras que otros regresan a hogares y campos enterrados en el barro.

Las recientes inundaciones han causado daños en un área más amplia que el ciclón Nargis de 2008, que mató a más de 140,000 personas y está considerado como el peor desastre natural en la historia de Birmania.

David (apellido retenido por razones de seguridad), el director de un ministerio autóctono de Birmania dijo: "A pesar de que el ciclón Nargis fue el peor desastre en la nación, sin embargo fue un evento localizado que sólo afectó el delta del rio Irrawaddy. Esta inundación se extendió a través de toda la mitad occidental de la nación. Cubre tres de las cuatro regiones conocidas como el 'tazón de arroz' de Myanmar".

A diferencia de Nargis, la inundación que comenzó en julio ha sido gradual, dando a los residentes tiempo para escapar. Al menos 103 personas han muerto.

Él dijo: "El número de víctimas es sorprendentemente bajo, pero el daño a las tierras agrícolas, los animales y las propiedades es enorme".

Se esperan más lluvias monzónicas, y los deslizamientos de tierra siguen cortando las rutas de transporte y aplastando hogares. Familiarizados con el terreno sumergido y sus habitantes, los misioneros autóctonos que comparten su dolor se encuentran en una posición privilegiada para ayudar.

David dijo: "En muchas de las regiones más afectadas hemos trabajado durante los últimos nueve años. Conozco bien la región y varias de las iglesias que fundamos están en esas áreas. En una de nuestras congregaciones hermanas 28 familias perdieron sus hogares, ya sea en parte o en su totalidad".

El 16 de julio las lluvias monzónicas comenzaron a hinchar los ríos y arroyos de Birmania. Un sistema de tormentas en el océano Índico el 30 de julio fue actualizado como ciclón (un huracán en el Océano Índico norte) y llamado Komen. La primera semana de agosto el ciclón Komen arrasó Birmania. Unos 1.2 millones de acres de campos de arroz fueron destruidos por las inundaciones en todos menos dos de 14 estados de Birmania, y se dice que destruyó al menos 17,000 hogares. Según las Naciones Unidas, que en 2008 dijo que ciclón Nargis había "gravemente afectado" a 1.5 millones de personas, ahora ha dicho que estas inundaciones ya han "afectado severamente" a más de 1 millón de personas.

La ayuda internacional está llegando, y las organizaciones locales hacen la mayor parte de la distribución. Los ministerios autóctonos asistidos por Christian Aid Mission llevan comida, ropa y agua purificada a personas varadas en Rakhine, Chin y otros estados. George (apellido retenido por razones de seguridad), el director de un ministerio autóctono, dijo: "Ellos reciben un poco de ayuda de las iglesias y otras organizaciones, pero la ayuda es muy pequeña para ellos porque su necesidad es tan grande. Oremos también por la reconstrucción de sus familias, casas y la educación de sus hijos".

Como los agricultores han perdido los arrozales, el ganado, las casas y miembros de la familia, las necesidades son abrumadoras.

Él dijo: "Todos los días debemos dar arroz y otros alimentos a 822 personas afectadas por las inundaciones en la aldea Kanan, en el municipio Tamu, en la región Sagaing. En otros pueblos también hay una gran cantidad de personas indefensas. En áreas de Kalay hay mucho que hacer. También en el estado de Rakhine, el municipio Matupi en el estado de Chin y en otros lugares necesitan ayuda".

Entre el 26 de julio y el 1 agosto un aguacero golpeó al pueblo Kanan por dias, haciendo que el río Kanan se desbordase y destruyera 313 viviendas. George dijo que las inundaciones se llevaron a 103 de esas casas y dejaron otras 210 enterradas en el barro.

"Durante esos días y noches", una de las víctimas le dijo a George, "estábamos muy ocupados luchando para transportar y mover nuestras propiedades y pertenencias, y muchos lloraban, con miedo - no podían decir nada".

Algunos de los misioneros autóctonos de Birmania deseosos de proveer alivio a sus compatriotas predominantemente budistas también han perdido sus propiedades.

"Nuestros misioneros también tienen problemas por la inundación en sus áreas, junto con su gente", dijo George. "A menudo nos llaman por teléfono pidiendo ayuda".

Además de proveer alimentos y ropa, el ministerio planea ayudar a las familias a reconstruir sus hogares. La inundación destruyó todas las casas en la aldea Laibung (40 casas), mientras otras seis fueron arrasadas por los deslizamientos de tierra. George dijo que el diluvio también destruyó un templo. Los residentes huyeron al estado Chin, cerca de Tedim, donde están en extrema necesidad.

"Estamos haciendo lo que podemos para ayudar a las víctimas", dijo. "También queremos ayudar a la gente en Hakha, en el estado de Chin, que todavía sufre a causa de un gran terremoto tres semanas atrás. Muchas casas se derrumbaron y muchas personas debieron irse a otros lugares. Ellas necesitan comida, agua, ropa y mantas".

Al menos 17,000 casas han sido destruidas en el desastre.

David dijo que su grupo visitó a las víctimas en la zona Magway a orillas del río inundado Irrawaddy, en el centro de Birmania, donde su ministerio ha fundado iglesias y perforado más de 300 pozos. Con la ayuda de una iglesia local, el ministerio pudo comprar bolsas de arroz y otros víveres y entregarlos sin problema, dijo. Además, una enfermera de su centro de ministerio en Yangon acompañó al equipo del ministerio y trató a unas 150 personas con medicamentos donados o comprados localmente.

El gobierno declaró un estado de emergencia en el estado Chin y otras tres zonas de desastre, e hizo un llamamiento a la ayuda internacional.

David dijo que cuando la línea dura líderes locales budistas se hizo cargo de las donaciones de las grandes ciudades, hubo informes de que a los cristianos se les había negado la ayuda. Un misionero del ministerio identificado como Naw dijo que cada vez que iba a un centro de donaciones para pedir artículos de socorro, los líderes del pueblo le decían que se habían acabado.

"Pero pronto me di cuenta de que la gente que venía después de mi caminaba a casa con grandes bolsas llenas de artículos de primera necesidad", dijo Naw. "Pensé que sólo me ocurría a mi hasta que compartí eso en la reunión de oración, y casi todos nosotros tuvimos una experiencia similar. Entendimos por qué a menudo volvemos con las manos vacías o con la mitad de lo que nos corresponde. También sabemos que nuestro líder local está en contra de que adoremos a Jesús. Él ha estado tratando de darnos problemas, así que esto no es una sorpresa ".

Los ministerios cristianos, por el contrario, ven una oportunidad de servir a sus compatriotas budistas con la ayuda y el mensaje salvador de Cristo. David dijo que el desastre está permitiendo que se construyan puentes de confianza en este país 80 % budista.

David dijo: "En una aldea tuve la oportunidad de reunirme con los habitantes del pueblo y discutir cómo podríamos ayudarlos en su lucha por la supervivencia. Este era un pueblo budista, sin un solo cristiano en medio de ellos".

George pidió ayuda para satisfacer sus necesidades físicas y espirituales.

Él dijo: "Por favor, oren con nosotros para que podamos ayudarles a conocer al verdadero Dios y al evangelio a través de nuestras buenas obras, y también para mostrarles el amor de Dios. Como dijo Jesús: 'Vosotros sois la luz del mundo'. Sí, tenemos que mostrar la luz de Jesús a las víctimas".

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