Noticias e Historias de las Misiones

En España una Fructífera Estrategia Gana a los Musulmanes

8 de septiembre de 2017

A flamenco act in Spain.
Un acto de flamenco en una plaza en España ayuda a construir puentes del evangelio.

Luego de perder todo y ver morir a su padre mientras huían a Europa de las atrocidades del Estado Islámico en Siria, el amor de Dios no estaba en la mente Amer cuando llegó a España.

El padre de dos hijos adolescentes sabía por el Corán que Dios podía ser misericordioso, pero en un viaje que había minado la nutrición que su anciano padre necesitaba para sobrevivir, Amer vio poca misericordia. Perder todo había costado un alto precio. Sabía que sus hijos de 15 y 17 años estaban amargados por la religión y, peor aún, sabía que él también lo estaba.

Amer y su esposa Sana decían las cosas religiosamente correctas y se involucraban en rituales simbólicos para no ser etiquetados como apóstatas, pero ver a los militantes islámicos matar, violar y mutilar en nombre del Islam había sacudido su lealtad a la cosmovisión inculcada en ellos desde la infancia. Ahora era imposible creer en el Islam, pero como un sistema religioso, político y social que no daba posibilidad de optar, también era imposible no creer.

Psicológicamente maltratados, llegaron a Alemania antes de ser enviados a la provincia de Cádiz, en el extremo sur de España, como parte de un programa de la Unión Europea para distribuir a los refugiados de manera más uniforme. Amer y Sana desconfiaban de los cristianos y estaban tan desilusionados por la manera ruda en que habían sido tratados en Europa, que sólo hablaron lo mínimo con los líderes de la organización cristiana designada para ayudarlos a reasentarse en España.

"Los refugiados sirios están muy frustrados con el Islam, y cuando usted empieza a hablarles sobre el amor de Dios, dicen que nunca han oído hablar de eso", dijo el director del ministerio.

El ministerio autóctono relativamente pequeño había sido seleccionado junto a gigantes como la Cruz Roja y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados para ayudar a reasentar a refugiados de Siria, Ucrania y otros lugares. Amer estaba consternado por tener que lidiar con un grupo de cristianos, a quienes consideraba engañosos y sucios.

Pablo, el director del ministerio, dijo: "Ellos no querían hablar con nosotros, pero como no podían encontrar un piso, los ayudamos a conseguir una vivienda. Comenzamos a construir puentes con ellos y otros sirios a través de eventos como un festival de comida siria. Un día nos preguntaron por qué hacíamos todo eso".

Cuando le explicaron a la familia que, como cristianos, estaban expresando la misericordia de Dios, empezaron a aprender sobre el amor del Dios de Pablo y de los otros misioneros.

Pablo dijo: "Los refugiados sirios están muy frustrados con el Islam, y cuando usted comienza a mostrar el amor de Dios y les habla acerca del amor de Dios en el evangelio, dicen que nunca han oído hablar de eso. Ellos comenzaron a venir a la iglesia, y cuando uno de los hermanos comenzó a visitarlos en su departamento, pusieron su confianza en Jesús".

Multiplicando Iglesias

Spanish worship service.
Las iglesias se multiplican especialmente entre la población gitana española.

Cada seis meses la Unión Europea envía 150 familias de refugiados al ministerio para que las ayude a reasentarse, estirando los recursos humanos y financieros del ministerio autóctono.

El gobierno español paga el 80 % de los gastos iniciales de reasentamiento. El ministerio se esfuerza por pagar el 20 % restante, que se destina a mantas, alimentos, muebles para los departamentos, gas para cocinar y calentar agua, enseñanza de español, capacitación para empleos y empresas comerciales sin fines de lucro para ayudar a sostener a los inmigrantes.

Después de 18 meses la asistencia del gobierno termina, y los inmigrantes junto con el ministerio autóctono tienen que cubrir todos los costos.

Habiendo recibido la designación del gobierno para el reasentamiento de refugiados hace dos años, el ministerio ha fundado varias iglesias caseras. El número exacto es desconocido, ya que cada iglesia es entrenada para establecer otras congregaciones, y Pablo ha perdido la cuenta. Pero dijo que desde enero en la provincia se han establecido 60 iglesias pequeñas.

Estas congregaciones no son agrupaciones aisladas de inmigrantes de habla árabe, sino que incluyen españoles de habla española y cerca de 50 nuevos creyentes refugiados.

"Enseñamos al primer creyente a compartir a Cristo con su familia, otros parientes y vecinos, y luego él enseña a los demás a hacerlo", dijo Pablo. "Así que cada creyente hace lo mismo; tiene que comenzar una nueva iglesia. Ellos se reúnen en grupos donde discuten qué evangelización hicieron cada semana, y si no lo que no hicieron, se discute por qué no y cómo pueden recibir ayuda".

Prevención de la Hostilidad Musulmana

Uno podría pensar que un enfoque tan agresivo entre los musulmanes sirios llevaría a la persecución, pero Pablo dijo que eso no sucede entre los refugiados en España.

Además de la desilusión con el Islam que muchos refugiados traen, la hostilidad anticristiana se mantiene a raya porque el ministerio reubica a los refugiados en grupos de no más de dos o tres familias, para impedir el surgimiento de "guetos" étnicos. Eso disipa el clima de temor que una comunidad islámica mayor puede ejercer sobre los que abandonan el Islam, y ayuda a los refugiados a integrarse en su cultura, a diferencia de tantas poblaciones musulmanas en otros países europeos.

"También los reasentamos cerca de familias cristianas para que ellas puedan construir puentes con ellos", dijo Pablo, señalando que durante los primeros seis meses de reasentamiento el gobierno no permiten a los misioneros evangelizar o llevar a los refugiados a la iglesia.

Tarde o temprano, sin embargo, los refugiados llegan a conocer el amor de Dios. Pablo dijo que después de que los ataques terroristas del Estado islámico en Barcelona y Cambrils del 17 al 18 de agosto, que mataron a 16 personas e hirieron a 130 personas, los refugiados musulmanes sufrieron una reacción severa, con muchos españoles negándose a alquilarles viviendas. Sin embargo, el amor de Dios superó la discriminación contra los refugiados reasentados por el ministerio.

"Los españoles en nuestras iglesias dejaron sus hogares y los alquilaron a los sirios", dijo Pablo. "Los cristianos dijeron: 'Podemos vivir en cualquier lugar, pero estos refugiados no pueden. Les alquilaremos los nuestros'".

El mayor desafío del ministerio es encontrar recursos para mostrar este amor a los refugiados sirios atormentados emocional y físicamente. ¿Pensará usted en ayudar a los misioneros del ministerio a abrirles el flujo del amor de Cristo?

Apoye a los refugiados en España.
Email this page Print this page
SC: 65:038
314GMM-REF