Noticias e Historias de las Misiones

Los Evangelistas de Birmania Superan Obstáculos

21 de enero de 2016

Members of a house church listen to gospel preaching in Burma.
Los miembros de una iglesia casera en Birmania escuchan la predicación del evangelio.

A pesar de las montañas escarpadas, la oposición y una nueva ley que estipula que el gobierno debe aprobar todas las conversiones religiosas, el líder de un ministerio autóctono de Birmania (Myanmar) dice que el Espíritu Santo no ha aminorado Su marcha.

"Dios se está moviendo más rápido que nunca en nuestro país, entre los pocos elegidos de los birmanos y los animistas Karen", dijo el líder, cuyo nombre hemos omitido por razones de seguridad. "Nuestros misioneros están capacitando a los nuevos cristianos sobre cómo compartir el evangelio entre su propia gente, y sobre cuán cercano está Su regreso".

El gobierno da un estatus especial al budismo, ampliamente practicado entre la mayoría birmana, y el líder del ministerio dijo que se maravillaba por las incursiones del evangelio entre los birmanos en los dos últimos años. Los grupos minoritarios, como los Karen, también están aceptando cada vez más a Cristo, y el ministerio ha tenido éxito en alcanzar al grupo étnico Kayan, al subgrupo Padaun y a otros grupos étnicos.

El alcance a los Kayan comenzó en el 2014 en el estado de Shan oriental. "El viaje es muy duro para el evangelista del ministerio en la zona, que debe viajar por terrenos escabrosos", dijo el líder.

"Los Kayan dicen que si llegan a ser cristianos provocan al espíritu de sus antepasados y les pueden suceder cosas malas, pero poco a poco están aprendiendo que Dios es el Dios más poderoso y los protegerá", dijo. "Así que la oración y las respuestas a las oraciones son un testimonio vivo para ellos, y 16 adultos han recibido al Señor y fueron bautizados".

Aunque el arrepentimiento personal, el impulso del Espíritu Santo y los encuentros con Cristo tienden a tener lugar fuera de los controles burocráticos, el 26 de agosto del 2015 el presidente Thein Sein firmó la Ley de Conversión Religiosa, que tiene por objeto restringir las decisiones religiosas. La ley estipula que aquellos que desean cambiar sus creencias deben someterse a una entrevista y participar en estudios religiosos de hasta 90 días, antes de que puedan obtener la aprobación de las juntas establecidas en los municipios.

Según la Comisión Sobre Libertad Religiosa Internacional, el castigo por solicitar convertirse "con la intención de insulto, falta de respeto, destrucción o abuso de la religión" es de hasta dos años de cárcel, y se teme que esta disposición podría ayudar a los miembros de las religiones abandonadas a presentar cargos criminales vengativos contra los que los han dejado.

Ampliamente condenada por la comunidad internacional de derechos humanos, la nueva ley obliga a los que tratan de convertirse a proveer a las juntas municipales de registro una amplia información personal y responder a preguntas intrusivas.

El líder del ministerio autóctono dijo: "Rueguen por nosotros con fervor; no sabemos cuánto tiempo la situación va a estar calma. Las cosas están cambiando rápidamente, van de mal en peor. Tenemos que golpear el hierro mientras está caliente".

La nueva ley añade más obstáculos para el avance del mensaje de Cristo en los pueblos donde los misioneros autóctonos ya enfrentan amenazas, privación y violencia por parte de los monjes budistas, los seguidores de creencias animistas y los funcionarios locales. Algunos misioneros autóctonos encuentran que el alcance a ciertas áreas sería demasiado difícil de soportar. El líder del ministerio había estado orando para que dos jóvenes birmanos que recientemente aceptaron a Jesús compartieran su fe en algunas de las 40,000 aldeas birmanas del país que el evangelio todavía no ha alcanzado.

"Los dos jóvenes birmanos, que antes estaban interesados en llegar a las aldeas birmanas, renunciaron a la idea, diciendo que la situación es demasiado arriesgada", dijo.

Al mismo tiempo, los miembros veteranos de su equipo han seguido adelante. Después de anunciar a Cristo a 2,000 personas en diversas áreas en tres distritos, 67 personas aceptaron a Jesús. Un evangelista que dirigió la capacitación bíblica en una ciudad no revelada de la división Irrawaddy, donde el ministerio ha fundado iglesias caseras, informó que 60 estudiantes están dispuestos a compartir su fe casa por casa, pero discretamente, ya que ni siquiera pueden compartirla en sus propios hogares.

"Su capacitación ayudó a 60 estudiantes que son jóvenes y aún viven en sus casas", dijo el director. "Ellos todavía están bajo el cuidado de sus padres y no se atreven a revelar que han recibido del Señor. Si lo hicieran serían repudiados por sus familias".

A Padaung woman with traditional brass rings on her neck listens to a gospel presentation.
Una mujer Padaung con los anillos tradicionales de metal en el cuello escucha una presentación del evangelio.

El evangelista que dirigió la capacitación bíblica ha fundado siete iglesias, y otro miembro del equipo del director ha fundado seis.

"El está llegando a todos los hogares birmanos a los que se acerca, y su iglesia tiene 83 miembros de diferentes nacionalidades", dijo. "Muy a menudo he visitado su iglesia y predicado la Palabra de Dios. Su integridad y fidelidad es sin medida y ama mucho al Señor. He trabajado con él por los últimos 20 años, y él está activo y sirve fielmente al Señor".

Tras las extensas inundaciones del año pasado, el ministerio ha seguido entregando ayudas. Recientemente los equipos proveyeron arroz, ropa y medicamentos, y ayudaron a construir pequeñas casas en seis aldeas devastadas por deslizamientos de tierra. Además, el ministerio cuida a 64 niños en dos casas.

Además del alcance a las etnias Karen y Kayan, el ministerio envío miembros del equipo a anunciar a Cristo a la etnia Asho Chin dispersa en diversas áreas del distrito Thayetmyo, en la región Magway del centro de Birmania. El director dijo que de acuerdo al Proyecto Josué, el segmento religioso más grande de los Asho Chin es budista (40 %) mientras que muchos otros son animistas que adoran a los espíritus.

Según el Proyecto Josué, alrededor del 25 % de los Asho Chin son cristianos evangélicos, mientras que otro 30 % pertenece a otras tradiciones cristianas, y el líder del ministerio describió a aquellos miembros como cristianos nominales. Él pidió oración para que el evangelio rompa las barreras de los Asho Chin.

Él dijo: "Hasta el momento, entre los animistas, una anciana recibió al Señor. Los Asho Chin no se apresuran a cambiar, pero poco a poco sus ojos se abrirán. Por favor envíen más ayuda, para que podamos enviar a predicadores mientras la temporada es buena".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 715MTM ¡Gracias!

Ayude a los misioneros autóctonos a difundir el evangelio.
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