Noticias e Historias de las Misiones

Los Misioneros y los Refugiados Corren Peligro de los Yihadistas Islámicos

4 de agosto de 2016

Syrian Refugee woman under tent.
Los refugiados de Siria tienen hambre de esperanza.

Los misioneros en el sur de Turquía no están del todo seguros de lo que les ocurriría si los yihadistas en los campamentos de refugiados sirios e iraquíes se enteraran de que están hablando de Jesús en las carpas.

"Ellos nos matarían", dijo el director de un ministerio autóctono turco.

Los refugiados están abiertos a escuchar el evangelio porque el ministerio les está proveyendo alimentos, ropa y agua limpia, pero los misioneros deben tener cuidado con lo que dicen, dijo el director, que provee ayuda en los campamentos de una zona no revelada por motivos de seguridad.

Él dijo: "Si algunas personas nos vieran predicando el evangelio, se lo dirían a los radicales. Incluso el gobierno nos pararía; nos estarían rastreando, nos prohibirían todo, nos acusarían de delitos falsos, nos pondrían en la cárcel".

Los yihadistas del Estado Islámico (ISIS), el Frente Al Nusra y otros grupos radicales que combaten en Siria e Iraq encuentran reclutas maduros para la cosecha en campamentos no oficiales, donde los hombres que han entrado ilegalmente a Turquía tienen pocas posibilidades de mantener a sus familias. Ante la opción de ganar $ 500 al mes combatiendo en Siria o trabajar con empleadores sin escrúpulos que pagan poco o nada, muchos toman las armas para los yihadistas.

"Aquí hay una mujer con cuatro hijos, y su marido fue a luchar con Al Nusra cerca de Alepo", dijo el director del ministerio. "Después de un mes él le envió US$ 500, pero desde entonces no han sabido nada de él".

La mayoría de las 6,000 personas en los campamentos de la zona son mujeres y niños, ya que aproximadamente una cuarta parte de las madres han perdido a sus maridos en la guerra o por las atrocidades de los yihadistas, dijo. Los musulmanes en Siria e Iraq que no se unen a los yihadistas son asesinados.

"Un niño vio cómo sus padres eran asesinados delante de él," dijo el director turco, que es fluido en árabe. "Su abuela dice que hasta esa noche era un niño feliz. Ahora se despierta todas las noches gritando. Dejó de hablar. Ahora sólo grita".

Dos misioneros a tiempo completo del ministerio y seis voluntarios pasan meses construyendo la confianza de los refugiados. Después de proveer la ayuda de una semana, les preguntan si pueden incluir Biblias en la caja de ayuda de la próxima semana. Invariablemente la respuesta es "Sí".

"Estamos arriesgando nuestras vidas compartiendo el evangelio con ellos, pero no queremos arriesgar sus vidas", dijo el director. "Una vez que reciben a Jesucristo, están en peligro de los radicales en el campamento".

Los misioneros guían a los refugiados en la oración: "Con todo mi corazón y el alma, recibo a Cristo como Señor y Salvador", y han visto a 112 personas poner su fe en Jesús, con 20 bautizados. Los refugiados bautizados son trasladados a tres "casas de seguridad" fuera de los campamentos para el discipulado, mientras los otros quedan en las carpas como cristianos secretos.

Estamos arriesgando nuestras vidas compartiendo el evangelio con ellos, pero no queremos arriesgar sus vidas", dijo el director. "Una vez que reciben a Jesucristo, están en peligro de los radicales en el campamento". En una casa de seguridad tenemos 12 miembros de una familia que recibieron a Jesús, pero están en una sola habitación".

Desilusionados por los terroristas islámicos, muchos refugiados se han convertido en ateos o deístas, diciendo: "Creemos en Dios, pero no hay profetas". Ellos tienen hambre de esperanza en un país donde su estado indocumentado les impide a ellos y a sus hijos una educación y medios de vida. Por otra parte, cada carpa tiene una persona con discapacidad, debido a la endogamia con primos cercanos, la mutilación de los terroristas o por haber nacido en las duras condiciones de una carpa de refugiados.

El director no pudo dormir por una semana después de haber visto a dos niños refugiados durmiendo con moscas pululando en sus bocas, ojos, oídos y nariz. Su padre había desaparecido después de ir a ayudar a los yihadistas en Siria, y su madre se sentía indefensa ante la multitud de moscas de verano en la zona.

Refugee children sleeping.
Moscas pululando sobre los niños refugiados.

"Me senté y dije: 'Señor, ¿por qué me estás mostrando esto?'. Él me lo mostró para que los ayudara".

El ministerio necesita ayuda para comprar mosquiteros por alrededor de US$ 30 c/u para uno grande y US$ 5 c/u para uno pequeño, dijo.

El ministerio ha estado ayudando a los refugiados en Turquía desde el estallido de las hostilidades en Siria en 2011, y Christian Aid Mission ha asistido al ministerio desde el 2014. Las necesidades de los refugiados superan con mucho los recursos del ministerio.

"Mi corazón sangra después de ver a niños que quedan discapacitados porque no pueden ir a un hospital", dijo. "Un bebé murió por no recibir una transfusión de sangre. Algunas noches no puedo dormir".

El ministerio normalmente va a los campamentos con 200 cajas de alimentos, ropa y agua para personas que viven en varios cientos de carpas, dijo. Los refugiados piden provisiones.

"Imagine que sus hijos mueran frente a usted, ya que no pudo darles de comer o llevarlos al hospital", dijo el director. "Estas personas no tienen pan para darles de comer. Vivimos en un infierno cuando vemos a estas personas y no podemos ayudarlas".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 400REF ¡Gracias!

Ayude a satisfacer las necesidades físicas / espirituales de los refugiados del Medio Oriente.
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