Noticias e Historias de las Misiones

Cientos de Miles Huyen de la Batalla por Mosul, Iraq

22 de diciembre de 2016

Partially destroyed building in Iraq.
Los militantes del Estado Islámico han destruido gran parte de Mosul y las ciudades circundantes, mientras el esfuerzo por expulsarlos continúa.

El padre de una mujer musulmana de 25 años, un oficial del ejército iraquí, murió en junio del 2014 cuando el Estado Islámico (ISIS) se apoderó de Mosul. Su pesadilla recién empezaba.

Nofa* contó su calvario a los misioneros iraquíes en un campamento donde muchas de las más de 100,000 personas desplazadas por la campaña militar de tres meses para retomar la histórica ciudad norteña de manos de ISIS se han refugiado. Licenciada en farmacología, hace dos años Nofa soñaba con poseer su propia farmacia mientras vivía con su madre en Mosul, de luto por la pérdida de su padre.

"Su gran tragedia se intensificó cuando los soldados de ISIS entraron en su casa y la violaron durante dos días", dijo el director del ministerio autóctono. "Después de eso vivió los peores dos años de su vida y odió todo lo relacionado con el Islam, viendo las acciones de ISIS como la encarnación de la historia de los musulmanes".

Los miembros del equipo del ministerio tuvieron la oportunidad de hablarle acerca del sacrificio de Cristo cuando proveyeron ayuda a ella y a su madre. Los funcionarios de los campamentos iraquíes y de las Naciones Unidas niegan la entrada a grupos de ayuda como parte de un sistema de seguridad estricto, por lo que los misioneros deben pasar los artículos de socorro y el evangelio a través de una valla de cadenas.

"Luego de que le hablamos de Cristo, levantó sus manos al cielo y dijo con lágrimas: 'Señor, te acepto y me entrego totalmente a ti, por favor, líbrame de mis sufrimientos'", dijo el misionero autóctono.

"Hay familias aquí que viven al aire libre en la intensidad de este frío amargo en el norte de Iraq", dijo el director. "Hay familias que viven con una comida al día, y a veces una cada dos días".

Su equipo de misioneros iraquíes ha encontrado entre los desplazados a muchas mujeres que sufrieron atrocidades similares. En el transcurso de compartir el mensaje del perdón de Cristo, los miembros del equipo han enseñado a muchas mujeres maltratadas la necesidad de perdonar, y que el proceso de sanidad comienza perdonando a los que las perjudicaron.

ISIS también atacó a los cristianos de Mosul, donde vivían grandes poblaciones asirias y armenias. Un refugiado en Jordania le dijo a un misionero que los militantes de ISIS en Mosul se apoderaron de la casa donde él y sus padres vivían, ordenándoles convertirse al Islam y unirse a ellos o pagar la jizya de 300 dólares por persona. Carlos* se negó a convertirse o a pagar el impuesto. Los militantes de ISIS lo llevaron a un lugar desconocido y lo colgaron boca abajo de una pierna.

Carlos dijo: "Me torturaron con una descarga eléctrica, me golpearon con palos con clavos y me ataron con alambre de púas. Pusieron sal en mis heridas, yo gritaba por el intenso dolor".

La tortura continuó hasta que apareció en la corte, donde un juez le dijo que tenía que convertirse en musulmán para salvar su vida.

"Me rehusé y dije: 'Si muero, moriré orgulloso, porque soy cristiano'", dijo. "El juez respondió: 'El 26 de septiembre serás ejecutado'".

En esa fecha en el 2014 lo llevaron a las afueras de Mosul, pero antes de la ejecución el militante encargado fue a un rincón para llamar a un superior. Regresó diciendo que tenía órdenes de dejar ir al cristiano. Pateando y golpeando a Carlos, los miembros de ISIS lo tiraron de un automóvil.

Native believers delivering aid to refugees.
Misioneros autóctonos pasan artículos de socorro a través de vallas a las personas desplazadas de Mosul, Iraq.

Él dijo: "Traté de caminar, pero después de un tiempo, mis heridas sangrantes me hicieron caer y me desmayé".

Recuperó la conciencia en un hospital de Kirkuk.

"En Iraq no pudieron tratarme la pierna y me dijeron que debía ser amputada", dijo. "Luego fui a España y mi pierna fue tratada en un hospital español a través de una organización. Gracias a Dios ahora puedo caminar, pero no tengo con qué vivir aquí en Jordania".

El misionero autóctono de Iraq, quien encabeza el ministerio asistido por Christian Aid Mission, dijo que aquellos que huyeron de Mosul en el 2014 incluían a muchos cristianos, mientras que los que salen ahora son en su mayoría musulmanes sunitas. El número de personas desplazadas desde que el esfuerzo para volver a tomar Mosul comenzó el 17 de octubre ha superado la capacidad de dos campos que el gobierno puso en marcha fuera del área metropolitana, dijo.

"Hay muy pocos recursos, y hay niños que sufren de frío y no tienen ropa", dijo. "Hay familias que viven al aire libre en medio de este frío amargo en el norte de Iraq. Hay familias que viven con una comida al día, y algunas veces una cada dos días".

El ministerio puede comprar y distribuir localmente mantas, comida, medicamentos, fórmula para bebés, pañales, ropa y agua limpia, y los misioneros también pasan colchones y calentadores eléctricos por encima de las vallas. Muchos desplazados han vivido un terrible trauma. Los niños llegan sin idea de dónde están sus padres o hermanos. Las mujeres llegan sin saber el paradero o el destino de sus maridos.

En estas terribles circunstancias, el misionero autóctono dijo que ha visto la mano del Señor trabajando vigorosamente para la salvación de las almas, usando cada gesto, palabra y oración para atraer a las almas a la salvación.

"A través de la distribución de ayuda por encima de la valla, recientemente pudimos hablar con unas 80 personas acerca de Cristo", dijo. "Muchos de ellos expresaron gran interés y pidieron una Biblia, pero con confidencialidad, porque la mayoría todavía está en un estado de horror de ISIS. Muchos de ellos recibieron al Señor en sus corazones y oraron la oración de salvación, y muchas mujeres buscaron la sanidad espiritual y física de Cristo".

El equipo del ministerio ha encontrado a muchos niños a quienes los militantes de ISIS habían lavado el cerebro con su ideología violenta. Los misioneros les han enseñado a amar a otros, vivir en paz y aceptar a todos, dijo.

También han compartido a Cristo con el personal militar. Después de proveer Biblias de audio a un coronel de una fuerza iraquí acusado de luchar contra ISIS en el Valle de Nínive, el oficial reunió a sus soldados alrededor de los misioneros autóctonos para escuchar su mensaje.

"Luego de escuchar el mensaje de salvación, todos los soldados recibieron al Señor en sus corazones, repitiendo en voz alta la oración después de nosotros, y al final el coronel les dijo a los soldados que él también había orado esa oración y le había pedido a Jesús que entrara en su corazón, dijo el líder del ministerio. "Él dijo: 'Tengo un sentimiento extraño que nunca sentí en mi vida. No puedo explicarlo, pero estoy seguro de que el Señor me hizo algo'".

El ejército iraquí ahora controla casi un tercio de Mosul mientras las batallas se intensifican, y el número de desplazados crece por miles cada día, dijo. Las necesidades superan ampliamente la ayuda, pero el grupo comparte lo poco que tiene.

"La cosecha es abundante, y hay mucho trabajo por hacer", dijo. "Necesitamos mucho vuestra ayuda y oraciones".

* (Nombres cambiados por razones de seguridad)

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 444IRAQ ¡Gracias!

Ayude a satisfacer las necesidades físicas y espirituales de los desplazados en Iraq.
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SC: MIR