Noticias e Historias de las Misiones

Los Misioneros Superan Dificultades en Vietnam

4 de Mayo de 2017

 Destroyed church building in Vietnam.
La destrucción de sus templos es sólo una de las dificultades que los cristianos en Vietnam enfrentan.

La nueva ley de Vietnam sobre la religión ha generado mucho debate en la comunidad de derechos humanos, pero los líderes de la iglesia saben con certeza que las dificultades continuarán - y que sólo pueden hablar de ellas en voz baja.

La nueva ley aprobada en noviembre cristaliza las ordenanzas anteriores sobre el registro y los controles sobre la iglesia, y se espera que poco cambie cuando entre en vigor el 1 de enero de 2018. El registro con el gobierno comunista seguirá siendo difícil, si no imposible, para algunas iglesias, Las que logran registrarse se verán obstaculizadas por prohibiciones en las clases de la escuela dominical y en tomar la Cena del Señor, especialmente en las zonas rurales.

Los líderes de la iglesia que no desean someter a sus congregaciones a las violaciones de la libertad religiosa que acompañan al registro se arriesgan a ser detenidos. El líder de un ministerio autóctono en las Tierras Altas Centrales dijo que varios pastores permanecen encarcelados o son monitoreados por su fe.

"Esta difícil situación no ha cambiado", dijo. "Todas las familias de estos pastores siguen viviendo bajo vigilancia y monitoreadas de cerca".

"Seguimos imprimiendo y comprando Biblias para las tribus Hre y Hmong en Vietnam, que sufren una fuerte persecución", dijo el director. "Nuestro objetivo es que cada familia tenga dos Biblias nuevas".

Las familias de los pastores encarcelados o bajo vigilancia agradecen el apoyo financiero que partes interesadas han logrado pasarles secretamente, agregó. Recientemente el director se enteró de que algunos pastores habían sido liberados de la prisión, pero sólo porque habían cumplido sus penas o porque estaban gravemente enfermos y eran enviados a casa para morir.

Él dijo: "Otros pastores han sido capturados secretamente y llevados a la cárcel de noche. Además, en una ciudad algunas iglesias fueron destruidas, y la persecución está empeorando".

Algunas tribus de las Tierras Altas Centrales, como los Hmong, que anteriormente se habían asociado a movimientos separatistas, desde hace mucho tiempo vienen sufriendo el hostigamiento y la discriminación del gobierno. Esa es una de las razones por las que el gobierno las ha monitoreado, interrogado y discriminado, y las autoridades locales de un país mayoritariamente budista han tomado sus tierras y rehusado servicios sociales debido a su etnia y fe.

Desde el 2007 un estimado de 45,000 a 50,000 miembros de la tribu Hmong y otras tribus ha huido de las provincias del norte a la parte central de las Tierras Altas para evitar la fuerte persecución, dijo el director. Alrededor del 90 % de ellos son cristianos. Con ayuda de Christian Aid Mission, el ministerio autóctono brinda apoyo financiero a familias de pastores encarcelados que sufren pobreza y hambre. El apoyo que provee sostiene a muchos líderes encarcelados que de otra manera morirían de desnutrición y enfermedades.

Según el informe de libertad religiosa, los cristianos protestantes constituyen entre el 1 y el 2 % de la población de Vietnam, y los católicos romanos el 7 %.

Un poco más de la mitad de las familias Hmong en Vietnam tienen una Biblia, y muchos de ellos sólo tienen copias viejas y desgarradas, dijo el director. La mayoría de las familias Hmong son grandes, con 7 a 10 niños, y todos ellos comparten una Biblia.

"Continuamos imprimiendo y comprando Biblias para las tribus Hre y Hmong en Vietnam, que sufren una fuerte persecución por su fe", dijo. "Nuestra meta en los próximos años es que cada familia tenga dos Biblias nuevas".

A medida que surgen iglesias y los discípulos se multiplican, la necesidad de pastores expertos ha puesto al entrenamiento de liderazgo en el corazón del ministerio autóctono.

El director dijo: "Con tantas personas que aceptan al Señor como su Salvador, necesitamos a alguien que los guíe en su viaje de peregrinación. Cuando el liderazgo no es nutrido y discipulado, pueden desarrollarse conceptos erróneos y falsas enseñanzas. Los pastores, los obreros de la iglesia y los misioneros necesitan una instrucción bíblica apropiada para combatir las artimañas del enemigo".

Vietnamese believers worshipping.
Una de las iglesias caseras florecientes en las montañas centrales de Vietnam.

Las sesiones de capacitación se realizan en diferentes lugares que se alternan para evitar la interferencia de las autoridades. Con la ayuda de los patrocinadores, un posible líder puede ser entrenado a un costo de alrededor de US$ 200.

El ministerio ha ampliado el alcance y la capacitación a Camboya y Laos, entre las tribus Bru y Khmer, y la formación de líderes de iglesias domésticas ha crecido. La asistencia ha aumentado a 25 en cada una de las sesiones de capacitación en Vietnam, Camboya y Laos.

"Como parte del entrenamiento, los estudiantes rutinariamente atestiguan en las áreas circundantes, y han traído muchos a Cristo", dijo. "Se han fundado dos iglesias nuevas con 141 nuevos creyentes".

Los equipos también trabajan en Malasia, donde los obreros pobres del norte de Vietnam son atraídos con falsas promesas de trabajo bien pagado, pero a su llegada son privados de sus pasaportes y forzados a trabajar entre 10 y 12 horas por menos de 100 dólares al mes. El ministerio cuida a estos obreros y a aquellos que han terminado en la calle o en la cárcel por tratar de escapar sin un pasaporte. Los misioneros también ayudan a conectarlos con funcionarios de la embajada vietnamita para que puedan regresar a sus hogares.

Según los líderes cristianos, algunas de esos obreros, que alguna vez fueron resistentes al evangelio, cuando regresan a casa de Malasia como cristianos, son algunos de los evangelistas más fructíferos en el norte, a menudo compartiendo su fe en sus aldeas, especialmente alrededor de Hanoi.

"Muchos han iniciado sus propias iglesias caseras", dijo el director.

Él predica cada año en muchas iglesias, llegando a cientos de tribus de las Tierras Altas Centrales que nunca han escuchado el evangelio.

"En realidad recibí permiso del gobierno central para hablar con más de 1,500 personas en un auditorio del hotel más grande de una ciudad, donde 821 personas aceptaron a Jesús como su Salvador", dijo. "Además, durante la temporada navideña, más de 1,000 almas profesaron fe en Cristo en varios lugares. Por favor continúen orando para que estos nuevos creyentes permanezcan firmes en su fe".

Para ayudar a los misioneros autóctonos a satisfacer las necesidades, puede contribuir en línea mediante el siguiente formulario, o llamar al 434-977-5650. Si prefiere enviar su ofrenda por correo, por favor envíela a Christian Aid Mission, P.O. Box 9037, Charlottesville, VA 22906. Por favor, use el código de ofrenda: 740MIV ¡Gracias!

Donde sea más necesario.
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SC: WEBCAMSP
740MIV-WMN