Noticias e Historias de las Misiones

Milagros Durante la Crisis en Siria

25 de febrero de 2016

 A displaced Syrian mother and her children.
Una madre siria desplazada y sus hijos enfrentan un futuro aterrador.

En medio de una crisis humanitaria que según los líderes europeos es la peor desde el final de la Segunda Guerra Mundial, los civiles que luchan por sobrevivir en Siria han sido testigos de milagros, aunque los observadores creen que será un milagro que el alto el fuego programado se mantenga.

Los funcionarios de Estados Unidos anunciaron esta semana que la Casa Blanca había llegado a un acuerdo con Rusia sobre un plan para un alto el fuego parcial entre los grupos de oposición sirios y el gobierno de Bashar al-Assad, aunque pocos tienen esperanza de que el mismo ponga fin a la violencia. Condicionalmente aprobado por Assad y un grupo paraguas de la oposición, el plan excluye a grupos terroristas como el Estado Islámico (ISIS), y los términos y condiciones, como por ejemplo cómo se resolvería la demanda de EE.UU. de deponer a Assad mientras Rusia lo sigue apoyando, no han sido revelados.

El plan llama a un cese de hostilidades este fin de semana.

Según un reciente informe de la Unión Europea, tras cinco años de guerra civil que han devastado la economía y la infraestructura del país, y después de semanas de lucha que han cortado la ayuda humanitaria a cientos de miles de civiles, unos 13.5 millones de sirios necesitan asistencia urgente. Entre los necesitados, unos 4.6 millones de personas se encuentran en zonas de difícil alcance, incluyendo más de 480,000 que están sitiados. La semana pasada las Naciones Unidas comenzó a entregar alimentos, medicamentos, equipo médico y otros artículos, para cuatro zonas sitiadas con 90,000 personas.

A pesar de los peligros de permanecer en el país, los ministerios cristianos autóctonos tienen redes de suministro en el lugar para continuar la ayuda y llevar el mensaje de la salvación en Cristo, pero la financiación no ha seguido el ritmo de las necesidades en aumento.

"Es terrible", dijo un misionero de un ministerio autóctono de Siria. "Estamos pidiendo dinero prestado a todas partes para poder comer, y no hemos recibido ningún salario".

El director de un ministerio libanés en Siria dijo que un equipo de 21 personas sirve fielmente a las comunidades de mayoría musulmana en el país en conflicto, y están viendo un nivel sin precedentes de personas que reciben a Cristo.

"Este año nos han faltado gravemente fondos en todos nuestros ministerios sirios, y esto me preocupa", dijo. "Debido a que no tienen fondos para los costos del transporte, no pueden viajar a las áreas del ministerio donde sirven. También necesitan fondos para hacerse cargo de gastos médicos urgentes o enfermedades que se presentan. En sus voces oigo mucha desesperación".

Durante un culto el miembro de un equipo vio que una mujer alimentaba a su hijo de 7 meses de edad con una sustancia de aspecto extraño, y le preguntó qué era. La madre se puso a llorar, diciendo que solo tenía yogur diluido con agua para alimentar a su hijo.

"Ella explicó que no tenía ningún dinero para alimentar a su bebé", dijo. "Por desgracia, esta triste historia es muy común en Siria. La gente está realmente luchando, y a menudo oímos que simplemente no tienen suficiente comida".

Otra madre siria, identificada sólo como Majida, después de que su familia se quedó sin comida, fue a Dios en oración.

El director dijo: "Ella oró: 'Señor, sé que nunca nos has defraudado. Necesitamos alimentos para nuestra familia'. Más tarde ese día, mientras caminaba, encontró algo de dinero en el suelo. Estaba tan contenta de que Dios hubiera respondido a su oración de esa manera creativa, que comenzó a saltar de alegría".

Majida se apresuró a comprar pan para su familia, y cuando sus vecinos le preguntaron de dónde había sacado el dinero, ella respondió: "Dios me lo envió".

"Ellos la presionaron para que les dijera cómo era posible, y ella comenzó a compartir su fe y a orar con ellos", dijo el director.

Los musulmanes desesperados en Siria que oyen de curaciones milagrosas son atraídos a las comunidades cristianas. Una madre llamada Nínive llevó a su hija de 2 años de edad, que estaba paralizada, a una reunión de uno de los equipos de ministerio para que oraran. Tratando de no ofenderla, el líder del ministerio le advirtió que iban a orar en el nombre de Jesús.

"Lo que sea necesario", respondió Nínive llorando. "¡Simplemente hagan lo que puedan!"

El director del ministerio dijo: "El líder del equipo le explicó: 'Cuando oramos, oramos a un Dios vivo'. Él le explicó el evangelio y ella aceptó a Cristo. Nivine incluso comenzó a venir a las reuniones con su hija".

En los días siguientes el grupo continuó orando por la niña.

"Unas dos semanas más tarde, cuando Nivine estaba adorando durante una reunión con su hija a su lado, vio que la niña sonreía", dijo el director. "Entonces se dio cuenta de que sus manos se movían ¿Era un sueño? Pero su hija continuó moviéndose. ¡Era verdad! ¡Estaba sana!"

Otra madre, Aveen, junto con su marido, Mohamad, y sus siete hijos, son parte de una iglesia en una localidad no revelada de Siria. Mohamad acaba de perder su trabajo.

"Ellos están cansados de luchar", dijo el director. "Lo que nos sorprende más acerca de esta familia es que Aveen y Mohamad provienen de familias musulmanas muy fanáticas que desean apedrearlos hasta la muerte y, sin embargo, sin temor muestran su fuerte amor por el Señor. A pesar de la dificultad de sobrevivir sin trabajo y la amenaza de persecución, tienen el coraje y el deseo de compartir el evangelio con todo el mundo que les rodea".

Syrian boy smiling.
Un niño sonríe durante un programa infantil organizado por un ministerio autóctono de Siria.

Los incidentes de sanidades y el brillo de la salvación contrastan con el fondo oscuro del aumento de la violencia. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en el Reino Unido, ISIS se atribuyó responsabilidad por las explosiones en Damasco del 21 de febrero en el que murieron al menos 87 personas, y los coches bomba en Homs donde murieron al menos 59 civiles. Se sospecha que el 22 de febrero las fuerzas rusas atacaron un hospital de Médicos Sin Fronteras en el que murieron 25 personas. Rusia rechaza cualquier responsabilidad.

En medio de tales atrocidades, un musulmán llamado Amad oyó hablar de un lugar en su ciudad donde se ora, y algunos se sanan. El empeoramiento de la enfermedad de la piel de uno de sus hijos lo llevó a visitar ese lugar.

"En un momento de valentía llevó a su hijo a la reunión, y los creyentes oraron por él", dijo el director del ministerio. "¡Al día siguiente, el niño se despertó con su piel sana! Sin duda fue un milagro. Toda la familia ha llegado a creer en el Señor y quieren ser bautizados".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 414JFK ¡Gracias!

Apoye el alcance físico y espiritual en Siria.
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