Misioneros con Ventaja en el Campo

Noticias e Historias de las Misiones

Llevando Gracia y Salud a las Etnias no Alcanzadas del Perú

8 de diciembre de 2016

Ashaninka children eating a meal.
Niños Ashaninka reciben alimentos de misioneros autóctonos en el este del Perú.

En los bosques tropicales de los Andes, en el este del Perú, los Ashaninka viven temerosos de los espíritus que ellos creen que pueden controlarlos o atacarlos.

Según la Enciclopedia Cultural del Mundo, para los Ashaninka, mucho tiempo atrás un héroe mítico transformó a algunos humanos en montañas, ríos y otros aspectos de la creación. Por lo tanto, los espíritus de animales, árboles y otras figuras de la naturaleza pueden ser perniciosos, ya que muchas de estas cosas podrían ser seres humanos que se portaron mal en una existencia anterior.

Los Ashaninka, oprimidos desde hace mucho tiempo, también creen que cuando la gente muere, las almas dignas pueden unirse a las filas de los espíritus buenos, pero normalmente los muertos se convierten en fantasmas malignos. Ellos creen que esos seres malévolos visitan y dañan los asentamientos donde vivieron como seres humanos, por lo que como medida preventiva los Ashaninka abandonan una aldea después de que alguien muere.

Un ministerio autóctono que sirve entre los Ashaninka, que son unos 45,000 incluyendo varios cientos en el lado brasileño de la frontera, ha ayudado a liberar a los remotos habitantes del Amazonas de vidas de temor.

Un misionero autóctono que sirve con el ministerio Segadores dijo que el mensaje de la muerte salvadora y la resurrección de Jesucristo se está arraigando entre un número cada vez mayor de Ashaninkas, y más discípulos están creciendo en el Señor y empezando a discipular a jóvenes adultos y niños.

"Los adolescentes Ashaninka y los adultos jóvenes están aprendiendo el Libro de los Hechos", dijo el misionero autóctono. "Muchos jóvenes ya creen en Cristo, y hemos visto algunos cambios en sus vidas".

"En este momento me estoy enfocando en enseñar acerca de la nueva vida en Cristo y cómo orar", dijo. "Algunos me dijeron: 'Somos idólatras porque ponemos nuestra fe en muchas cosas de nuestras costumbres tribales'".

El misionero autóctono desarrolló suficiente confianza con los Ashaninka, y ellos han compartido muchas de sus creencias ancestrales con él. Él a su vez ha podido compartir la Biblia con ellos.

Él dijo: "En nuestra congregación tuvimos una reunión espiritual en la que enseñamos lecciones bíblicas. El pasaje principal fue Gálatas 5: 16-26, con énfasis en los versículos 19 y 22, la elección entre guiar nuestra vida por nuestras pasiones o por el Espíritu de Dios. Hacía mucho calor porque el techo era de zinc, pero la mayoría de las personas participaron y estuvieron alertas todo el día".

Según el Proyecto Josué, los Ashaninka son considerados "superficialmente alcanzados" porque son un 35 % animistas, 65 % católicos nominales (a menudo con una mescla de animismo) y menos del 1.5 % evangélicos.

Trabajando en las selvas del departamento de Junín, a unas 200 millas al noreste de Lima, equipos de misioneros autóctonos entrenados por el ministerio han fundado decenas de iglesias en áreas no evangelizadas, incluyendo varias entre los Ashaninka. Ellos han desarrollado relaciones de confianza, enseñando habilidades generadoras de ingresos como costura y horticultura a personas empobrecidas; han ayudado a construir hogares lo suficientemente resistentes como para soportar las fuertes lluvias; han ejecutado programas de alimentación para niños desnutridos y llevado a equipos de dentistas y médicos a aldeas remotas que nunca tuvieron acceso a la atención médica.

Para el ministerio es fundamental equipar a misioneros autóctonos cercanos culturalmente para alcanzar eficazmente a los grupos étnicos no alcanzados. El ministerio comenzó en 1963, pero desde 1995 ha capacitado a misioneros autóctonos, enviando pequeños equipos para que vivan durante dos semanas entre grupos no alcanzados. Al final de la experiencia los estudiantes se reúnen para discutir lo que han aprendido, y el proceso se repite durante cuatro años hasta la graduación.

El ministerio ofrece capacitación en Lima y en una aldea de la selva. Ambos grupos aprenden habilidades prácticas que les permitirán apoyar financieramente sus ministerios. Incluso se ha establecido un programa juvenil para niños que desean ser misioneros.

Para los graduados llamados al servicio misionero a largo plazo, el ministerio provee un programa en el cual los estudiantes pasan seis meses viviendo entre varias tribus. Cada año, el ministerio también opera un curso de capacitación de dos semanas para cristianos de los grupos Ashaninka, Yanesha y Quechua.

Native missionary preaching to Ashaninka.
Misioneros autoctonos enseñan la Biblia a aldeanos pobres en la selva tropical de los Andes.

En una iglesia Ashaninka, el misionero autóctono local ha sido alentado por el progreso de los jóvenes.

"Los adolescentes Ashaninka y los adultos jóvenes están aprendiendo el Libro de los Hechos, y también les estoy enseñando acerca del bautismo, con énfasis en la muerte, entierro y resurrección de Cristo", dijo. "Muchos jóvenes ya creen en Cristo, y hemos visto algunos cambios en sus vidas, muchos de ellos dirigen la oración y la adoración en la escuela dominical".

En otra aldea Ashaninka, el ministerio compró libros y otros útiles escolares para niños empobrecidos abandonados por sus padres. El misionero autóctono utilizó su relación con el jefe de la comunidad para identificar a los niños más necesitados.

Las autoridades locales se unieron a su equipo en la distribución de los útiles escolares, ropa y zapatos.

"El jefe de la escuela nos agradeció diciendo: 'Gracias a este grupo misionero por traer estas cosas sin ningún interés político. Estos regalos realmente vienen del cielo, dado que estos niños no tienen ningún libro'", dijo. "Luego nos invitaron a la escuela de la aldea para enseñar la Palabra de Dios".

En otra aldea de Ashaninka, el ministerio proveyó almuerzos a adolescentes y niños más pequeños abandonados por sus padres. El esfuerzo beneficia a 20 niños como parte de un programa de actividades extraescolares de lunes a viernes.

"Hemos visto la necesidad de cuidar a estos niños", dijo el misionero autóctono. "Es urgente que coman, ya que son muy jovenes y son los que más sufren. Comenzamos este ministerio por fe, ya que no hay fondos para ello".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 245SEG ¡Gracias!

Ayude a difundir el evangelio entre los Ashaninkas.
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