Noticias e Historias de las Misiones

Los Refugiados Sufren Problemas Psicológicos

26 de mayo de 2016

 Syrian refugee heading to makeshift tent.
El paisaje de los campamentos de refugiados en el Medio Oriente es húmedo y oscuro.

Después de cinco años de guerra en Siria, los refugiados que tienen niños que no han ido a la escuela por años han perdido la esperanza - la misma cosa que los misioneros autóctonos ofrecen.

Los misioneros autóctonos de Jordania, Turquía, Líbano y Siria notan que las personas desplazadas por la guerra en Siria, algunas de ellas muy educadas, no puede encontrar un trabajo estable, o están subempleadas. Muchos refugiados han perdido esposos o esposas; un líder cristiano autóctono de Turquía estima que el 25 % de los refugiados son viudos.

"Las viudas no pueden trabajar porque no tienen un lugar seguro donde dejar a sus hijos", dijo. "También hay muchos niños huérfanos".

Las fuerzas rebeldes apoyadas por los Estados Unidos están luchando por derrocar al presidente sirio Bashar al-Assad, que es respaldado por Rusia, en un conflicto sin final a la vista. Atrapados en el fuego cruzado, y tratando de evadir las atrocidades de grupos extremistas islámicos como el Estado Islámico (ISIS) y Al-Nusra, los refugiados han sufrido la pérdida de sus hogares, sus medios de vida y seres queridos. En los campamentos de refugiados improvisados fuera de Adana, Turquía, están lejos de los puestos de trabajo de la ciudad, y la mano de obra agrícola es irregular y agotadora.

 Syrian refugees in Lebanon benefit from critical supplies.
Los refugiados sirios en el Líbano reciben provisiones vitales.

El director de un ministerio autóctono de Turquía dijo: "Si pueden encontrar un empleo trabajan más de 12 horas al día, y en condiciones muy duras. Si tienen suerte, se les paga US$ 10 al día por 12 horas de trabajo. Muchos de ellos se despiertan muy temprano por la mañana para estar en el mercado humano, con la esperanza de conseguir trabajo como peón o en la construcción. La mayoría de las mujeres y los niños piden limosna en los semáforos".

Con recursos financieros limitados, el ministerio enfrenta el enorme desafío de proveer la mayor parte de sus necesidades diarias de fórmula para bebés, pañales, atención médica, agua limpia, zapatos, ropa, colchones y la Palabra de Dios.

Él dijo: "Podemos ver en sus caras que no tienen ninguna esperanza. Pero los que oyen la Palabra de Dios tienen esperanza en sus vidas. Le decimos a la gente que el Señor Jesús nunca los dejará solos, nunca ocultará su rostro de ellos. Quien acepta a Jesús tiene esperanza".

La mayoría de los más de 2.7 millones de refugiados sirios en Turquía no disfrutan de los beneficios de los campamentos oficiales del gobierno. En los campamentos improvisados fuera de Adana, los misioneros autóctonos pueden ver en las caras de los refugiados que no tienen esperanza.

El director del ministerio dijo: "Nuestra meta diaria es proveer las necesidades básicas para sobrevivir. Cuando podemos proveer esas necesidades, ellos no tienen que preocuparse por sus hijos, por lo que tendrán tiempo para pensar en la Palabra de Dios. Nuestro objetivo semanal es predicar el evangelio y explicar la Palabra de Dios".

En Jordania, donde hay más de 651,000 refugiados sirios registrados (la población total de Siria es de 1.3 millones) antes les era ilegal trabajar, hasta que recientemente el gobierno les permitió trabajar en la agricultura, la construcción y los servicios básicos. Gracias a un acuerdo con la Unión Europea, Jordania planea establecer zonas industriales y emplear a sirios para producir bienes para exportar a Europa. Un líder autóctono dijo que ellos anhelan trabajar.

El líder dijo: "Es una sensación diferente cuando un hombre llega a casa y tiene algo de comida en la mano, un poco de pan para sus hijos, chocolate o golosinas. Ahora no tienen esa sensación, sus vidas han cambiado. Ellos dicen: 'Somos como prisioneros. Queremos sentirnos humanos. Vamos a trabajar en lo que podamos conseguir'".

Todavía es difícil para los sirios encontrar trabajo en Jordania, que tiene un 14 % de desempleo (30 % entre los jóvenes), y el ministerio planea ayudar a las iglesias a establecer empresas artesanales en sus propiedades para confeccionar artículos de consumo local como bufandas para las mujeres - y emplear a los refugiados sirios para producirlas y venderlas.

La dignidad del trabajo podría ayudar a curar sus almas traumatizadas, que se complementaría con el asesoramiento que proveen los misioneros autóctonos. Los refugiados tienden a almacenar sentimientos dentro de sí de los que ni siquiera son conscientes, dijo el líder del ministerio. Un día algo puede desencadenar la liberación del trauma reprimido, y no van a saber por qué no tienen ningún control sobre lo que les está pasando.

Aunque el ministerio tiene pocos consejeros capacitados, los misioneros hacen lo que pueden para hacer frente a las heridas emocionales de los refugiados. El ministerio ofrece asesoramiento individual, terapia de grupo, terapia musical y terapia de juego en los lugares disponibles, pero necesita una instalación central para tales servicios.

Él dijo: "Es especialmente importante para los niños. Nos parte el corazón - mojan la cama, tienen pesadillas. Es importante tener un lugar para ellos y ofrecerles un poco de terapia de juego. La familia los puede traer y recibir asesoramiento mientras los niños juegan..."

A pesar de las pocas perspectivas de paz, la mayoría de los refugiados sirios no quieren hablar de la imposibilidad de volver un día a su país.

"Ellos todavía tienen la esperanza de volver", dijo. "Algunas personas todavía piensan: 'Tal vez mañana vuelva, o la próxima semana'. No son realistas. Cuando les predicamos la Buena Nueva en árabe, reciben un nuevo aliento, una nueva esperanza. Por eso siguen llamando, quieren que los visitemos y les hablemos de Jesús. Ellos dicen: 'Sentimos paz y esperanza cuando escuchamos vuestras historias'".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 400REF ¡Gracias!

Ayude a satisfacer las necesidades físicas / espirituales de los refugiados del Medio Oriente.
Email this page Print this page
SC: WEBCAMSP