Noticias e Historias de las Misiones

Batallas Espirituales en Sri Lanka

11 de febrero de 2016

Sri Lankans worshipping in small, crowded sanctuary.
El reino de Dios está penetrando en los corazones de la gente de Sri Lanka.

Mucha gente en las zonas rurales de Sri Lanka incorpora rituales espiritistas para apaciguar a los demonios con la esperanza de expulsar las enfermedades, pero los misioneros autóctonos están ofreciendo una alternativa poderosa.

En Sri Lanka, un país insular, al sur de la India, el 70 % de las personas son budistas y el 13 % hindúes, pero la Operación Mundial llama a orar contra los poderes espirituales y los principados que influyen en gran medida en esas religiones.

"Por debajo de las capas del budismo y el hinduismo hay un antiguo cóctel de espíritus, dioses y demonios", declara el manual autorizado de misiones.

Según la prensa local, la mayoría de las personas del país atribuyen poderes no sólo a las imágenes del infame "Ojo maligno", sino también a la "Boca maligna", lo que los lleva a usar máscaras Gara Raksha en el baile ritual para desviar la desgracia. De acuerdo a un periódico dominical de Sri Lanka, originalmente Gara fue un demonio llamado Gara Yakka, pero con buenas obras finalmente fue elevado al panteón de los dioses.

Según el periódico, la gente del campo en Sri Lanka todavía cree que los demonios tienen el poder de causar numerosas enfermedades.

La gente cree que ciertos demonios (Yakkas) causan diferentes enfermedades: Riri Yakka, causa enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre; Kalu Yakka, dolencias de las mujeres y los niños; Ahimana Yakka, enfermedades mentales; Suniyam Yakka, parálisis. En rituales agotadores, el yakka es representado por un bailarín con la máscara designada, mientras un chamán recita versos y golpea un tambor para expulsar al demonio. Se dice que el demonio deja al paciente después de recibir la ofrenda.

En medio de esta niebla de fuerzas oscuras, el líder de un ministerio con sede en Colombo, la capital, ha capacitado a más de 100 misioneros autóctonos que han llevado sanidad y la salvación a gente de las zonas sur, central y occidental de la nación, invocando el poder de Jesucristo como Señor. Un misionero autóctono capacitado por el director dijo que él y otros miembros del equipo recientemente encontraron en una pequeña ciudad en el sur de la provincia a una mujer en las garras de una fuerza malévola.

"La señora estaba poseída por un espíritu maligno y estaba enferma", dijo el misionero autóctono, un pastor de área. "Dios la liberó y la sanó por Su gran poder. Otra persona estaba paralizada y no podía hablar. Fuimos a su casa, compartimos las Buenas Nuevas y oramos. Dios milagrosamente dio completa y divina sanidad".

El pastor también encontró una pareja tan profundamente en deuda que planeaba suicidarse.

"Nos encontramos con ellos, compartimos las Buenas Nuevas y oramos por ellos", dijo. "Gracias a Dios, que respondió a su problema, han cambiado de opinión".

En una localidad no revelada del sudoeste un pastor capacitado por el ministerio dijo que Dios ha tocado a varias personas.

"Una señora tenía un problema mental", dijo. "Su familia gastó casi 450,000 rupias [US $ 3,050] tratando de ayudarla, pero no hubo curación. Cuando oyeron acerca de Dios, fuimos y oramos por ella. Dios le dio sanidad completa y ahora asiste a la iglesia".

Hace menos de seis meses un misionero recientemente capacitado fue a una zona no revelada y encontró malicia en la población local. Él dijo que las Buenas Nuevas que llevó ayudó a superar la mala voluntad inicial, y conociendo a Dios ha traído sanidad a los aldeanos.

"Una mujer de 36 años de edad estaba embarazada, y cuando fue a ver al médico, éste le dijo que cuando diera a luz a su hijo iba a morir", dijo. "Cuando regresó a su casa estaba luchando en su mente. Compartí el evangelio y oré con ella. Gracias a Dios, ahora la madre y el niño están bien".

Un pastor que fue entrenado y enviado a trabajar en un pequeño pueblo de la Provincia del Sur dijo que en los últimos meses Dios ha hecho muchos milagros.

"Un ciego recobró la vista, y muchas personas poseídas y personas enfermas recibieron sanidad y liberación divina", dijo. "Nuestro gran problema es que en nuestra ciudad no hay templos para celebrar los cultos. Tenemos muchos miembros".

La oposición local a la construcción de templos es fuerte, pero el director del ministerio autóctono dijo que hay un edificio disponible que costaría US$ 21,000.

Aunque muchos en la zona han recibido a Cristo, la iglesia no ha podido visitar algunas aldeas, porque los gerentes de las plantaciones de té no lo permiten. El director del ministerio autóctono dijo que la mayoría de las plantaciones de té en el sur de Sri Lanka son propiedad de budistas firmes.

Él dijo: "No les gusta el cristianismo. Si la gente se vuelve cristiana no va a trabajar el domingo. Para ellos es un problema. Algunas plantaciones son muy estrictas y no permiten a extranjeros en las plantaciones de té".

Del mismo modo, en una localidad no revelada por motivos de seguridad, un pastor dijo que es muy difícil anunciar a Cristo, porque en la zona los hindúes acosan a las personas que van al culto cristiano.

"Algunos hindúes le dicen a la gente: 'Si usted se convierte en cristiano va a morir pronto'", dijo. "Esto es un obstáculo para mi ministerio. De todos modos Dios ha traído a muchos niños con quienes compartir el evangelio. A través de estos niños puedo visitar a sus padres".

La mayoría los cingaleses de Sri Lanka son budistas Theravada, mientras que la mayoría de los tamiles, la mayor minoría étnica, son hindúes. El ministerio autóctono asistido por Christian Aid Mission trabaja entre los cingaleses y los tamiles, con alrededor del 70 % de su extensión dirigida hacia los tamiles hindúes, que han sido más sensibles al evangelio que los cingaleses budistas.

El director del ministerio, que entrena a estos misioneros autóctonos, dijo que recibió a Cristo después de una curación milagrosa. Aunque sus padres eran cristianos, a los 23 años todavía se resistía a Cristo, cuando cayó gravemente enfermo. Los médicos le dijeron a su familia que él necesitaba una operación o moriría.

"Siendo pobres y sin educación, mis padres se opusieron a esto, temiendo que la cirugía me mataría", dijo. "Me di cuenta de que no había nada más que hacer excepto orar. Yo no sabía cómo orar, y todo lo que dije fue: 'Si me puedes curar creeré en ti'. Dentro de una semana estaba sanado, sin una operación, y ni siquiera medicación. Con la ayuda de mis padres acepté a Jesucristo como mi Salvador personal y le entregué mi vida".

Aunque muchos en Sri Lanka reciben a Cristo luego de una sanidad, en algunos casos la conversión viene primero. Un pastor de la ciudad sureña de Yakkalamulla dijo que una familia en una iglesia casera estaba en las garras de Satanás.

Sri Lankan children having Sunday school outside.
Escuela dominical en una iglesia de una aldea de Sri Lanka.

"Me encontré con la familia y compartí las Buenas Nuevas con ellos", dijo. "Alabado sea Dios, que los libró del poder de Satanás. Ahora vienen a la iglesia. En los últimos seis meses 14 personas aceptaron a Jesús y recibieron el bautismo en agua".

Del mismo modo, en una ciudad centro-sur de la provincia de Sabaragamuwa, un pastor informó que una niña de 13 años de edad fue sanada sólo después del arrepentimiento.

"Después de que compartimos la Palabra de Dios, ella confesó sus pecados, y aceptó a Jesús", dijo. "Después de eso Dios la sanó y la libró espíritu malo".

En los últimos años el director del ministerio viajó por todo el país entrenando a misioneros autóctonos en seminarios de tres días, pero dijo que ya no hay fondos para eso. Ahora se conforma con entrenar a siete misioneros la última semana de cada mes durante cinco días en el centro del ministerio.

El ministerio necesita ayuda para los seminarios de capacitación, para la construcción de templos de las iglesias que los misioneros han fundado y para tres nuevos misioneros que se unirán al equipo de 10 miembros que ayuda al director a evangelizar, conducir reuniones al aire libre y organizar grupos celulares e iglesias.

"Contraté a tres nuevos misioneros para extender nuestro ministerio. Oré muchos años, pero este año di un paso de fe", dijo. "Por favor oren por la providencia de Dios. Ya no estoy en buena forma física, pero Dios me da fuerzas para el ministerio. Por favor, oren por mí".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 701HML ¡Gracias!

Ayude a capacitar a fundadores de iglesias en Sri Lanka.
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