Noticias e Historias de las Misiones

La Simiente de Abraham Bendice a Otra Nación

21 de abril de 2016

Un maestro guía a aldeanos a través de la Biblia en la provincia de Mindanao, Filipinas.

En una aldea de las Filipinas, donde la gente no tenía conocimiento del Dios de los hebreos, un ministerio autóctono siguió el ejemplo del apóstol Pablo en el Areópago y comenzó con la creación (Hechos 17: 22-31), y luego continuó en orden cronológico a través de las escrituras hebreas hasta el Nuevo Testamento.

Pueden haber tardado ocho meses en llegar a los sufrimientos de Jesús, pero para entonces un pueblo entero estaba en el borde de su asiento colectivo, esperando ver lo que sucedería a continuación. El ministerio autóctono había construido una relación tan fuerte con uno de los grupos étnicos Manobo del norte de Mindanao que todos los aldeanos, incluyendo los niños, asistían al estudio bíblico.

En las sesiones de los viernes, sábados y domingos, ellos escucharon la enseñanza de los relatos bíblicos. Las poderosas historias de la descendencia de Abraham comenzaron a revelar la promesa de Génesis 22:18, "En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra". Los misioneros autóctonos que presentaron la Biblia cronológicamente eran culturalmente cercanos al grupo étnico, hablaban la misma lengua y comprendían su cultura, y sentaron las bases de la obra redentora de Dios.

El director del ministerio, cuyo nombre es omitido por razones de seguridad, dijo: "La semana anterior a la presentación del evangelio fue una semana de suspenso. Todo el mundo estaba a la espera de lo que le sucedería a Jesús después de que fue detenido por los líderes judíos. Para hacer la enseñanza de esa noche más viva, el maestro introdujo un breve video del sufrimiento y la crucifixión de Jesús de la película 'La Pasión de Cristo'".

En este país, que es 92 % cristiano, la mayoría de las personas son católicas, a menudo mezclan las creencias animistas nativas en su práctica y no son conscientes de la salvación por fe. En ese pueblo no revelado de Mindanao, la gente en gran medida animista no tenía conocimiento de la resurrección de Cristo o de su significado. El director dijo que la gente reaccionó visceralmente a la película, con un poco de rabia por el maltrato de Jesús por parte de las autoridades judías y de los soldados romanos.

Él dijo: "Un anciano dijo: '¡Cómo me hubiera gustado estar con Jesús y ayudarlo!', pero después de que explicamos la muerte y resurrección de Cristo como la única provisión de Dios para la salvación del hombre, comenzaron a sentir admiración y asombro".

Los aldeanos comprendieron la lección y profesaron fe en la muerte y resurrección de Jesús para el perdón de sus pecados, dijo.

"Después de enseñar constantemente durante los últimos ocho meses desde el Génesis en adelante, finalmente hemos podido presentar el evangelio, y casi todo el pueblo respondió y confió en Jesús como su Señor y Salvador," dijo. "Fue una gran alegría verlos entender la gracia salvadora de Jesús para la salvación; algunos gritaban mientras compartían su testimonio de fe".

Al día siguiente, un domingo, todos los adultos del pueblo estaban dispuestos a expresar su respuesta a la enseñanza. Un anciano que había puesto su confianza en Jesús como el Mesías prometido, dijo: "Él sufrió mucho por mí. Me alegro de que se levantara de entre los muertos".

Una mujer de 84 años de edad dijo que estaba agradecida de escuchar lo que Jesús había hecho en la cruz por ella, y a pesar de que le quedaba poco tiempo en este mundo, sabía que el cielo era su seguro hogar a causa de lo que Cristo había hecho por ella. Su marido también puso su fe en Cristo.

Niños en la provincia norteña de Mindanao siguen el relato cronológico de las historias bíblicas en imágenes.

Un hombre tímido, que por lo general se sentía incómodo cerca de muchas personas, y mucho menos para hablar frente a ellas, dijo que estaba maravillado de la grandeza del amor de Dios por él, dando a su Hijo para que muriera por sus pecados.

"Él dijo que ahora confiaba en Jesús como su Salvador," dijo el director. "Muchos Manobo, tanto niños como adultos, expresaron fe en Jesús. En verdad Dios está obrando en la vida de estas personas, sacándolas de la oscuridad hacia la luz, a Su reino eterno".

El ministerio ganó un público para la enseñanza mediante el desarrollo de relaciones cultivadas a través de proyectos de mejora comunitaria, supervisados por la esposa del director. La estrategia general del ministerio es enviar misioneros autóctonos a vivir en comunidades tribales, donde crean proyectos sociales y comunitarios, traducen la Biblia en dialectos locales, enseñan la Biblia en orden cronológico, fundan iglesias, levantan líderes y los entrenan.

En las zonas donde no es práctico que los líderes viajen a las bases del ministerio para su capacitación, el ministerio lleva a cabo seminarios de capacitación especializada en dos fases, un curso básico de la Biblia y un curso de capacitación misionera. Luego sigue una práctica de 10 meses bajo la dirección de un misionero veterano.

"Estadísticamente parecería que la mayoría de los filipinos fueran cristianos", dijo el director. "Sin embargo, aunque muchas personas se consideran a sí mismos cristianas, sus creencias se mezclan a menudo con antiguos rituales animistas y supersticiones. Además, como sucede en todas partes de Asia, el Islam está aumentando y es una amenaza constante para la evangelización. Por último, hay tribus que nunca han oído el mensaje del evangelio".

Los diversos grupos étnicos Manobo creen que hay muchos espíritus invisibles e intrusivos, buenos y malos, pero también creen en un "gran espíritu" que por lo general es visto como un creador. Eso es un puente potencial para introducir al Dios creador de la Biblia. Al mismo tiempo, una antigua leyenda manoba cuenta cómo el hombre fue creado para vivir para siempre, pero un pájaro cambió el "aliento de vida" del hombre por un trozo de cuerda kemp, eliminando la inmortalidad.

"A partir de entonces, a los Manobo se les enseñaba que nadie va al cielo", dijo el director del ministerio. "Sin embargo, todavía anhelaban dejar este mundo de pobreza, enfermedad, hambre y muerte para ir a un lugar de felicidad eterna. Hoy en día muchos de estos pueblos han escuchado el mensaje del evangelio y saben que tienen un lugar en el reino eterno por medio de Jesucristo, su Salvador".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 801NTMP ¡Gracias!

Envíe misioneros a los grupos étnicos no alcanzados.
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