Noticias e Historias de las Misiones

A Pesar de la Oposición Continúa la Ayuda en Alepo, Siria

30 de marzo de 2017

Syrian children in worship service.
Después de detenerse durante la batalla por la ciudad, los programas para niños se han reanudado en Alepo.

En diciembre las fuerzas gubernamentales en Siria retomaron Alepo, pero en el último mes han surgido focos de resistencia, al igual que la resistencia islámica al evangelio.

El líder de un ministerio con sede en el Medio Oriente dijo que la seguridad se ha agravado porque los rebeldes han reaparecido amenazando a las fuerzas gubernamentales en Alepo y los alrededores. Como resultado, los misioneros autóctonos que hace unos meses transportaban ayuda a través de cinco puestos de control gubernamentales, ahora deben hacerlo a través de 25 en un área de menos de 25 millas.

El líder dijo: "La gente está enojada. Ellos no saben lo que está pasando, no están seguros, nunca saben cuándo una bomba entrará y los matará. Todavía no hay electricidad, ni agua, llevamos combustible para los generadores, muy difícil de encontrar. Para la gente comprar alimentos es como una misión imposible, son tan caros".

El ministerio ha reanudado la distribución de alimentos, ropa, zapatos, pañales, alimentos para bebés, medicamentos, mantas, Biblias y folletos del evangelio. Las actividades del ministerio se redujeron cuando en diciembre las fuerzas gubernamentales se apoderaron de la ciudad, pero la oración y los grupos bíblicos han comenzado de nuevo.

"Les dije que se fueran lo antes posible porque iban a matarlos o hacerles algo malo", dijo el director del ministerio.

El director dijo: "Cuando el gobierno tomó el poder hubo muchas amenazas a nuestros grupos. Tuvimos algunos conflictos, algunas personas dijeron que estábamos convirtiendo a los musulmanes, así que le pedí al equipo que se detuviera un poco, pero ahora estamos de vuelta".

A medida que el evangelio ha proliferado, el número de los que esperan ayuda ha aumentado a 900 familias, muchos de ellos ex musulmanes que han puesto su fe en Cristo.

Él dijo: "Alimentamos a nuestra gente y, en la medida de lo posible, a otros, pero con los recursos actuales, ni siquiera cubrimos el 10 % de nuestro grupo, cristianos y creyentes musulmanes. Sólo podemos proveer para 90 de las familias".

Partially destroyed building in Aleppo.
En algunas partes de Alepo, el agua y la electricidad todavía son escasos.

A medida que el evangelio ha progresado, también la resistencia a él. Cuatro familias en Alepo han enfrentado tales hostilidades de parientes y vecinos musulmanes que el ministerio ha tenido que trasladarlas a otras partes de Siria para su eventual traslado a otro país. El padre de una familia reubicada vino a Cristo en diciembre en un grupo de oración, y su esposa y sus hijos recibieron a Jesús en enero.

El director dijo: "Desde entonces venían con regularidad. Un vecino vio que no venían por ayuda, sino por algo más serio, y cuando les preguntaron, ellos compartieron el evangelio con los vecinos. La voz se corrió, y algunas otras personas que los conocían les enviaron mensajes de texto que lo que estaban haciendo estaba mal, y no podían seguir haciendo eso".

Un musulmán amenazador entregó el mensaje personalmente en su casa, dijo el director.

"Les dije que se fueran lo antes posible, porque iban a matarlos o hacerles algo malo", dijo.

Otra familia musulmana que recientemente recibió a Cristo se alarmó al encontrar que un familiar le había contado al gobierno sobre su fe. Las autoridades convocaron al jefe de la familia para ser interrogado, preguntándole si había cambiado de religión.

El director dijo: "Estaban poniendo mucha presión sobre ellos, así que decidimos moverlos también".

Una tercera familia que puso su fe en Cristo había comenzado a orar con la gente. Los parientes y vecinos musulmanes les dijeron que detuvieran sus actividades cristianas.

"Conocemos a algunas personas que trabajan en el gobierno, y de alguna manera ellas sabían que esta familia estaba siendo vigilada", dijo el director. "Estas personas estaban realmente en peligro, así que tuvimos que reaccionar de inmediato. Alguien del gobierno nos preguntó si podíamos sacarlos de Alepo lo antes posible, y lo hicimos".

Recientemente un ex musulmán camino a casa una noche para ver a su familia fue golpeado por su fe. Ellos también fueron trasladados fuera de Alepo. El director del ministerio dijo que estos casos son comunes.

"Sus familiares y vecinos los descubren, y ellos corren peligro", dijo. "Lo vemos casi a diario, cada semana hay algo nuevo, la mayoría de ellos quiere irse, la mayoría tienen miedo, muchos tienen miedo".

Como el ministerio ha distribuido alimentos, agua y otros artículos de socorro en Alepo desde una carpa, los miembros del equipo oraban con los que lo deseaban, y finalmente los residentes comenzaron a venir sólo para la oración. Muchas personas, en su mayoría musulmanas, que vinieron a pedir oración, comenzaron a llamarla la "carpa de oración". Ese ministerio tuvo que parar el año pasado durante la batalla de Alepo, pero ahora ha reanudado, e incluso se ha expandido a una segunda carpa de oración. El ministerio también tiene un lugar de oración en su "lugar de reunión", la planta baja de un edificio bombardeado.

"Ellos entran y piden por personas específicas. Algunas mujeres piden que mujeres del equipo estén con ellas y oren por ellas", dijo. "Todos los días tenemos a alguien que pide oración, tal vez perdió a alguien y no sabe dónde está".

Recientemente, una madre con su hijo pequeño entró en la carpa de oración diciendo que no sabía dónde estaba su marido, y no dijo por qué lado él estaba peleando. El equipo oró por ella. Otra madre, dijo el director, entró con su hijo enfermo de 3 años.

"Ellos no tienen dinero para llevarlo al médico - en esa área no hay médicos", dijo. "Ella nos preguntó si podíamos orar por él, y lo hicimos. Dos días después volvió y su hijo estaba mejor, ella estaba muy feliz, todavía viene, y ahora nos ayuda en la carpa".

Recientemente el ministerio pudo proveer medicinas para el corazón, no disponibles en Alepo, de fuentes externas.

"Nosotros las conseguimos de otro lugar. Otra vez, esto sale de nuestro presupuesto, y no podemos permitirnos hacer eso sobre una base regular," dijo él. "Pero la gente esperan al menos encontrar comida aquí, ellos esperan comer algo porque necesitan ayuda, pero todo depende de lo que tenemos, estamos ayudando todo lo que podemos con lo que tenemos".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 414JCA ¡Gracias!

Ayude a satisfacer las necesidades físicas y espirituales en Alepo.
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SC: WEBCAMSP
414JCA-MED