Noticias e Historias de las Misiones

Reinado de Dios en el Antiguo Reino de Nepal

23 de junio de 2016

Indigenous ministry members pray for village women in Nepal.
Miembros de un ministerio autóctono oran por mujeres en una aldea de Nepal. (Foto de archivo)

El año pasado, desastres naturales, conflictos políticos épicos y la desunión de las iglesias podían haber paralizado al alcance cristiano en Nepal, pero los misioneros autóctonos nos cuentan que nada pudo detener al Espíritu Santo.

Los poderosos terremotos del 25 de abril y del 12 de mayo del año pasado llevaron a la República Democrática Federal de Nepal - anteriormente el Reino de Nepal - a un punto muerto, y después de una disputa sobre una nueva constitución, un bloqueo en la frontera con la India cortó el flujo de elementos críticos para la vida diaria, tales como alimentos, combustible y suministros médicos. La escasez de gas redujo la capacidad de los ministerios cristianos de llevar ayuda a las zonas periféricas, aun cuando la mayoría de las personas volvieron a una existencia diaria reminiscente de la Edad de Piedra.

Las crisis unieron a las iglesias y a su gente mientras trabajaban juntos para sobrevivir, pero algunas congregaciones sufrieron divisiones. Los misioneros autóctonos fueron cruciales para ayudar a superar la disensión. En enero, en medio del bloqueo de la frontera, el equipo de evangelistas de un ministerio autóctono que viajó al distrito Udayapur tuvo la oportunidad no sólo de compartir el evangelio, sino de ayudar a restaurar una iglesia dividida.

El director del ministerio dijo: "Me di cuenta de que no había unidad entre los creyentes; algunos tenían una doctrina falsa. Esos creyentes vieron nuestro ministerio y cómo Dios está trabajando a través de nosotros".

A través de la ayuda, la oración y la predicación, el ministerio autóctono modeló la enseñanza y las obras de Cristo para la congregación, y se corrió la voz entre las iglesias locales.

Él dijo: "Tres iglesias diferentes se reunieron y me invitaron a predicar y a ministrarlos. Durante cuatro días Dios llevó a cabo la obra de sanidad. Los corazones de muchos creyentes fueron sanados. Muchos recibieron liberación de espíritus malignos y se reconciliaron entre sí".

"Después de observarnos durante siete días, un poderoso monje tibetano dijo: 'Voy a entregar mi vida a Jesús'".

El director dio gracias por las oraciones de Christian Aid Mission y sus seguidores por lo que se convirtió en una "gran bendición" para el área.

Él dijo: "Cuando Dios nos envía una ofrenda, hacemos muchas oraciones de sanidad. A través de este ministerio muchos reciben al Señor. Muchas personas recibieron sanidad por medio de nosotros. Esta vez cuatro personas recibieron a Jesucristo".

Los misioneros autóctonos de Nepal conocían la cultura local y tenían contactos para llegar a esas personas durante las crisis. En septiembre del año pasado Nepal adoptó una nueva constitución, transformando al país de una monarquía hindú a una democracia secular. Los grupos étnicos Madhesi minoritarios de las tierras bajas protestaron por baja representación en el gobierno y el parlamento, y bloquearon el tránsito a lo largo de la frontera con la India.

El director dijo: "Durante esos tiempos, debido a la inestabilidad política, no fue fácil salir a predicar, pero igual salimos en pequeños grupos para compartir el amor de Cristo por los pecadores. Predicamos las Buenas Nuevas y proyectamos algunas películas, aunque no tanto como como antes".

Nepalese villagers flock to screenings of gospel films.
Aldeanos nepaleses acuden a la proyección de películas cristianas. (Foto de archivo)

A principios de febrero los líderes Madhesi desbloquearon ciudades comerciales, pero los misioneros autóctonos dijeron que los efectos del bloqueo persisten en muchas áreas, y la frontera aún no está completamente abierta. En muchas áreas el combustible, la electricidad, los alimentos, las medicinas y la leña o son escasos o demasiado caros para la mayoría de la gente.

Con la ayuda de Christian Aid Mission, el ministerio puede cubrir los viáticos y otros costos exorbitantes. En marzo, en una conferencia de damas, hubo participantes de diversas aldeas e iglesias.

"Muchas damas fueron bendecidas, y hubo milagros - sanidades, liberación de malos espíritus y avivamiento espiritual", dijo el director.

Después de los terremotos del año pasado, la temporada de lluvias también limitó los viajes del equipo del ministerio para anunciar a Cristo. La falta de caminos estables obstaculizó aún más los esfuerzos.

"Por lo tanto, además de las actividades de la iglesia, pasamos la mayoría de nuestro tiempo adorando y orando por los enfermos", dijo. "En nuestra aldea no hay puestos de salud o clínicas. Cuando la gente se enferma depende de los chamanes. Por supuesto no somos chamanes, sino sacerdotes de Su reino. Dios obra a través de nosotros en la vida de las personas".

Poco después del primer terremoto las iglesias trabajaron juntas como nunca lo habían hecho antes, dijo otro misionero autóctono.

"Todos los cristianos se reunieron, dieron todo lo que tenían y trataron de ayudar al país a sanar", dijo. "Nuestros hermanos y hermanas se unieron para ayudar, y los nepaleses en conjunto se unieron. Las castas alta, baja, todos salieron a las calles y se ayudaron los unos a los otros".

La comunidad cristiana ganó la estima del gobierno e impresionó a personas de otras religiones. El director del ministerio dijo que un monje budista influyente observó por una semana cómo los cristianos ayudaban a reconstruir su comunidad después de que el primer terremoto redujera el barrio a escombros.

El director dijo: "Como un poderoso monje tibetano con 1,000 discípulos, su palabra era ley. Él nos estuvo observando durante siete días continuamente mientras los cristianos se convertían en sal y luz para la comunidad. Después de observarnos durante siete días, dijo: 'Voy a entregar mi vida a Jesús'".

Anteriormente nunca había permitido que los misioneros autóctonos predicaran allí.

El director dijo: "Sus colegas del monasterio y otros no le ayudaron después del terremoto. Él me dijo: '¿Dónde están los 330 millones de dioses del hinduismo? ¿Dónde están los budistas?'".

El monje puso su confianza en Cristo, al igual que sus familiares y muchos otros, y se convirtió en el líder de una congregación, dijo el director. Sus dos hijos recientemente fueron bautizados, y su hija es una maestra de la Biblia para los niños del área.

Sus colegas budistas ahora se oponen, acusándolo falsamente de que le pagan para convertir a la gente. Sin desanimarse, el ex monje dice que quiere ir a zonas remotas en la frontera de Nepal con el Tíbet, donde el agua es escasa y no existen carreteras, para anunciar a Cristo.

El director dijo: "Él dice: 'Quiero ir a donde no hay iglesias'. Incluso en áreas hostiles hemos encontrado muchas personas agradecidas por nuestra ayuda. Muchas personas fueron tocadas cuando vieron nuestro amor y servicio. La gente se sorprendió. Vio a Cristo en nosotros".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 702DIS ¡Gracias!

Ayude a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades físicas y espirituales.
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