Noticias e Historias de las Misiones

Las Madres Refugiadas de Siria Luchan por Salvar a sus Familias

2 de febrero de 2017

Refugee children in baby carriage.
Los misioneros autóctonos en Turquía encuentran que las mujeres sirias ponen las necesidades de sus hijos antes que las suyas.

Una madre siria con tres hijos lloró ante un líder cristiano con sede en Turquía, cuyo ministerio provee ayuda en campos de refugiados no oficiales.

Después de que su marido muriera luchando por las fuerzas del gobierno sirio contra los insurgentes islámicos, la mujer musulmana y sus tres hijos huyeron a Estambul, Turquía, donde podrían sobrevivir. Su hijo de 13 años encontró trabajo vendiendo periódicos, pero pronto comenzó a usar drogas y abandonó a la familia.

Después de muchos días, al no poder encontrar a su hijo, y con sus gemelos de 4 años cada vez más enfermos, el otoño pasado decidió llevarlos al clima más cálido de un campamento de refugiados improvisado en el sur de Turquía, aunque allí también los inviernos son rigurosos. Como las enfermedades de los gemelos se profundizaban, una amiga le sugirió que los entregara a una familia que ella conocía. La madre sintió que tenía que renunciar a al menos un niño para evitar que ambos murieran.

"Me quedé despierta toda la noche pensando en qué niño le daría a esta familia", le dijo entre llantos al director del ministerio autóctono. "Les di el más débil de los gemelos por necesidad, y entonces me pregunté a qué niño esta decisión ayudó más".

"ISIS ha desgarrado a mi familia, estropeado mis posibilidades laborales y arruinado mi salud", un musulmán le dijo al director del ministerio. "He perdido mi país, pero usted ha cuidado de mi familia".

Su llanto le impidió continuar, y luego dijo: "Ahora sólo tengo un hijo, he perdido a mi marido y a dos de mis hijos", y se dobló de dolor.

Cuando pudo hablar de nuevo, le dijo que Dios había olvidado a los refugiados sirios.

"Ella dijo: 'Él no nos ama, sólo ama a los estadounidenses'", dijo el director del ministerio. "Evidentemente estaba expresando mucha ira por la injusticia. Después de permitirle expresar esas emociones, compartí que Dios no los ha olvidado, porque está usando a la gente de Europa y América para darles alimentos y lo está enviando a través de mí'".

La mujer sabía que el equipo que le proveía comida y otros artículos críticos era cristiano, y se calló. Manteniendo sus ojos bajos, silenciosamente se fue con los bienes que el equipo le había dado.

"Estoy seguro de que esa noche, mientras trataba de dormir, pensó en lo que dijimos", dijo.

Los misioneros autóctonos en Turquía encuentran que muchos de los refugiados sirios son madres que han perdido a sus maridos en la guerra civil de los últimos seis años. Los miembros del equipo han notado que no importa cuán agudamente estén sufriendo, primero piden ayuda para sus niños.

"Están preocupadas por sus hijos y nos piden leche, comida para bebés y mantas para sus pequeños", dijo el director.

Las madres esperan que, aunque tengan pocas esperanzas para sus propias vidas, tal vez algún día sus hijos puedan vivir una vida mejor.

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Seis años de guerra civil en Siria han separado a muchos niños de sus padres.

"Nos traen a sus hijos para que oremos por ellos", dijo. "Le preguntamos: '¿Qué le gustaría que oremos por su hijo?'. Ellas dicen: 'Que crezcan para vivir una vida mejor y estén sanos'".

El número de refugiados sirios que buscan asilo en el Medio Oriente sigue creciendo, porque Europa ha frenado el flujo hacia sus fronteras. Considerando que en el 2015 más de un millón de personas en busca de trabajo o refugio cruzaron el Mediterráneo hacia las costas europeas, en el 2016 sólo 364,000 lo hicieron. La reducción se atribuyó a un acuerdo entre Turquía y la Unión Europea. Ellos fueron devueltos a Turquía, y la UE ayudó a reasentar a los refugiados sirios en Turquía.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Turquía ha absorbido más refugiados de Siria (casi 2.9 millones), que cualquier otro país del Medio Oriente. El número total de refugiados procedentes de Siria en el Medio Oriente, donde grupos terroristas como el Estado Islámico (ISIS) están luchando junto a (y cada vez más en contra) los grupos rebeldes, es más de 4.9 millones (1 millón más en el Líbano, 655,496 en Jordania y 230,836 en Iraq).

Sólo alrededor del 10 % de los refugiados en el Medio Oriente viven en campamentos; la mayoría busca refugio en edificios baratos o abandonados, como lo hizo otra madre musulmana con tres hijos cuando vino de Alepo hace tres años. Incapaz de pagar su apartamento, fue a un campamento no oficial en el sur de Turquía. Su marido, Mahmud, se había quedado en Siria para luchar contra ISIS, pero el mes pasado se enfermó y se reunió con su familia.

Mahmud le preguntó a su esposa quien estaba dando comida a la familia cada dos semanas, dijo el director del ministerio. Él se sorprendió cuando ella le dijo que los cristianos les estaban trayendo ayuda. Mahmud no le creyó. Ella le dio un Nuevo Testamento árabe que el ministerio le había dado.

El director dijo: "Unos nueve días después regresé al campamento y encontré a este hombre esperándome en la entrada, insistiendo en que fuera inmediatamente a su carpa. Él dijo: ‘ISIS ha desgarrado a mi familia, estropeado mis posibilidades laborales y arruinado mi salud, he perdido a mi país, pero usted ha cuidado de mi familia y nos ha ayudado. Quiero ser cristiano".

Cuando el director le preguntó si realmente había leído la Escritura, Mahmud abrió su Nuevo Testamento en Juan 10:11 y leyó: "Yo soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por las ovejas". Mahmud habló extensamente acerca de lo bueno que es Jesús.

El director dijo: "Durante años él tuvo un vecino cristiano en Alepo, pero nunca pudo tener una relación con ellos. Sin embargo, debido a que los hemos ayudado en sus necesidades gracias a vuestras generosas ofrendas, ha sido bendecido y encontrado la salvación en Cristo, que será compartida con sus parientes y amigos en otros lugares cuando regrese a su país. Les agradezco en su nombre, ya que han escrito la verdad del Nuevo Testamento en sus corazones".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 400CSF ¡Gracias!

Ayude a cubrir las necesidades físicas y espirituales de los niños refugiados.
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