Noticias e Historias de las Misiones

Los Refugiados Sirios Sufren en el Crudo Invierno

4 de febrero de 2016

Refugee children await help at a tent camp in Adana, Turkey.
Niños refugiados esperan ayuda en un campo de carpas en Adana, Turquía.

El director de un ministerio autóctono de Turquía informó que mientras el hambre estaba conduciendo a algunos niños a comer el moco de sus narices en un campo de refugiados, dos sirios y una mujer embarazada murieron en el campo improvisado a causa de la gripe porcina.

En lo que muchos consideran uno de los inviernos más fríos de Turquía de la historia, el director supo que las tres personas no identificadas que murieron el 2 de enero en el campo cerca de la ciudad sureña de Adana no estaban relacionadas entre sí, y una de ellas era una mujer con un embarazo de cuatro meses. El director del ministerio turco, cuyo nombre es omitido por razones de seguridad, dijo que un médico confirmó que los tres murieron a causa del virus H1N1, la "gripe porcina". De acuerdo con funcionarios del gobierno, en los últimos tres meses el virus ha afectado a cerca de 500 personas en Turquía, matando al menos a 57.

Cada semana el equipo del director visita dos campos de refugiados no oficiales, uno en Adana y otro fuera de la ciudad. Él dijo que un refugiado recientemente llamó pidiendo suministros, lamentando que no tenía nada que dar a su familia para comer.

"El refugiado siguió diciendo que somos los únicos que les ayudan. Ellos no pueden trabajar en invierno en el campo, y los niños están comiendo sus propios mocos. Yo estaba sin palabras, no pude hablar durante 20 segundos. No sabía qué decir. Él dijo que es muy difícil ver a niños morir y no poder hacer nada – ellos mueren de hambre y de frío".

Muchos de los refugiados en los campamentos no oficiales viven en el suelo desnudo, y sus hijos carecen de zapatos y calcetines. Los recién nacidos carecen de fórmula para bebés y sus madres están demasiado desnutridas para proveer leche materna.

Los campamentos, uno con alrededor de 600 personas en 85 carpas y otro con alrededor de 7,000 personas en más de 1,200 carpas, no reciben ninguna ayuda de Turquía, que por otra parte ha sido el país más acogedor en la región. Según los informes, más de 2.3 millones de refugiados sirios están registrados en Turquía, con cerca del 9 % de las personas viviendo en campos de refugiados. El resto se distribuye alrededor de las ciudades de Turquía en busca de viviendas baratas, alimentos y formas de llegar a Europa.

Los refugiados en Turquía, entre otros, siguen desafiando el áspero mar Egeo en invierno intentando llegar a Grecia. El sábado 30 de enero, 37 refugiados murieron cuando su barco proveniente de Turquía se hundió frente a la isla griega de Lesbos. El 28 de enero al menos 24 migrantes se ahogaron frente a la isla de Samos, incluyendo 10 niños. Cuando volcó, el bote transportaba a 45 personas. Cuando encontraron los 24 cuerpos, once personas seguían desaparecidas, mientras que 10 personas fueron rescatadas.

El 22 de enero 44 personas murieron en las aguas agitadas cuando tres barcos de refugiados de Turquía con destino a Grecia se hundieron frente a las islas de Farmakonisi y Kalolimnos En las primeras cuatro semanas del 2016, al menos 200 personas murieron en las aguas invernales, mientras más de 46,000 refugiados llegaron a las costas griegas. Según las Naciones Unidas, el año pasado Grecia recibió más de 850,000 refugiados.

La desesperación que los impulsa a tomar tales riesgos se puede ver en los campos que han surgido espontáneamente en Adana. Muchos niños y ancianos sufren de bronquitis o neumonía. Ellos necesitan medicinas, leña para cocinar y otros artículos, dijo el director, cuyo ministerio es apoyado por Christian Aid Mission.

El director dijo: "Necesitamos más de 150 calentadores, más de 300 mantas, fórmula para bebés, pañales, calcetines y zapatos, agua potable y alimentos. Ellos están sufriendo, y cuando nos ven, piden alimentos. El agua de lluvia ha fluido en sus carpas, por lo que les es imposible dormir en el suelo".

"Nos llevó todo el día visitar 500 carpas, una por una - a veces a causa del barro que nos impedía caminar, y no pudimos entrar en todas las carpas", dijo. "Una gran cantidad de familias acaba de llegar al campamento, y tratan de construir carpas con mantas viejas para evitar que el agua fluya desde la parte superior, pero el agua fluye por debajo de la carpa".

Más de 60 refugiados recién llegados carecen de medios para sobrevivir, dijo.

"No tienen ningún calentador, ni colchón, ni manta, nada en sus manos", dijo. "Además, casi el 90 % de los niños carece de zapatos. El invierno es muy duro y frío para los refugiados".

En una carpa los misioneros vieron a tres niños refugiados, tres hermanos, sentados en el suelo comiendo pan seco.

A refugee woman is overjoyed to receive a heater from an indigenous ministry distributing supplies in Adana, Turkey.
Una refugiada feliz luego de recibir un calentador de un ministerio autóctono que distribuye ayuda en Adana, Turquía.

El director dijo: "Cuando le pregunté a la madre por qué estaban comiendo sólo pan seco, ella dijo: '¿Qué más les podemos dar? No tenemos fórmula para bebés'. Fue muy difícil escuchar esto de una madre".

Mientras proveen para sus necesidades físicas urgentes, el equipo del ministerio también distribuye Biblias, ya que comparten acerca de Cristo.

El director dijo: "Estamos visitando a los refugiados uno por uno para predicar el evangelio y enseñarles la Biblia, para que puedan aceptar a Jesús como Salvador. Vamos poco a poco, pero todo sucede como Dios quiere. Dos sirios han aceptado a Jesús, y también hay personas que hacen preguntas acerca de las Biblias que les dimos junto con las cajas de comida".

Él pidió oración por fuerza emocional para los miembros del equipo mientras son testigos del sufrimiento de los refugiados y las deplorables condiciones en que viven, y mientras escuchan historias de supervivencia.

Él dijo: "Es desgarrador verlos tratando de sobrevivir. Tenemos que actuar con rapidez para proteger a estas personas agraviadas. Ellos están sufriendo terriblemente, y como creyentes tenemos que ayudarles en esta época de invierno. Creemos que el Señor puede hacer todo por ellos, pues para Dios nada es imposible. Por favor, oren por nosotros y por ellos, que el Señor provea para sus necesidades".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 400REF ¡Gracias!

Ayude a satisfacer las necesidades físicas / espirituales de los refugiados del Medio Oriente.
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