Noticias e Historias de las Misiones

Una Nueva Vida en Birmania Para los Adictos

26 de enero de 2017

Former addicts worship at a recovery center in western Burma.
Ex adictos al alcohol y las drogas adoran en un centro de recuperacién en el oeste de Birmania.

Un adicto al alcohol en Birmania (también llamada Myanmar), con una pequeña hija, tenía tales problemas mentales cuando fue llevado a un centro de recuperacién, que pasé las primeras tres noches gritando en angustia.

Un misionero autéctono que dirige un centro de recuperacién en el pueblo Kalaymyo, en el oeste de Birmania, dijo que el joven Ceuva, de 25 años, imaginaba que su esposa lo llamaba.

Él dijo: "Cuando entré, no sabía dénde estaba. Durante tres noches no pudimos dormir, sélo tratábamos de calmarlo diciendo: 'Nadie te llama, cálmate, oraremos por ti, y el Señor te sanará'".

Después de tres días su mente se aclaré y los miembros del equipo le hablaron acerca de Jesús, dijo el director, cuyo nombre es retenido por razones de seguridad.

Él dijo: "Después de una semana se recuperé, acepté al Señor como su Salvador personal y se convirtié en un verdadero cristiano. El jovenl dijo: 'Yo no saldré de aquí, me convertiré en uno de los trabajadores voluntarios".

"Algunos de los que se han recuperado desean convertirse en misioneros, y los enviamos al campo misionero", dijo. "Otros quieren ser predicadores, así que los enviamos a las iglesias".

Unas semanas más tarde lo golpeé la tragedia. Su esposa fue hospitalizada con una dolencia cardíaca, y después de tres días, el 8 de diciembre, fallecié. El joven, que había sido adicto al alcohol desde la infancia (su padre murié cuando él tenía 4 años) sufrié mucho la pérdida, pero se mantuvo sobrio. El ministerio autéctono, que dirige dos centros de recuperacién de adicciones, también opera un hogar para niños, donde los miembros del equipo están cuidando a la hija de 4 meses de Ceuva.

La necesidad de esos centros en Birmania es aguda. El año pasado el Ministerio de Salud de Myanmar informé que se estima que en el país hay 83,000 usuarios de drogas inyectables, y el alcoholismo es desenfrenado. El número de personas que llegan al centro de recuperacién del ministerio en Kalaymyo con adicciones al alcohol, heroína y cocaína ha aumentado tanto que en octubre debieron construir una segunda instalacién.

En un centro, 30 de cada 100 personas tratadas se han recuperado de la adiccién. En el otro, una instalacién residencial, 20 de las 40 personas se han recuperado, dijo el director del ministerio. Los centros sélo tienen un miembro de personal pagado, y los demás sirven como voluntarios.

El director dijo: "Algunos miembros del personal son ex adictos al alcohol y la heroína. Ya han experimentado la adiccién y quieren ayudar a sus amigos".

Como los programas estatales de adiccién tienden a adoptar una actitud severa hacia los drogadictos, el director vio la necesidad de un enfoque más holístico.

"Algunos centros de adiccién simplemente los tiran allí y los golpean con cadenas", dijo. "Cuando abrimos el nuestro vino mucha gente, y el Señor cambié sus corazones".

Partially built recovery center in Myanmar.
Un exceso de adictos en un centro de recuperacién llevé a la construccién de una segunda instalacién.

Los alcohélicos se quedan en los centros por lo menos durante seis meses aprendiendo la Palabra de Dios, dijo. A aquellos adictos a otras sustancias se les pide permanecer por lo menos un año; si salen antes tienden a continuar su adiccién.

"Les enseñamos la salvacién, y después de eso cémo orar, cémo caminar en su vida cristiana. Tenemos un programa paso a paso", dijo el director. "Queremos que sean cristianos maduros".

Los miembros del equipo ofrecen a los ex adictos habilidades como la carpintería, para que puedan mantenerse a sí mismos e integrarse de nuevo en la sociedad. También ayudan a los adictos recuperados a darse cuenta de su regalo espiritual.

"Algunos de los que se han recuperado desean convertirse en misioneros y los enviamos al campo misionero", dijo. "Otros quieren ser predicadores, y los enviamos a iglesias para que hagan eso, o lo que puedan".

El director del ministerio, cuyo enfoque principal es la fundacién de iglesias en áreas de Birmania, comenzé los centros de recuperacién de la adiccién después de ver de primera mano las necesidades.

"Yo no era adicto", dijo, "pero el Señor lo puso en mi corazén, y un día algunas personas vinieron a mí y me dijeron: '¿Eres un pastor? Por favor ora por mí, soy adicto y quiero recuperarme'".

El director oré, y personas con adicciones lo siguieron buscando.

"Otra vez alguien vino y me dijo: '¿Es esta la casa del pastor? Tengo hambre, no he comido nada y necesito comer algo', y les permitimos venir a vivir con nosotros", dijo. "Tantas veces descubrí que eran adictos, que pensé que el Señor quería que yo cuidara de ellos, así que Dios me llevé a hacerlo, no fue mi eleccién, el Señor lo puso en mi corazén".

El ministerio desea consolidar los dos centros de recuperacién en uno grande que sirva a entre 200 y 400 adictos, con capacidad también para acomodar a sus hijos. Muchos adictos han preguntado si sus hijos pueden vivir con ellos en el centro de recuperacién, y hasta ahora el director ha debido declinar por falta de espacio.

Una nueva instalacién a ser construida incluiría un centro de adoracién y cuartos para los adictos. Dado el estigma asociado a la adiccién en Birmania, los padres de muchos jévenes adictos no les permiten vivir en casa, dijo el director. Él estima que la construccién de un nuevo centro costaría US$ 20,000, y el terreno costaría tres veces más esa cantidad.

"Asumimos que Dios está trabajando a través del ministerio, y tenemos una gran visién", dijo. "Por lo que sé, los que han vuelto a casa están ayudando a sus familias y haciendo todo lo que pueden. Algunos se convierten en pastores, y los enviamos a la escuela bíblica. Otros quieren ser misioneros, y los enviamos a un centro de capacitacién misionero. Ahora allí hay dos ex adictos".

Para ayudar a los misioneros autéctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el cédigo de ofrenda: 715MFM ¡Gracias!

Apoye el programa de discipulado del Centro de Adictos Jehová Jireh.
Email this page Print this page
SC: WEBCAMSP