Noticias e Historias de las Misiones

El viaje Espiritual del Líder de una Pandilla Criminal en Egipto

14 de septiembre de 2017

Young people attending conference in Egypt.
En Egipto los jóvenes, muchos adictos a las drogas, encuentran a Cristo en conferencias.

El líder de una pandilla en Egipto sabe que el castigo por el abandono de sus asociados es la ejecución. También sabe que los narcotraficantes de la pandilla no lo dejarán salir de su territorio de ventas en El Cairo.

Sobrevivir en el mundo de los tugurios polvorientos de Egipto es lo suficientemente duro sin tener que provocar que los matones del submundo usen sus "poderes de persuasión' para evitar que usted opte por salir. Para Odín*, el peligro de recibir a Cristo comienza con sus compañeros.

Después de todo, son sus compañeros pandilleros quienes lo han mantenido vivo durante casi dos décadas de amenazas de bandas rivales, brutales oficiales de seguridad y matones. Los miembros de pandillas han sabido o visto demasiado de la vida siniestra en el interior como para permitir que alguien se vaya, y especialmente Odín, de 32 años de edad, el líder de la pandilla; no le permitirán abandonar las lealtades.

"El es un jefe de pandillas cuyo cuerpo está lleno de marcas y cicatrices de peleas con otras pandillas, además de su trabajo como traficante de drogas", dijo el director de un ministerio autóctono, que se ha hecho amigo de Odín. "Ha ido a prisión varias veces y es muy conocido en la oficina de seguridad".

"El es un jefe de pandillas cuyo cuerpo está lleno de marcas y cicatrices de peleas con otras pandillas, además de su trabajo como traficante de drogas", dijo el director del ministerio.

Que tal figura desee salir, según sus pares, podría traer a policía y a otros agentes de seguridad implacables para aplastar sus operaciones.

"Las pandillas y todos los que trabajan con ellos como traficantes de drogas nunca me dejarán ir", dijo Odín. "Tengo mucho miedo de cómo salir de todas estas redes."

Encuentros

El misionero que primero hizo contacto con Odín no se sintió intimidado por sus cicatrices, tatuajes e intensa (algunos podrían decir hosca) manera. En cambio vio a un joven que necesitaba profundamente una identidad y que había encontrado una seductora - que lo acercaría cada vez más a una tumba temprana.

Tampoco Odín fue intimidado por el misionero del ministerio que repartía folletos, Biblias e invitaciones a una conferencia espiritual en la calle. La perspectiva de un argumento que él pensaba que podía seguramente ganar lo atrajo, y además Odín tenía el instinto de un líder de empujar hacia un territorio desconocido. Cuando terminó de hablar con el misionero, se dio cuenta de lo desconocido que era ese territorio.

El instinto de Odín de conquistar - en este caso aprender lo suficiente sobre el cristianismo para saber que estaba por encima de este, que era más grande y mejor que este - le ayudó a aceptar una invitación a la conferencia.

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Además de las sustancias ilegales, los arrepentidos se deshacen de la nicotina.

Al mismo tiempo, no se puede descartar la obra del Espíritu Santo. Tal vez Odín tenía un hambre oculta por algo más alto, incluso más hermoso, que lo que había visto de la vida. Por la obra del Espíritu, puede haber buscado inconscientemente no sólo una forma de salir de la vida de pandillas, sino una salida de la red del pecado.

Además, Odín era alguien que tomaba las cosas en serio. Escuchó atentamente a los que presentaron durante el transcurso de la conferencia de tres días. La intensidad que siempre había dirigido hacia adentro ahora se centraba en la Palabra de Dios. Jesucristo y la Biblia eran más ricos que lo que había imaginado. ¿Pero eran la verdad?

Odín no quería que el evangelio fuera la verdad, porque requeriría un cambio imposible de identidad, por no mencionar la pérdida de su sustento, pero algo le dijo que era la verdad. Ni Cristo ni sus discípulos se someterían a la muerte por tortura por una mentira. Parecía imposible, pero Cristo realmente había resucitado. Parecía increíble, pero el camino hacia la liberación del pecado realmente era a través de la muerte y la resurrección de Jesús.

Pero poner su fe en Cristo significaba ser asesinado.

"Él escuchaba atentamente la Palabra de Dios, y también expresó el deseo de saber cómo sería esa vida cristiana", dice el director del ministerio. "En el último día de la conferencia me habló y admitió que quería dar su vida a Jesús, pero que las pandillas y los narcotraficantes nunca lo dejarían salir".

Decisiones, Decisiones

En esta búsqueda aparentemente imposible, el director y otros misioneros han venido junto a Odín y lo han animado a buscar el consejo del Dios de lo posible. Odín se arrepiente y confía en Cristo por su salvación, y durante semanas los misioneros han orado con él para que Dios les muestre un camino a través de barreras impenetrables.

A medida que Odín se libra de los altos ingresos y el alto estatus dentro del reino inferior de las pandillas, Dios le ha revelado trucos y maneras de eludir las relaciones con matones y narcotraficantes. Sin embargo, aquellos que alguna vez le ofrecieron protección, ahora le prometen peligro, y él ha tenido que abandonar el área.

"El Señor nos ha mostrado la manera de que él gradualmente se deshaga de todas esas redes, y lo hemos llevamos a vivir a una zona lejana", dice el director. "También lo ayudamos a encontrar un trabajo nuevo y limpio, y eso tiene un gran efecto positivo en su vida. Ahora es un gran creyente, vive de una manera totalmente diferente y está caminando con el Señor".

Odín es sólo uno de los cientos de egipcios que el ministerio autóctono está alcanzando. En la misma conferencia, setenta jóvenes, todos adictos a varias drogas, pusieron su fe en la sangre de Cristo para su salvación. ¿Considerara una ofrenda para permitir que los misioneros autóctonos traigan la luz de Cristo a los que viven en la oscuridad?

*Nombre cambiado por razones de seguridad.

Campamentos misioneros y conferencias en Egipto.
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